Prevenimos la aparición de las varices este verano

¡Llegan las varices! Porque entre el calor y el trabajo, llega el momento de destaparse un poco pero lo que vemos en nuestras piernas quizás no sea lo que más nos guste.

Quizás aún son pequeñas arañas vasculares o lo mismo la sorpresa es que este invierno han crecido más de lo que esperabas, la cuestión es no desanimarse y cuidarse un poco más, hoy hablamos de eso y no es tan complicado ¡ya verás!

Si eres de las que trabaja ocho horas al día sentada delante del ordenador o de las que estás todo el tiempo de pie, tus piernas sufren en silencio y su forma de llamar la atención a veces son las temidas varices.
No sólo hablamos de estética, hablamos de malestar e incluso a veces de dolor y sí, hay trabajos que potencian su aparición o empeoran la existencia de las varices en nuestras piernas así que vamos a tomar medidas antes de que llegue el calor sofocante y se nos haga aún más cuesta arriba el tema.

Varices y corazón

Varices en verano

 

Todos aquellos trabajos en los que la sangre sólo se mueve por el trabajo del corazón son los idóneos para que aparezcan las varices, por eso es tan importante que activemos nuestros músculos para que ellos ayuden también en la circulación, sobre todo en la circulación de retorno.

¿Qué podemos hacer? Pues algunas cosas la verdad es que son muy sencillas:

  • cambia de postura de vez en cuando para reducir la sobrecarga en una zona de las piernas
  • trata de evitar en lo que puedas permanecer una hora seguida de pie o sentada en la misma postura
  • alterna el estirar y el recoger las piernas si estás sentada, trata de moverlas si no puedes levantarte de tu sitio
  • mover las piernas fortalece los músculos y ayuda a que la sangre vuelva hacia el corazón
  • si estás de pie, realiza desplazamientos para ayudar a mover la sangre de tus piernas, aunque sean pequeños hazlos porque todo ayuda
  • si estás sentado ¿has pensado utilizar un reposapiés de vez en cuando?
  • también puedes empezar a usar medias de compresión si no las estás usando ya si pasas demasiado tiempo sentada o de pie aunque el verano no sea quizás el momento más apetecible para usarlas ¿no?
Varices en verano

 

Y cuando llegas a casa, para descansar y ayudar a que tus piernas se repongan, un poco de ejercicio, un paseo, una caminata suave y después descansar estirando las piernas sobre la pared.

Tumbada en el suelo, con el tronco estirado y relajado, apoya las piernas en una pared, estiradas, en paralelo con
la pared y mantén la posición 10-15 minutos para que la fuerza de la gravedad estimule la circulación de retorno.

Puedes  mover con suavidad las puntas de los pies hacia arriba y hacia abajo o hacer rotaciones de los tobillos para ayudar con el movimiento a oxigenar los músculos.

Alimentación vs varices

Varices en verano

 

Bueno, lo de movernos ya nos ha quedado muy claro así que ahora vamos a atacarlas por otro frente, el de la alimentación, en el que encontramos grandes aliados que muchas no sabíamos que teníamos.

Hablamos de frutas y si el verano es una época incómoda para las piernas sin embargo es la mejor época para las frutas que nos van a ayudar a mejorar la circulación de nuestras piernas.

Vamos a empezar por incorporar a nuestra dieta los higos, las ciruelas, las fresas, las moras, las grosellas,
los arándanos y las uvas rojas por su aporte en bioflavonoides que tienen un estupendo efecto drenante y reparador de los vasos sanguíneos.

Varices en verano

 

Además, estas frutas están especialmente cargadas de antioxidantes que trabajan contra los radicales libres, responsables del envejecimiento y degradación de las paredes de arterias y venas.

El verano es tiempo de sandía y la sandía está llena de licopeno que ayuda a activar la circulación de retorno, es
una fruta diurética que además ayuda a evitar la aparición de coágulos.
No dejemos de consumir frutas cargadas de vitamina C como los cítricos o el kiwi porque haya llegado el verano porque esta vitamina ayuda a la fabricación de colágeno, un nutriente necesario para reparar los vasos sanguíneos.
Y por supuesto el ya mencionado kiwi, la piña y el aguacate son dos fuentes magníficas de vitamina E que reduce las molestias y los calambres que provocan las varices cuando ya han aparecido en nuestras piernas.
Varices en verano

 

El aguacate además junto con el plátano, el melón o las  uvas de las que hablábamos al principio tienen potasio que ayuda a eliminar agua del organismo.

Todas estas frutas son nuestras aliadas este verano para tener el problema de las varices bajo control, si le sumamos un poco de ejercicio puede que tengamos un verano más llevadero para nuestras piernas, no parece que sea demasiado complicado conseguirlo ¿verdad?

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