150 Palabras. Tobías.

¿Hasta donde llegaremos con Nicolás y Carmen? 
Con sus vidas, con sus familias, con sus historias que al final son muy parecidas a nuestras vidas, a nuestras familias y en gran parte a nuestras historias ¿verdad?
Hoy un capítulo más de esa evolución, de ese desarrollo, de ese crecimiento… y de su entorno.
Un capítulo más y como en estos días anteriores, dos capítulos anteriores, para que les conozcáis a todos un poco más.

Perros Niños Amigos Mamás Full Time

Lo que os decía Capítulo XVII (de este mismo mes, el 1 de Junio lo publicaba):

“Había sido un roce de lo más fugaz, una caricia suave, demasiado suave al coger la caja de naranjas.
– Os traemos unas cuantas, son del huerto de mi suegro en valencia, son de esas ecológicas y  la verdad es que están deliciosos, ya veréis – decía la madre de Carmen a la suya.
– ¡Genial!¡Muchísimas gracias!¡Nos encantan las naranjas en esta familia!
– Ya… te vi tan cargada la otra noche cuando coincidimos que me he acordado en cuanto las ha traído Luis esta tarde.
– Bueno, algunas ya ves que son pequeñas como canicas – añadió su padre cogiendo una u mostrándola a las dos mujeres que se reían.

Él sólo miraba a Carmen que se había puesto colorada con el roce de dedos, con la caricia sutil que él había dejado en su mano, una mano que ella no había retirado tampoco aunque ahora no quisiera mirarle.”

Y el Capítulo XVIII (justo siete días después, el 8 de Junio salía en el blog):

“- No, mejor no pongas las naranjas en esa bolsa cutre, colócalas con cuidado en esa caja que así son más fáciles de llevar.
  – Mamá, que vamos a la casa de enfrente, por favor…
  – Ya bueno, pero no por eso vamos a ir hechos unos cutres Carmen ¡qué son franceses!¡Nena! O sino, dime.. ¿a qué viene que te hayas puesto tú ese collar?Que por cierto te queda genial con los zapatos rojos, ¡muy chic!
  – Deja a la niña y termina de vestirte que me recuerdas a la señora de la ventanilla de admisiones de tu hospital. Nunca me acuerdo de cómo se llama esa señora chismos – su padre la guiñó el ojo.
  – No seas borde con ella, pobrecilla… es que está tan aburrida…
 Bueno, al menos ya no hablaban de ella y por fin salían de casa, cruzaban el descansillo y llamaban al timbre.”

Y el capítulo de hoy…
“Siempre pensó que
tener perro en casa era estupendo para los dos pero sobre todo para Nicolás que
con tantos cambios en su corta vida había encontrado una compañía segura con
Tobías, un galgo tranquilo que adoptaron en la protectora de animales del
pueblo de sus abuelos.

Tobías tenía
doce años y últimamente llevaba unas semanas que estaba algo pachucho, vomitaba
y dejaba unas manchas raras en su alfombra, sólo en la suya.
Alfombra que había
sido primero una manta de Nicolás de cuando era bebé.
Una alfombra en
la que Tobías dormía desde que empezó a vivir con ellos que de vez en cuando
la lavaban y que él volvía a impregnar con su olor.

Ahora les miraba
con sus ojos tiernos y se dejaba querer, era tranquilo y cariñoso, eso no había
cambiado ni un ápice a pesar de esos vómitos que le provocaba aún no sabía qué.”

150 Palabras. Distintos Deseos.

Semana sin colegio pero las buenas costumbres no las vamos a perder en el blog sólo por ese pequeño detalle..
Tenemos entre manos una historia de otros dos escolares.. os acordáis ¿verdad?
Y como es costumbre, ya sabéis, dos capítulos anteriores y el capítulo de hoy.
¡Esto no para!
…al menos hasta el mes de agosto que haremos una pausa vacacional ¡¡más que necesaria!! pero de eso ya iremos hablando.

