Filosofía de VIDA, gracias.

Por casualidad, como casi siempre, me encuentro con temas, con artículos, con informes, con anuncios,… con contenidos que me gusta compartir con vosotros por aquí. En esta ocasión ha sido un video el que he descubierto y me ha tocado la fibra.
Se trata de una charla, una pequeña conferencia que por favor, por favor, os ruego que os pareis a escuchar y a leer (es en inglés pero tiene unos magníficos subtítulos en español) todas y cada una de las palabras del autor de la conferencia, merece mucho, mucho la pena.
Me encantaría que mis hijos hablaran así de sus padres cuando ellos sean adultos y nosotros unos ancianitos…

Rompiendo esquemas

Nos han convencido o nos hemos dejado convencer de una serie de ideas, de conceptos, que hemos adoptado en nuestras vidas casi como “dogmas de fe”. Nos han concencido de convencionalismos sociales, de comportamientos personales, de creencias populares… Nos han convencido de roles familiares, de categorías y clases sociales y de historias sin mucho fundamento pero a las que le hemos dado un cuerpo una consistencia que es muy difícil de superar.
Sí, nosotros ya estamos contagiados de mucha tontería pero me niego a contagiar a mis hijos de los mismos virus aunque sé que en muchos aspectos para que sean felices van a tener que estar un poco “arropados-por-la-masa” pero por lo menos que puedan distinguir, que sepan cómo hacerlo, con eso casi que me conformo.
Y todo esto ¿a qué viene?¿me he puesto mucho tiempo al sol sin sombrero?… podría ser, pero no, toda esta reflexión me vino de golpe nada menos que viendo la tele (que contradicción… reflexión y televisión en la misma frase…) y para ser más concretas viendo un anuncio, este, aquí os lo dejo… sacad vosotros vuestras propias conclusiones. A mí: ME ENCANTA.

El peque-mayor no para de crecer

Los niños crecen sin ningún pudor, sin tener en cuenta que poco a poco dejan de ser “nuestros” niños para ir haciéndose a sí mismos, para ir convirtiéndose en personas independientes. Ya sé que decir esto de un niño de 6 años es muy pero que muy prematuro pero… es que “hace dos días” empezaba en el cole la segunda etapa de infantil y este año hemos hecho “la graduación” de infantil para pasar a primaria. Dejamos el pabellón de educación infantil, dejamos el patio “de los pequeños” para pasar al edificio principal del colegio y al patio “de los mayores”…. ¡uf!

Esta es la camiseta que se hicieron ellos mismos. Cada uno se pintó a sí mismo en una cuartilla que le dió la profa, después llevaron todos los dibujos a una tienda en la que serigrafían en camisetas y maquetaron las camisetas con “su promoción de graduados”. Gael se dibujó en el centro en la fila de abajo, es el del cuerpo chiquito y las piernas laaaargas, debe ser que él se ve así ¿?
Hicieron una actuación oficial en el teatro municipal, la ocasión era ideal para semejante foro… ¡de caché! pero las fotos salieron oscuras y movidas ¡lógico! Así que os dejo la segunda función que hicieron para “los coleguitas” en el patio de su clase, en el patio de infantil al que ya no van a ir más…. uf!
Para “algunos” tanta música, tanto baile, tanto artista junto… les saturaba y unos columpios abandonados le rompían el corazón así que… ¡allí estaba la abuela para echarle una mano! El peque-peque se crece ante la adversidad… es lo que tiene.
Aunque las sandalias no se llevan bien con la arena del patio y sus pies son aún demasiado delicados como para aguantarla… se limpia uno mientras el otro lo apoya… en fin, un trabajo que le tuvo muuuuy entretenido durante muuuucho rato… él es así.
La despedida de los columpios del patio de los pequeños, la verdad es que al peque-grande se ve que ya no le emociona especialmente este tobogán que es… ¡más pequeño que él! Está claro que va a ganar con el cambio el curso que viene aunque en el patio de mayores ya no haya columpios ni toboganes ni arena ni neumáticos… ni árboles… pasa a una vida dura, no cabe duda, es lo que tiene hacerse mayor… en fin….

