Un villancico con “estilo”

Esto de los gustos es… muy personal, ya se sabe pero hoy quiero traeros un villancico ¡qué propio! ¿no?
Me gustan los vilancicos alegres, los villancicos que animan a bailar, que ponen de buen humor a los que los cantan a los que los tararean o a los que los bailan… o a los que lo intentan… que de todo hay.
Os traigo una versión de un clásico villancico norteamericano, una versión nada menos que de Bruce Springsteen. No soy una fiel seguidora del “Boss” como le pasa a mi amiga Maru pero la verdad es que me gusta y este villancico en concreto aún más… por aquí Santa Claus ya ha pasado pero siempre es bueno saber que anda por la ciudad… ¡¡Feliz Navidad a todos!!

Aprendiendo, desaprendiendo, creando, imginando,…

Aunque estemos metidos en las vacaciones de Navidad, aunque sea época de descanso, de relax, de diversión, de juegos, no nos engañemos ahora, en este mismo instante, también están aprendiendo nuestros hijos. Puede que nos demos cuenta o puede que no. Puede que estén jugando a la consola, puede que estén viendo algún programa de televisión, puede que estén jugando al balón o con los coches o con las muñecas… pueden estar haciendo muchas cosas pero a la vez, al mismo tiempo, sin darse cuenta, sin darnos cuenta, también están aprendiendo. Aprenden de lo que oyen, de lo que ven, de lo que sienten, de lo que les hacemos sentir…. Por eso creo que es interesante que hoy que les tenemos en el salón de casa, echemos un vistazo a este video y después les miremos a ellos y tratemos de verles como nos expone este experto en educación.
El otro día mi hijo mayor trajo sus primeras “notas” del cole, sus primeras calificaciones y tengo que reconocer que me sentí muy orgullosa de él al ver sus “Sobresalientes” y sus “Notables” y así se lo hice saber.
Hoy, después de ver este video y analizarlo tranquilamente aunque me siga sintiendo orgullosa…. no sé si estas calificaciones serán tan buenas para él, para su futuro y sobre todo: para su felicidad, que entre nosotros… es lo que más me preocupa, la verdad.

El que diseñó los columpios

No es por meterme con nadie, de verdad, y menos en estas fechas… pero ¿nos os habeis preguntado nunca quién es quien diseña los columpios de los parques a los que acudimos con nuestros peques? (perdón por la pregunta tan larga…).
Yo sí me lo he preguntado.
Los columpios de toda la vida, los de columpiarse hacia delante y hacia detrás no han evolucionado mucho, no hay muchos cambios desde hace…. más de treinta años…
Los balancines tampoco han evolucionado especialmente, quizás los materiales, son ahora más coloridos y… poco más.
Los toboganes… los toboganes… siendo como son exactamente igual que eran resulta que ahora los hacen para niños sin cabeza… Es que sino la barra de hierro que han puesto justo a la altura de la cabeza de los niños según han terminado de subir las escaleras… ¡pues no la entiendo!

Es matemático, por muy pendiente que estés tú como papá o mamá responsable de que agache la cabeza antes de lanzarse por el tobogán, en algún momento te descuidas y ¡zas! en toda la frente o en toda la coronilla se mete el peque un meneo con la dichosa barrita metálica…¿? ¿es para sujetarse?¿es para frenarse?¿es para saltar por encima haciendo una pirueta y un salto montar antes de lanzarse por el tobogán?¿es para subir por la rampa y saltar por las escaleras?¿¿¿para qué demonios ponen una barra de metal justo ahí???? a mí se me escapa…. aunque seguro que hay una explicación lógica y sansata para ello ¿no creeis?

Para la libertad

Últimamente ¿no teneis la sensación de que se prohibe un poco de todo? Se prohibe fumar en los espacios públicos, se prohiben las corridas de toros, se prohibe beber alcohol en la calle, se prohibe…
Sí, con muchas de las nuevas prohibiciones, obviamente, estamos casi todos de acuerdo, otras nos deja un poco fríos y otras directamente, no las llegamos a entender del todo.
Eso es lo que me pasa con la última prohibición que he conocido, la de poder educar a mis hijos en mi casa, lo siento pero como madre no la entiendo.
Supongo que el legislador ante la posibilidad de que algún niño se quede sin escolarizar si sus padres se acogen a su derecho a hacerlo en casa, pues tira “por la calle de enmedio” y legisla a la tremenda.
¿No hay forma de controlar la adquisición  de conocimientos de nuestros hijos?¿No hacen exámenes en el cole?¿No podrían hacer esos mismos exámenes los niños que no acuden al cole?¿Sería tan difícil de controlar, de organizar, de planificar?
Tampoco creo que desde las instuciones públicas se esté apostando tanto y tan bien por la enseñanza pública como para que suponga una alternativa real para los padres que se decantan por enseñar en casa…. así que ¿por qué no?
Me cuesta entenderlo, la verdad.
Todos  aquellos que somos padres y madres somos los responsables de la educación de nuestros hijos, por eso seleccionamos el emplazamiento y el método, por eso seleccionamos el colegio (público, privado, concertado) ¿por qué no podemos decidir que el colegio de nuestros hijos está en el salón de su casa?
Mi hijo mayor va al cole y estoy encantada con el profesorado, con la metodología y con el entorno en el que se está desarrollando, en el que está creciendo pero… si hubiera querido otra opción para él, bajo mi responsabilidad como madre, me hubiera gustado tener libertar para elegirla.

Lo que vemos en casa: “Charlie y la fábrica de chocolate”

Desde que ha llegado el peque-peque la verdad es que la vemos algo menos, al peque-mayor le gustan más las pelis de “personas” pero el peque-peque prefiere aún los dibujos animados, así que el mayor suele claudicar… de momento…
Pero hasta hace dos años, “Charlie y la fábrica de chocolate” ha sido una de las películas reincidentes en nuestras tardes de cine caseras.

El “universo Burton” como señalan algunos críticos con mayúsculas, o te enamora o te repele, a nosotros nos embauca y nos metemos de lleno en él disfrutando como niños a pesar de las diferencias de edad…
La magia de los colores, la ilusión de las formas, la destreza de los diálogos y por supuesto, el surrealismo que rezuma toda la película, nos parece de lo más divertido, entretenido y refrescante.

Es cierto que si la película se ha visto más de seis o siete veces se pierde el efecto sorpresa pero también es verdad que se aprecian muchos más matices, más hilos que entretejen una historia clásica vestida con un traje de lo más moderno.
Johnny Depp merece mención aparte, crea un personaje divertido y entrañable que a veces asusta por su crueldad y otras emociona por su soledad. Un personaje con muchas caras, con muchas facetas, con muchos “yoes”,… como nos pasa un poco a todos ¿no?
Una historia que me gusta ver y me gusta que vean, una historia de la que me gustaría que sacaran muchas, muchas lecciones para poner en práctica en su día a día, en su vida, en su relación con los demás y con los objetos, en la forma de ordenar sus prioridades vitales, sus principios, sus metas,…. una historia que esconde mucho dentro de un envoltorio de tableta de chocolate.

PD.- Por cierto, estos días la van a pasar por Televisión Española, sin publi, así que a lo mejor es una buena excusa para aprovehar y verla en la tele… ¿por qué no? seguro que en Navidad tenemos tiempo para eso y más…