La Maternidad de la A a la Z

Hoy voy y me meto en un jardín.
Sí, una es que es así de lanzada y si veo un jardín pues allá que voy… ¡¡de cabeza!!
Que de cabeza siempre es mejor ir a la piscina pero… cada uno es cada uno…
Y resulta que me encuentro con el blog d “trimadre a los treinta” que se ha currado nada menos que una especie de diccionario de la maternidad, de la A la Z, como suelen ser estas cosas de los diccionarios…
Y es peculiar porque define ideas, sentimientos, momentos, conceptos… algo muy personal de cada uno.
Digo cada uno porque resulta que un buen puñado de blogueros nos hemos liado precisamente a elaborar algunas de esas definiciones…

¿Que…os pica un pelín la curiosidad?
Pues pasen y lean…

Cada uno con su forma de escribir, con su estilo, con sus tendencias retóricas…
Cada uno elige el término, la idea, el sentimiento o el concepto que le apetece definir…
Y cada uno lo plasma en su blog y además lo enlaza para que este diccionario tenga un “cuerpo” como tal, que en el fondo somos gente seria…  ¿qué estabais pensando?
Y claro… pues eso… que estas dos son las mías…

¡¡Mis dos palabras para el 
Diccionario de la Maternidad de la A a la Z!!

1.-DROGAS

Sí,
drogas duras…
Algunos
lo negaran pero para mí, desde que tengo “dos colillas” en casa y dada la
experiencia que esto me otorga… el empleo del “Dalsy” y el “Apiretal” me lleva
a denominarlas así: drogas duras.
No
es normal.
Que
yo me tomo un paracetamol de pascuas a ramos y un ibuprofeno más o menos con la
misma frecuencia y no me produce los efectos devastadores que genera una dosis
mucho menor en mis hijos.
Sí,
es cierto que a ellos se la doy en formato líquido y la mía es sólida pero ¿esa
es suficiente explicación? No me lo creo.
Concretando:
Drogas Duras.- Se conoce como tales a los
antitérmicos y analgésicos que se administran a los individuos más jóvenes de
nuestra sociedad, con unas pautas marcadas por médicos o farmacéuticos, que
arrasan con cualquier síntoma de esos que les mantienen pegados al sofá, para
insuflar en sus cuerpecillos una energía desmedida, una capacidad de verbalizar
sus acciones incontenible y una velocidad en sus movimientos inusitada. Y no,
no funciona igual entre la población adulta que hasta que se mete un gramo de
paracetamol ya se ha aburrido de tanto jeringazo… ¡He dicho!
2.- FLUÍDOS
Hombre
una no es especialmente escrupulosas pero he descubierto que desde que llegaron
“los colillas” mi umbral del asco relacionado con los fluidos ha disminuido
hasta prácticamente desaparecer.
Supongo
que a medida que mis niños se van convirtiendo en muchachotes, el umbral
reaparecerá con más fuerza… me lo veo venir, pero de momento los mocos, flemas
diversas, pises, cacas líquidas y algún que otro vómito me han endurecido, me
han hecho dura y resistente, me han curtido y me han ayudado a que mi amor y devoción por ellos
siga intacto… a pesar de ellos mismos.
Concluyendo:

Fluídos: Todo aquello que los seres
más jóvenes de nuestra sociedad expulsan de sus organismos de forma voluntaria
y con un contexto entre líquido y pastoso, evidentemente sin llegar a la
solidificación. Para muchos progenitores se convierte en un tema de
conversación independientemente del contexto en el que estos se encuentren
(¿nadie ha visto a una mamá hablando de los mocos de sus hijos mientras se
regodea con un delicioso helado de pistacho? ¡venga que no!) Los fluídos suelen
ser viscosos, tener un olor nauseabundo y desarrollan una resistencia a
separarse de los tejidos de los sofás, de las cortinas o de las camisetas. Sin
embargo y a pesar de todo, los fluídos no ejercen ningún efecto permicioso
sobre los progenitores del creador de dichos fluídos, fundamentalmente sobre sus madres… todos sabemos que la parte masculina del binomio no tiene la misma capacidad de sufrimiento y adaptación al medio, esto es así… ¡He dicho!