Mamás Full Time Deseos Maternales
Difícil coger las moras sin pincharse, como verles crecer sin añorarles…

El Capítulo XV de la historia veía la luz hace poquito, el lunes 18 de mayo:

“Con mucha cautela cruzó el pasillo hasta la cocina, cogió la escoba y volvió a su habitación. Había llenado de kikos el suelo al tirar el cuenco por accidente cuando cogió el teléfono y leyó el whatsapp de su madre
-“Nicolás, estoy en el super. Vienen a cenar a casa los vecinos. Yo que tu recogía tu habitación”
Se puso de los nervios. Ni siquiera había contestado, se le había caído el móvil sobre el cuenco y todos los kikos al suelo.
Ya puestos barrió la habitación entera, kikos, pelusas y algún que otro clip.
Después colgó la ropa amontonada en la silla, organizó su escritorio, papeles, libros,  bolígrafos, portátil..
–  Bueno…es evidente que has leído el wathsapp – dijo su madre sonriendo al abrir la puerta de su habitación – si me ayudas a poner la mesa y preparar la cena, te has ganado una noche tranquila, ¡lo prometo!”

Y el Capítulo XVI lo publicaba en el blog el lunes siguiente, el 25 de mayo:

“-          Pues tía yo ya me voy a casa a hacer la redacción, que tienes tu mucho peligro con el Nicolás ese… jajajaja
Las dos amigas salían de la habitación de Carmen entre risas cuando se encontraron con la madre de esta en el pasillo.
–          ¿Te vas Laura? -preguntó
–          Sí, me voy a casa que tenemos que hacer deberes y una redacción que no se me ocurre sobre qué hacerla
–          Ponle imaginación que tú siempre has tenido mucha
–          Ya… lo intentaré. Buenas noches.
–          Buenas noches Laura, Carmen – dijo su madre volviéndose hacia ella – Vamos a ir a cenar a casa de los vecinos en cuanto llegue papá ¿estás lista?¿has terminado los deberes?
Las dos amigas se miraron sofocando las risas mientras se despedían en la puerta de la casa. La noche se había puesto interesante de repente. Y el tema de conversación de mañana: también.”

Y este es el de hoy que espero que os guste tanto como los anteriores…

“Los hilos se
iban cruzando, que no enredando. Todo iba fluyendo y había cada día algo nuevo
que contar de sus nuevas vidas.
La mudanza
estaba a punto de estar acabada por completo, ya sólo quedaban un par de cajas
que colocar y la nueva vecina había echado leña a un fuego que ella como madre
sabía que antes o después se iba a encender en ese niño que era su hijo y que
cada día era menos niño. Los cambios se iban precipitando de una forma
tranquila sí, pero imparable también. Y así tenía que ser pero a veces le
apetecería parar el tiempo y volver a acurrucarle en sus brazos como cuando era
pequeño y tenía miedo por la noche.

A veces echaba
de menos ser imprescindible en su vida, cada vez más veces, sobre todo cada vez
que le veía volar o mirar a Carmen a escondidas.”

150 Palabras. Pensamientos Circulares.

Lunes.
Lunes de cambios después de un fin de semana movidito en muchos sentidos… ¿verdad?
Pero hay buenas costumbres que no tienen por qué cambiar.
Traigo de nuevo escasamente 150 Palabras y con ellas continua la historia… la nuestra, la vuestra, la de los primeros “grandes amores”

Nicolás Carmen Primeros Amores Mamás Full Time
Vale, muy preadolescentes estos dos no son pero.. ¡¡esto es un gran amor indudablemente!!

Ya sabéis que además, os traigo dos capítulos anteriores.
Hoy tocan el XIII y el XIV y me doy cuenta de que esta historia está creciendo mucho ¿no? lo mismo podría hacer algo con ella… de cara a Septiembre, por ejemplo… jejejejeje
¡Maquinando ando!

Lo que os decía recupero el Capítulo XIII (que se publicó allá por el 4 de mayo de 2015):

“- Mamá, mira a ver qué te parece… ¿me puedo comprar estas?

