Llega la primavera también a nuestro armario: moda para mujeres prácticas

Tendencias Moda Armario Mamá


¡De qué
callada manera 
se me adentra
usted sonriendo,

como si fuera
la primavera! 
(yo,
muriendo.)
 

Y de qué modo
sutil 
me derramó en
la camisa 
todas las
flores de abril.

 ¿Pudiendo empezar con Nicolás Guillén,
por qué hacerlo de otra manera?
Además hoy vengo a hablaros de eso, de
primavera y de camisas, bueno más que de camisas de moda ¡qué hay que empezar a
pensar en qué nos ponemos cuando aparezcan “todas las flores de abril”!
Os traigo propuestas de moda que me gustan y
otras que no tengo claro así que quizás me saquéis de la duda con un poco de
suerte.
¿Empezamos?
¿Abrimos el vestidor virtual más primaveral?

Ya hace tiempo que os confesé que en
esta época, bueno y en otoño claro, una de las prendas que más me gusta es el trench, la gabardina de toda la vida y cuanto más clásica mejor que mejor,
aunque luego soy de las que entra en una tienda y se compra una de corte
clásico pero llena de bordados. ¡Si no fuera por nuestras contradicciones qué
sería de nosotras!
Superado el momento trench
imprescindible
en una época del año en la que las mañanas suelen ser frescas,
el medio día cálido y la tarde de nuevo refresca otra vez, vamos un paso más
allá.

Mi reino por un vaquero

PV-2017


Que sí, que ahora hay que llamarlo
denim
porque lo mandan los cánones pero que no me acostumbro, no me sale así
que seguiré llamando al tejido vaquero… ¡tejido vaquero!
Me encanta. Da frío en invierno y
calor en verano, eso es innegable, pero es versátil y muy ponible. Sienta bien
y no es incómodo (salvo por el pequeño matiz de la temperatura ya mencionado) y
parece que vuelve con fuerza en forma de cazadoras.
Me importa un pie que algunos críticos
de moda, casualmente hombres, marquen la edad a la que se tiene que dejar de
vestir con ropa vaquera, lo siento pero “habla chucho que no te escucho”.

Una de las grandes joyas de mi armario
(sino la única…) es mi primera cazadora vaquera con un precioso bordado en la
manga (obra de la SantaAbuela que es una artista) y que tengo desde mis tiempos
de facultad y sí… ¡¡aún me la puedo poner!!

Y los bordados florales parece que van a ser tendencia esta primavera ¡mira tu qué bien! Bordados, descosidos y algún roto, a mí me parece muy de los 90′ pero ya sabéis lo de las modas cíclicas y eso.

Cazadora más camiseta y a correr, lo que viene siendo un look casual o informal o cómodo más que nada. En casa las camisetas de música van creciendo a un ritmo exponencial, también es verdad que no me gustan las camisetas con banderas así que hay que compensar. Música, músicos y mensajes contundentes y “buenrollistas” para levantar el ánimo en plena astenia primaveral.

¿Quién se resiste a unas sneakers
rojas como esas? Si las llego a ver antes de contaros mi lista de deseos primaverales ¡no se me escapan!

Pies ¿para qué os quiero?

Pues eso, que hay que guardar las
botas y los botines porque corremos el riesgo de que nuestros pies se evaporen
con el calor primaveral.

Encontrar zapatos cómodos y que además
me gusten
es una de esas tareas dolorosas que hay que hacer de vez en cuando.
Hay que reconocer que internet y sus newsletters ayudan mucho a evitarse
laargos y aburridos paseos buscando zapatos, zapatillas, deportivas, sandalias,
alpargatas, sneakers o lo que necesite… que en esto de los zapatos tengo mucha
necesidad o querencia, no lo tengo claro.
Me han rechiflado estas alpargatas de cuero y con motivos bordados o pintados, tienen que quedar genial con una de las cazadoras que os enseñaba antes ¿qué no?
De la alpargata a la sandalia solo hay un paso o un mes, sobre todo en la primavera de la meseta que dura menos que un caramelo en la puerta de un colegio y estas son unas clásicas porque son cómodas y no vas a ras de suelo, que es algo que no me gusta nada en las sandalias. Me da como asquillo ¿a vosotras no os pasa?
Lo del pañuelo suavecito es casi un must en verano porque hay establecimientos que ponen el aire acondicionado como si el deshielo del Ártico no fuera con ellos, como si tener a la clientela aterida de frío en el mes de agosto fuera un síntoma de elegancia o algo así. En prevención de resfriados primaverales un fular como este se viene en el bolso.
Y las camisetas, pues lo que os contaba antes, la del corazón me ha enamorado lo cual es lógico por otra parte ¿no?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

siete + dieciseis =