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28 opiniones en “La Maternidad de la A a la Z”

  1. ¿Seguro que les das Dalsy y Apiretal? A los míos no les hace ese efecto, o será que ponen tantas energías en rechazar su administración (huidas, llantos, patadas, etc.) que para cuando conseguimos que lo tomen quedan de lo más calmaditos. Por eso procuramos que todo vaya por vía rectal… lo que me lleva a los fluidos a los que nos volvemos completamente inmunes. Me han encantado tus palabras!!! Un beso 😀

    1. ¡¡Te lo prometo por la gloria de mi madreeerrr!! Jejejejeje….
      Pero mis hijos presentan una adicción preocupante, no sólo no lo rechazan sino que prefieren que les de Dalsy porque "el rojo amarga un poco"… sí, ellos son de boca fácil pero… sibaritas… y de huir nada, por supuesto…
      Lo de los fluidos es para nosotras como una vacuna…. jejejeje
      Bss!!

  2. Nosotros las drogas tenemos que ir a comprarlas de estraperlo, porque por los cauces legales nos arruinamos…
    Los fluidos son muy divertidos, cuando estás cambiando a tu bebé y ves la pichurrilla que se levanta y sale un líquido que va a parar a tu cara. Que parece eso una fuente…

  3. Jajajajaja. Sí que es verdad… el apiretal, en el caso de Grandullón, hacía efecto en 0, Mientras que la aspirina, para la madre, es como tomarse una tapa de tofú (sin efecto alguno en mi organismo).

    Y respecto a los fluidos, jajajajaja. Lo cierto es que nunca he sido escrupulosa, pero SantoVarón sí y ahora hay que verle.

    Un beso.

  4. jajajaja bienvenida!!! Me encantó tu post!!! Drogas duras! Durísimas jajaja lo que nunca falta en el botiquín de la maternidad-paternidad!!! Y fluidos??? Es que ya nada nos da asco después de tanto vómito y ropa cagada… jajaja la maternidad nos veolve escatológicas!!!

    Un besote che!!!

    Muriel y yo. U de utopía

  5. Yo de estos temas no puedo hablar mucho, que mi Nenúfar ha tomado apiretal dos veces en su vida (y tiene dos años) fluidos algunos hemos tenido tales como mocos, y de eso si que doy fe que el nivel de asco se queda a ras de suelo, porque anda que a cualquiera le iba a quitar yo un moco con la mano y quedarme tan pancha!!
    Un besito

  6. Las drogas duras nos han acompañado en muchas ocasiones durante los 3 años de vida de little Ana… y más que drogas para los hijos, lo son más para los padres, porque no dan un relax cuando desaparecen la fiebre y el malestar…

    Un beso!

  7. jajajaja, yo por suerte no he usado mucho las drogas duras, a mi me ha tocado mascarilla mas que apiretal o ibuprofeno … pero aun asi es verdad que cuando se lo das es como que resurgen y a mi un ibuprofeno no me hace na…

    Y los fluidos buf los mios son ya mocazos en toda regla jajaja

    Un beso

  8. Dímelo a mí que mi niño anda con mocos y cuando no hay klennex a la vista, mi mano cumple esa función!
    Cuando estaba embarazada, no me atrevía a ver fotos de caca en internet. Intenté, pero no pude, y ahora creo que no me harían mella jajaja
    Yo nunca fui asquienta la verdad, pero creo que como madres, nos volvemos inmunes a este tipo de ascos. Una razón más para celebrar 😀

    Un abrazo!

  9. A las drogas duras, en mi caso, añadiría también el Nany para los dientes, mano de santo!!!!!

    En cuanto a los fluidos, mi asquerosidad hacia ellos ha desaparecido por completo…. supongo que la naturaleza es así… si no desapereciesen, no quiero ni imaginar el espectáculo que montaríamos los padres en cada cambio de pañal!!! jejejejeej

    Besos!!!!

    1. Mira, esa no la hemos frecuentado nosotros, no la conocía si quiera..
      Jajaja, sí la verdad es que perder el asco a los fluidos infantiles, sin duda les ayuda a conservar su calidad de vida… jejejeje
      Bss!!

  10. te echaba en falta por aquí.. nunca dejas de sorprenderme con el VDLN y ahora me has dejado con la boca abierta en la Maternidad…. jejejejeje… QUÉ BUENO!!!!!!!!!!!! me ha encantado.. y perdona la tardanza en pasar…últimamente voy que no llego..jejeje..feliz día

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