Estaban en la zona de perfumería del supermercado, terminando la compra semanal y Carmen le enseñaba a su madre una caja con sombras de ojo.
Su madre las miró y asintió con la cabeza con mirada cómplice.
Carmen las puso en el carro, junto a los yogures y la tableta de chocolate con almendras y empezó a empujarlo hasta la caja que estaba más cerca de la salida.
Su madre iba detrás de ella, mirándola con esa misma sonrisa aunque poco a poco dejaba de ser cómplice para cargarse de ternura.

La realidad era esa, su niña empezaba a dejar de serlo a una velocidad que a su madre le daba vértigo y quizás ese muchacho, el nuevo vecino, tenía algo que ver con eso, además del tiempo que pasaba despacio pero pasaba, por todos, incluso por ella.”

Capítulo XIV (este lo publiqué hace sólo unos días, como quien dice, el 11 de mayo):

“¿Cómo decías que se llama?
– Nicolás
– No es un nombre francés
– Ah, no claro… ¿cómo se llama ese político casado con Carla Bruni?
– ¡Qué burra eres Laura!
– Bueno pero sonará distinto… ¡digo yo!
– Claro, sonará en francés pero será Nicolás de todos modos
– Sí, claro Laura cuando le llama su madre no suena igual que cuando le llaman sus amigos
– ¿Conoces ya a sus amigos, Carmen? – con ese tonillo de burla que pone Laura cuando hablamos de chicos, sobre todo de chicos que no le gustan a ella…
– Nooooo… pesada… sólo somos vecinos.
– Sí, claro. Vecinos de casa y vecinos de mesa
– Pero en un par de clases nada más, en sciences y en lengua, creo..
– Y en francés
– Sí, también
– ¡Qué estáis todo el día juntos en el cole!


– ¡Venga tía eres una plasta!”

Y ya, llega el momento del capítulo de hoy que espero que también os guste…

“Laura pasaba las
hojas del cuaderno en su habitación, tratando de encontrar aquella en la que
empezar a escribir aunque no podía sacarse de la cabeza su conversación con Carmen.
Carmen pulió sus
zapatos rojos para esa noche hasta que quedaron brillantes como los de Dorothy
y es que ella se sentía igual era como visitar al Mago de Oz aunque en su caso
él se llamaba Nicolás.
Nicolás se
miraba al espejo una y otra vez, se había echado crema en cada uno de los
minúsculos granos y en cada una de las adolescentes imperfecciones de su piel,
justo antes de que su madre entrara a peinarse.

Todo giraba,
todo daba vueltas para recolocarse, para recomponerse, todo se movía bajo sus
pies y hacía que unos fluyeran hacia otros sin que nadie pudiera hacer nada por
detenerlos y casi sin que ellos mismos se dieran ni cuenta. Bendita
adolescencia.”

150 Palabras. Los Zapatos Rojos

Mamás full Time conocerse sonreírse crecer
Les habíamos dejado en el comedor de la casa de Nicolás. Esta noche van a cenar juntos.
Son los nuevos vecinos, es de lo más normal ¿no?
Quizás no tanto para ellos… ¿verdad?
Bueno pues como siempre, primero retomamos un par de capítulos anteriores para ver de donde vienen estas situaciones a las que nos llevan Carmen, Nicolás y por supuesto, la culpable de todo esto, Marta.. no nos olvidemos..

Capítulo XI (publicado el 20 de Abril de 2015)
“Nicolás siempre había sido un niño con criterio o lo que es lo mismo las ideas muy claras, un cabezota, vamos… 

Ahora le veía caminando deprisa hacia el autobús con la vecina, una niña con una cara muy simpática y unos ojos llenos de palabras, de esos que lo dicen todo con una mirada. Desde la ventana de la habitación de Nicolás les veía caminar juntos, con sus mochilas y sus carpetas y le hacía gracia la buena pareja que hacían y lo jóvenes que eran aún… o no.
Se dio la vuelta y recogió por encima la mesa de estudio de Nicolás, los libros, los bolígrafos, seguía teniendo problemas con el vocabulario en inglés y estaba lleno de papeles con palabras copiadas una y otra vez, aunque alguna no estaba en inglés, alguna sólo ponía “Carmen”.
Aquello le hizo sonreír, hay nombres que a veces no ser quieren olvidar.”