Lugares comunes

Muchos estamos, vamos a estar o acabamos de estar de vacaciones. Nos preparamos para irnos, acabamos de llegar, estamos a punto de coger el coche, el barco o el avión para empezar con un periodo que a muchos nos gustaría que durara algo más… No hablo del “veraneo”, no, hablo de las VACACIONES.
Un momento en el año, unos días, unas semanas, con suerte todo un mes, en el que la familia al completo desconecta, todos (y cuando digo todos digo TODOS) abandonan sus rutinas diarias y no se trata de pasar el verano sino de disfrutarlo, de hacer algo que nos apetezca a todos, de vivirlo de verdad. Sí, habrá días menos bonitos, en los que parezca que brilla un poco menos el sol… pero serán los menos porque en esos días estamos en un periodo en el que todo es relativo, todo lo que no sea disfrutar, descansar y dedicarnos a la pura y dura contemplación…
Para todos aquellos que empezais ahora vuestras vacaciones mis mejores deseos, de verdad, de la buena. Os dejo unas fotos de cómo empezaron las vacaciones de mi familia y amigos el año pasado… la cosa apuntaba bastante mal pero… como dice el dicho “prefiero buenos finales a buenos principios”… o algo así.
Eso sí, nosotros estábamos de vacaciones y se nos nota, aunque fuera tirados en el aeropuerto… eso sólo era un pequeño detalle sin importancia…

Un sueñecito en vacaciones

¿Por qué negarlo?
A veces sólo conseguimos un momento de tranquilidad “adulta” cuando ellos cogen el sueño ¿no os pasa a vosotros? ¿soy yo la única?
Está claro que “el descanso del guerrero” lo es para ellos, sí, pero… realmente lo es ¡para todos! incluso en vacaciones.
Os dejo los momentos de relax de los peques de las últimas vacaciones… ellos dormían y nosotros aprovechabamos para ducharnos, tomar un café, recoger la habitación, ponernos el pijama y, por supuesto, ¡hacerles un par de fotos o tras! ¡Están adorables, tan dormiditos!
Ari ha caido en medio de la ruta.
Guille disfruta de la cómoda siesta en el carro.
Pero no es el único, la influencia del carrito en el sueño es algo innegable…
A algunos no les da tiempo ni a ponerse el pijama… ¡vaya juerga la de anoche!
Para Gael el peor momento del sueño es el de despertar… nunca es suficiente….
La noche acaba de empezar… ¡para los mayores! Los peques han decidido que ellos se van a dormir, bueno… que se han dormido ya… como puede verse a primera vista…

Disparos de crueldad

La infancia es uno de esos territorios a los que nos gusta regresar los adultos para sonreir, para recordar, para recuperar momentos, sensaciones, sentimientos… Lo peor que puede pasarnos es no querer recordar nuestra infancia y eso pasa cuando la vida, las circunstancias, la crueldad…nos la roban.

La infancia robada de miles de niños soldados es sin duda una realidad a la que en demasiadas ocasiones le volvemos la cara.
No es justo. Nos es de recibo. Es cruel.
Hace pocos días llegaba a casa el número 102 de la revista de la ONG Aministía Internacional y me detuve un rato en leerla, todos los temas son sangrantes pero, lo siento, el tema de los niños, de la infancia, el cruel tema de los niños soldados me robó la sonrisa.
Sólo en Colombia, sólo en un país y sólo entre las filas de la guerrilla colombiana se calcula que son 11.000 los niños y niñas que radicalmente han dejado de serlo. Su edad no importa, su infancia ha desaparecidos, se ha esfumado de la mano de los adultos que se la cambiaron por un fusil de asalto, por una pistola o por una granada.
Aquí teneis el enlace para escuchar a María una ex-niña y ex-soldado que gracias a esta ONG tiene la opción de recuperar su vida, lo perdido: perdido está y nunca ha de volver, pero al menos tiene opciones para volver a vivir, volver a ser libre, incluso para volver a sonreir.
Ya que los gobiernos no hacen gran cosa por evitar este robo cruel, quizás entre todos podamos poner el punto de mira en estas guerrillas infantiles, en esos grupos de niños que han dejado de serlo sin su permiso y en muchos casos se han quedado también: sin vida.

