La forma del agua o el amor sin prejuicios

estreno cine guillermo del toro

Está creando tanta expectación que era
inevitable traer al blog “La forma del agua” una de esas películas que en
principio no es para niños pero que quizás, haya muchos niños que quieran,
puedan y deban verla.

Yo os cuento y ya vosotras decidís, de
momento “La forma del agua” en Estados Unidos no es apta para menores de 17 años que
no vayan acompañados por un adulto
a la sala… ¿será realmente para tanto?

La cuestión es que la historia de amor
entre una mujer y un anfibio ha llevado ya a las salas de Estados Unidos a
varios cientos de miles de personas recaudando en su primera fin de semana de
estreno más de 160.000 dólares
y desde entonces lleva recaudados en este país,
más de 20 millones de dólares.
Si tenemos en cuenta que “La forma del
agua”
ha costado precisamente eso, 20 millones de dólares, las perspectivas
económicas de la película son muy buenas.

Cine, ficción y contexto
histórico

Guillermo del Toro Guerra Fría

La protagonista femenina de la
historia es Elisa, una joven muda que trabaja en un laboratorio estadounidense
en 1963, en plena Guerra Fría.
Elisa lleva una vida tranquila hasta
que se enamora de quien no debería… o quizás sí porque el amor ya se sabe que
no entiende de prejuicios.
Elisa se enamora del hombre anfibio
que vive en esas mismas instalaciones y aquí arranca la historia.
Sally Hawkings y Doug Jones, dan vida
a esta peculiar pareja de enamorados, acompañados por una magnífica Octavia
Spencer
como compañera de trabajo de Elisa.

Octavia Spencer estaba encantada de
trabajar a las órdenes de Del Toro y de hecho, una de las anécdotas del rodaje
eran sus preguntas sobre qué objetos del atrezo se podía llevar a casa como
recuerdo.
Si los personajes tienen la fuerza de
la historia cabe esperar que el contexto histórico les modele, les condiciones
y les constriña. 

Algo que Guillermo del Toro ya trabajó en dos de sus anteriores películas “El
espinazo del diablo”
y “El Laberinto del Fauno”, ambas mezclando fantasía en un
entorno tan hostil para tanta gente como fue la Guerra Civil española o la
dictadura posterior.

Crítica y público se rinden
a esta forma

“La forma del agua” como os comentaba
antes está siendo uno de esos estrenos que mueven a miles de personas a las
salas.
Ya ha recuperado con creces su coste
pero es que además, “La forma del agua” está cosechando también un premio
detrás de otro
, haciendo que por una vez coincidan los criterios de los
profesionales de la industria, de los críticos y del público en general.
León de Oro en Venecia, Globo de oro
al mejor director y a la mejor banda sonora original, 12 nominaciones a los
BAFTAs, incluída en el Top 10 de las mejores películas del año según el
American Film Institute, Mejor película, director, dirección artística y banda
sonora en los Critics Choice Awards.
Y sí, aún faltan los Óscars por
llegar…
Guillermo del Toro lleva en esto del
cine casi desde su adolescencia, cuando estaba estudiando en el Instituto de
Ciencias de su ciudad, Guadalajara.
Ha trabajado como guionista,
productor, directos de cine e incluso novelista; ha publicado “Nocturna” el
primero volumen de la Trilogía de la Oscuridad y “Oscura”, la segunda parte.
Unas novelas en las que un virus
transforma a las personas en vampiros, una trilogía que está dando forma mano a
mano con Chuck Hogan.
Tiene varios Premios Ariel y un Goya y
este año además, como comentábamos antes, también se ha llevado un Globo de Oro
por su última película “La forma del agua”.

“La forma del agua” llega a las salas
con el viento a favor, es innegable, aunque también es cierto que ya hay quien
menciona su parecido más que razonable con “La mujer y el monstruo” de Jack
Arnold y estrenada en 1954… habrá que ir a verla para comprobarlo ¿no os
parece?

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