Y después llegó el Capítulo XII  (publicado el 27 de Abril de 2015)

“Esa niña había dejado de ser una desconocida para su hijo en menos del medio mes que llevaban en la nueva casa, en la casa de al lado. Una mudanza que les había traído de cabeza pero que ahora parecía fluir con tranquilidad.

Nicolás estaba de mejor humor, dentro de lo que sus hormonas se lo permitían y ella volvía a encontrar tiempo para escribir. Empezar el instituto no es fácil pero si encima tus padres se divorcian y a ti te trasladan a la otra punta de la ciudad, es ponérselo aún más difícil.
Nicolás se estaba adaptando, con momentos duros y otros mejores. Estaba cambiando, estaba creciendo y la que en algunos momentos se estaba convirtiendo en una desconocida para él, era ella, quien siempre había estado a su lado, su madre.

Era inevitable pero prefería sacarse esa realidad de la cabeza y seguir pensando en su niño.”
Mamá Full Time Nicolás Carmen
Aquí un perfecto futuro “Nicolás” que no deja de crecer….
Y ya.
Llegó el momento del capítulo de hoy, las #150Palabras que nos llevan a esa cena donde les dejábamos la semana pasada… o quizás no…
“- No, mejor no pongas las naranjas en esa bolsa cutre, colócalas con cuidado en esa caja que así son más fáciles de llevar.
  – Mamá, que vamos a la casa de enfrente, por favor…
  – Ya bueno, pero no por eso vamos a ir hechos unos cutres Carmen ¡qué son franceses!¡Nena! O sino, dime.. ¿a qué viene que te hayas puesto tú ese collar?Que por cierto te queda genial con los zapatos rojos, ¡muy chic!
  – Deja a la niña y termina de vestirte que me recuerdas a la señora de la ventanilla de admisiones de tu hospital. Nunca me acuerdo de cómo se llama esa señora chismos – su padre la guiñó el ojo.
  – No seas borde con ella, pobrecilla… es que está tan aburrida…
 Bueno, al menos ya no hablaban de ella y por fin salían de casa, cruzaban el descansillo y llamaban al timbre.”

150 Palabras. Caricias de Naranja.

¿Qué pasará?¿De qué hablarán las dos amigas?¿Más nervios?¿Más risas?
O quizás sea Nicolás… ¿Qué novedades tendremos en la historia?
Pero si os parece primero retomamos un par de capítulos anteriores, en el que nos habíamos quedado la semana pasada, que no quiero que nadie se pierda y que luego empiecen las quejas… que nos conocemos… jejejeje

Estamos retomando ya el Capítulo IX (que se publicó aquí mismo el 30 de Marzo de 2015):
“El sonido más horrible del mundo siempre es el del despertador y eso que la mañana abrió soleada para compensar. Eso seguro que era una buena señal para el primero día de colegio.
Pensaba en empezar en un colegio nuevo y sentía que le costaba respirar.
Se sentó en el borde de la cama y se frotó los ojos con las manos para sacar el tozudo sueño que se había quedado aún ahí, alojado.
Desayunar corriendo, vestirse en un minuto, coger la mochila, meter la carpeta y algún libro y arreglarse el pelo del flequillo en el espejo de la entrada, coger las llaves y darle un beso a su madre antes de salir corriendo de casa.
– ¡Suerte, cariño!
En ese momento Carmen sale de la suya. Como por accidente cruzan la mirada en el descansillo de sus casas.
¿Puede haber mejor forma de empezar en un colegio nuevo?”