Hablamos de libros con “El Jinete Azul”

Últimamente la red es como el mar que trae hasta nuestra “playa” un montón de propuestas interesantes. Hace unos días hablábamos aquí de arquitectura desde el punto de vista de los niños. Hoy hablamos de libros con una editorial muy “jovencita”  que pretende darle un toque “azul” al panorama de los libros infantiles y juveniles de nuestro país. Nosotros estamos encantados de haber podido hablar con ellos de libros y de literatura, de lectura y sobre todo de encontrar un momento mágico en el que disfrutar inmerso entre las páginas de una buena historia…. ¿qué más se puede pedir en estas tardes de verano en las que los peques a veces “se aburren”? Un buen libro siempre es la mejor tabla de salvación para un momento de tedio y aburrimiento gris y más.. si el libro viene de la mano de “El jinete azul”… esto es lo que Antonio nos contó, espero que por lo menos ¡os anime a leer mucho este verano a todos!

TMP.- ¿Cuánto tiempo lleváis funcionando y cómo se os ocurre meteros en una aventura como esta: crear libros y además para niños?

EJA.- De los tres componentes de El Jinete Azul, dos somos editores, Cristina Martín y yo, de libros para niños desde hace años. En la actualidad ambos compatibilizamos nuestro trabajo en esta, nuestra pequeña editorial, con la coordinación y edición de las publicaciones infantiles de Oxford España. Teresa García ha sido también durante años editora de libros para niños, si bien ahora, aparte de su trabajo en El Jinete Azul, no se dedica a la edición. Y Sergio González, es diseñador, y siempre ha sido una persona sensible al fenómeno editorial, especialmente el infantil.

TMP.- ¿Han cambiado mucho los niños de ahora con los de las generaciones anteriores a la hora de leer?
EJA.- Pues sí, han cambiado bastante. Ahora leen muchos más niños que antes, hay más oferta y más diversidad, si bien, la mayoría son lectores menos competentes que los lectores de antes. No sé si proporcionalmente a la población real, hay más lectores o no. En todo caso la lectura es más visible, si bien la infantil sigue siendo “la Cenicienta” en los medios de comunicación.

TMP.- ¿Tienen tiempo para leer los niños en su día a día, forma parte de su rutina encontrar un momento para leer?
EJA.- Creo que son muy pocos los niños que tienen incorporada la lectura espontánea como una dedicación entre sus actividades. Pero es lógico. La mayoría de las familias ni son lectoras, ni son conscientes del daño que produce la presencia constante de pantallas en la vida de los pequeños: tv, ordenador, videoconsola, móvil…
La mayoría de los niños leen los libros que les mandan en la escuela, y no siente que la lectura pueda llegar a ser un placer. Por otro lado, desde los poderes públicos, a ninguno le importa que los ciudadanos no lean, es más, creo que una gran cantidad de políticos ni lo es, ni le preocupa. Son tan ignorantes del fenómeno como indiferentes a él.

TMP.- ¿Llegará el libro electrónico también al mundo editorial infantil?
EJA.- Sí, sin duda. Será una moda más. Una pantalla más que será utilizada de una manera u otra, dependiendo de la madurez del usuario, de igual modo que ahora lo es internet.

TMP.- Recomendaciones que tengáis en cartera para los niños de tmp…
EJA.- De los libros programados para el segundo semestre de 2010 os recomendamos una novela gráfica de Federico Delicado que se llamará “Un euro”. Una historia contada solo en imágenes.

Pues con esta “refrescante” portada os dejamos, espero que…¡leyendo un buen libro!

Alguna sonrisa

No son todas las que deberían pero por lo menos… alguna sonrisa se ve en algunos de los rostros de los niños afectados por el terrmoto de Haití.
Me llega un mail de Save The Children en el que cuentan los resultados de sus acciones desde que hace ya siete meses, se produjo el terremoto en el país caribeño, aquí podeis ver directamente el artículo de la ONG en su web.
Sí, es cierto queda mucho por hacer teniendo en cuenta que Haití antes del terremoto ya era el país más pobre de continente americano… y el terremoto sólo vino a agravar esa terrible situación en la que como siempre los niños son los más perjudicados…. pero al menos se ven algunas sonrisas en sus rostros y un brillo de esperanza en sus ojos….
Si no les olvidamos seguro que les podremos ayudar más de lo que creemos, seguro que encontramos un momento para ayudar a los demás incluso en vacaciones…. o… ¡sobre todo en vacaciones!