150 Palabras. Distintos Deseos.

Semana sin colegio pero las buenas costumbres no las vamos a perder en el blog sólo por ese pequeño detalle..
Tenemos entre manos una historia de otros dos escolares.. os acordáis ¿verdad?
Y como es costumbre, ya sabéis, dos capítulos anteriores y el capítulo de hoy.
¡Esto no para!
…al menos hasta el mes de agosto que haremos una pausa vacacional ¡¡más que necesaria!! pero de eso ya iremos hablando.

Mamás Full Time Deseos Maternales
Difícil coger las moras sin pincharse, como verles crecer sin añorarles…

El Capítulo XV de la historia veía la luz hace poquito, el lunes 18 de mayo:

“Con mucha cautela cruzó el pasillo hasta la cocina, cogió la escoba y volvió a su habitación. Había llenado de kikos el suelo al tirar el cuenco por accidente cuando cogió el teléfono y leyó el whatsapp de su madre
-“Nicolás, estoy en el super. Vienen a cenar a casa los vecinos. Yo que tu recogía tu habitación”
Se puso de los nervios. Ni siquiera había contestado, se le había caído el móvil sobre el cuenco y todos los kikos al suelo.
Ya puestos barrió la habitación entera, kikos, pelusas y algún que otro clip.
Después colgó la ropa amontonada en la silla, organizó su escritorio, papeles, libros,  bolígrafos, portátil..
–  Bueno…es evidente que has leído el wathsapp – dijo su madre sonriendo al abrir la puerta de su habitación – si me ayudas a poner la mesa y preparar la cena, te has ganado una noche tranquila, ¡lo prometo!”

Y el Capítulo XVI lo publicaba en el blog el lunes siguiente, el 25 de mayo:

“-          Pues tía yo ya me voy a casa a hacer la redacción, que tienes tu mucho peligro con el Nicolás ese… jajajaja
Las dos amigas salían de la habitación de Carmen entre risas cuando se encontraron con la madre de esta en el pasillo.
–          ¿Te vas Laura? -preguntó
–          Sí, me voy a casa que tenemos que hacer deberes y una redacción que no se me ocurre sobre qué hacerla
–          Ponle imaginación que tú siempre has tenido mucha
–          Ya… lo intentaré. Buenas noches.
–          Buenas noches Laura, Carmen – dijo su madre volviéndose hacia ella – Vamos a ir a cenar a casa de los vecinos en cuanto llegue papá ¿estás lista?¿has terminado los deberes?
Las dos amigas se miraron sofocando las risas mientras se despedían en la puerta de la casa. La noche se había puesto interesante de repente. Y el tema de conversación de mañana: también.”

Y este es el de hoy que espero que os guste tanto como los anteriores…

“Los hilos se
iban cruzando, que no enredando. Todo iba fluyendo y había cada día algo nuevo
que contar de sus nuevas vidas.
La mudanza
estaba a punto de estar acabada por completo, ya sólo quedaban un par de cajas
que colocar y la nueva vecina había echado leña a un fuego que ella como madre
sabía que antes o después se iba a encender en ese niño que era su hijo y que
cada día era menos niño. Los cambios se iban precipitando de una forma
tranquila sí, pero imparable también. Y así tenía que ser pero a veces le
apetecería parar el tiempo y volver a acurrucarle en sus brazos como cuando era
pequeño y tenía miedo por la noche.

A veces echaba
de menos ser imprescindible en su vida, cada vez más veces, sobre todo cada vez
que le veía volar o mirar a Carmen a escondidas.”

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