El Capítulo X llegó a este blog allá por el 13 de Abril de 2015:
“- Hola
 – Hola
Saludos con miradas azoradas, esos saludos…
 – ¿Tu también vas en ruta?
 – Sí
Ya se sabe que los chicos a esa edad son de hablar poco, todos lo sabemos y Nicolás no iba a ser una excepción, además…los nervios de pronto se le habían agarrado a la garganta, así que se volvió a colocar el flequillo.
Se dirigieron a la plaza caminando calle abajo, justo al lado del parque.
Carmen olía a jabón de lavanda y a crema solar, le encantaba la mezcla, le recordaba al olor del verano. Le gustó aún más la estupenda coincidencia y ya cuando se puso a cantar en voz bajita, le hizo mucha gracia y sonrió.
Carmen le miró, vió su sonrisa pícara y se rieron juntos, ni se había dado cuenta de que caminaba a su lado cuando arrancó a cantar…o quizás sí, acaso importaba eso.”

Y hasta aquí la recopilación de capítulos atrasados.
Llega el momento del capítulo de hoy ¿no os parece?

“Había sido un roce de lo más fugaz, una caricia suave, demasiado suave al coger la caja de naranjas.
– Os traemos unas cuantas, son del huerto de mi suegro en valencia, son de esas ecológicas y  la verdad es que están deliciosos, ya veréis – decía la madre de Carmen a la suya.
– ¡Genial!¡Muchísimas gracias!¡Nos encantan las naranjas en esta familia!
– Ya… te vi tan cargada la otra noche cuando coincidimos que me he acordado en cuanto las ha traído Luis esta tarde.
– Bueno, algunas ya ves que son pequeñas como canicas – añadió su padre cogiendo una u mostrándola a las dos mujeres que se reían.

Él sólo miraba a Carmen que se había puesto colorada con el roce de dedos, con la caricia sutil que él había dejado en su mano, una mano que ella no había retirado tampoco aunque ahora no quisiera mirarle.”

#150Palabras: Primeras Historias de Amor: Conversaciones

¡¡Madre mía hoy con restraso!!
Pero aquí están las #150Palabras de hoy y dos capítulos anteriores, como venimos haciendo en las últimas semanas, para que nadie se pierda o incluso para que algunos se enganchen por primera vez a la historia.

Lo primero: El Capítulo VII (publicado allá por el 16 de Marzo de 2015):

“Había visto sus miradas y sus nervios.

Había sido la primera vez que los había visto en su niña y sintió frío en la espalda.
Su niña había crecido, la miró cuando entraban en casa y vió que ya no era su niña. Su cuerpo era como unaltavoz y ella no había sabido oírlo.
Había crecido de pronto en aquel descansillo, ante aquel muchacho de flequillo indómito que la miraba y retorciendo los botones de su chaqueta como si quisiera desaparecer con ellos.
Se le rompía el alma y a la vez le enternecían esas miradas propias del primer amor.


– Oye, muy mono el vecino ¿verdad Carmen? Tímido pero muy mono.. – le dijo dejando el bizcocho en la encimera de la cocina y viendo los nervios propios de la adolescencia en la cara de Carmen porque estaba hablando demasiado alto… jajajaja en el fondo seguía siendo su niña.”


Y después, como es lógico: El Capítulo VIII (publicado una semana después, concretamente el lunes 23 de Marzo de 2015):

“Le mira tropezar con sus trastos siempre tirados en la entrada y se da cuenta de que hacía tiempo que ya no leía esas historias de dragones que tanto le gustaban cuando era pequeño. Cuando era pequeño. ¿Cuándo había crecido así?
¿Cuándo se había convertido en ese adolescente que acababa de descubrir en el descansillo saludando a esa nueva vecina, tan tímida como él?
Es evidente que la vida gastaba esas bromas y que los hijos crecían sin piedad y sin pedir permiso.
– Pero… ¿tu quién crees que eres?¿un acróbata del Cirque du Solêil? – le dijo a su hijo cuando se lo encontró haciendo no sabía si estiramientos o acrobacias, aún no lo tenía nada claro.


Lo que estaba claro es que su niño había desaparecido debajo de un flequillo y un cuerpo de preadolescente que en momentos como este, le sorprendía y le cogía la garganta casi por sorpresa.”

Y ya está, llega el capítulo de hoy, la nueva entrega de nuestras “Primeras Historias de Amor en 150Palabras”:

“-         
Pues tía yo ya me voy a casa a hacer la redacción, que
tienes tu mucho peligro con el Nicolás ese… jajajaja
Las dos amigas salían de la habitación de Carmen entre risas cuando se
encontraron con la madre de esta en el pasillo.
–         
¿Te vas Laura? -preguntó
–         
Sí, me voy a casa que tenemos que hacer deberes y una
redacción que no se me ocurre sobre qué hacerla
–         
Ponle imaginación que tú siempre has tenido mucha
–         
Ya… lo intentaré. Buenas noches.
–         
Buenas noches Laura, Carmen – dijo su madre
volviéndose hacia ella – Vamos a ir a cenar a casa de los vecinos en cuanto
llegue papá ¿estás lista?¿has terminado los deberes?
Las dos amigas se miraron sofocando las risas mientras se despedían en la
puerta de la casa. La noche se había puesto interesante de repente. Y el tema
de conversación de mañana: también.”

150 Palabras: Puesta de Largo

Nicolás y Carmen siguen con su historia, siguen pasando cosas, como en cada casa como en cada vida. Siguen creciendo y siguen sintiendo nuevos sentimientos… todo dentro de lo normal, de lo lógico para su edad… pero ¿están todos preparados?
Como estas últimas semanas os traigo capítulos anteriores por si alguien se había perdido alguno..
Capítulo 5 (publicado allá por el 2 de Marzo de 2015)
“- Pero…¿tu quién crees que eres?¿un acróbata del Cirque du Solêil? – le dijo su madre según entrada en su habitación con la ropa recién planchada y le vió colgado de la puerta haciendo flexiones.
Nicolás era un chico solitario y tranquilo que últimamente se había aficionado a hacer ejercicio en casa, a correr un poco e incluso a algún deporte de contacto en el gimnasio aunque ahora no podría seguir porque le pillaba en la otra punta del país. 
Esto de la mudanza había sido un asco, hasta hacía un rato.
– Muy mona la vecina ¿verdad? Lo mismo va a tu clase y todo ¿no?
– Lo mismo… o lo mismo no… vete a saber.
Obviamente no iba a hablar de chicas con su madre, al menos no de esta que era la vecina de enfrente aunque sí, a él también le había parecido muy mona, la verdad.”
Capítulo 6 (publicado en el 9 de Marzo de 2015)
“Sabía que no podía volar pero le gustaba la sensación al saltar los escalones de la escalera como si pudiera hacerlo, de tres en tres por lo menos.
Su perro Tobías, no ladraba, hacía una especie de gritos de felicidad cada vez que bajaban corriendo al parque, ahora a este nuevo parque. Un parque que ninguno de los dos conocía todavía demasiado bien.
Empezó a recorrerlo con Tobías atado d la correa y le sorprendió la leyenda que acompañaba a alguno de los árboles del parque con el nombre y la fecha de nacimiento de un niño de la ciudad, como una vida paralela a la del árbol.
Y entonces se volvió a abrir la puerta del portal y salió ella, haciendo que no le miraba.

¿Cómo se llamaba?¿Carmen? Tenía una sonrisa simpática y se ponía nerviosa al verle. 
Lo mismo sí que podía volar si no miraba al suelo.”
Y aquí el capítulo de hoy, el que toca… 
“Con mucha
cautela cruzó el pasillo hasta la cocina, cogió la escoba y volvió a su
habitación. Había llenado de kikos el suelo al tirar el cuenco por accidente
cuando cogió el teléfono y leyó el whatsapp de su madre
-“Nicolás, estoy en el super. Vienen a cenar a casa los
vecinos. Yo que tu recogía tu habitación”
Se puso de los
nervios. Ni siquiera había contestado, se le había caído el móvil sobre el
cuenco y todos los kikos al suelo.
Ya puestos
barrió la habitación entera, kikos, pelusas y algún que otro clip.
Después colgó la
ropa amontonada en la silla, organizó su escritorio, papeles, libros,  bolígrafos, portátil..
–  Bueno…es evidente que has leído el wathsapp – dijo su
madre sonriendo al abrir la puerta de su habitación – si me ayudas a poner la
mesa y preparar la cena, te has ganado una noche tranquila, ¡lo prometo!”

150 Palabras: La Credibilidad y la Amistad. Amores Adolescentes.

Pues debe ser que andabais un poco despistadillas y claro, si no habiais leído las primeras entregas, no os enterabais de qué iba la historia de Carmen y Nicolás.
La semana anterior recuperaba el Capítulo 1 y el Capítulo 2 junto con el capítulo correspondiente de la semana, ¡faltaría más!
Y esta semana hago lo mismo…

Capítulo 3 (publicado allá por el 16 de Febrero de 2015):
“-  Mamá ¿quieres que saque la basura?

     No podía creer que fuera la voz de su hija la que había oído tras el cristal de la puerta.
–    – ¿Te pasa algo Carmen?¿Estás bien?
–    – ¡Mamá!
–    –  Perdona… ¡Sí, claro que quiero!¡Y más si no tengo que pedírtelo yo! Déjame que saboreo este extraño momento..
Su madre se levantó burlona de la silla y fue a ayudarla a cerrar la bolsa de basura. Carmen se puso el abrigo, se atusó el pelo y se colocó un gorro que se había comprado hacía unos días.
Bajó las escaleras de dos en dos con la bolsa en la mano.
Junto a los cubos estaba el parque. El paseaba a su perro a esa hora todas las noches.
Una mirada furtiva, una sonrisa cómplice, un amago de saludo y vuelta a casa.


Tampoco estaba tan mal lo de sacar la basura, a esa hora.”

Y después el Capítulo 4 (publicado un 23 de febrero de 2015)

“Se oía a su madre y a más gente en el descansillo que no conocía
–    – Nicolás ¿puedes salir, por favor? – le llamó su madre desde allí
Esto de cambiarse a un nuevo edificio, a un nuevo barrio, a una nueva ciudad, le estaba pareciendo de lo más cansado y aburrido. Salió y justo en ese momento se apagaron las luces de la escalera.
Encendió y vió allí, sonrientes, a sus nuevos vecinos, bueno realmente los nuevos eran ellos y su madre se había empeñado en hacerle un bizcocho a la vecina de enfrente. Le había explicado mil veces que se hacía al revés, pero ella es francesa y en Francia hacen las cosas a su modo, le decía testaruda.


Tras las presentaciones, no se acordaba de su nombre pero le gustaron sus zapatos y empezó a prensar que no tenía por qué ser tan aburrido el cambio de casa.”

Y ya, se acabó el revival y llega el momento del capítulo de hoy… ¿preparadas?

“¿Cómo decías que
se llama?
– Nicolás
– No es un
nombre francés
– Ah, no claro…
¿cómo se llama ese político casado con Carla Bruni?
– ¡Qué burra
eres Laura!
– Bueno pero
sonará distinto… ¡digo yo!
– Claro, sonará
en francés pero será Nicolás de todos modos
– Sí, claro
Laura cuando le llama su madre no suena igual que cuando le llaman sus amigos
– ¿Conoces ya a
sus amigos, Carmen? – con ese tonillo de burla que pone Laura cuando hablamos
de chicos, sobre todo de chicos que no le gustan a ella…
– Nooooo… pesada…
sólo somos vecinos.
– Sí, claro.
Vecinos de casa y vecinos de mesa
– Pero en un par
de clases nada más, en sciences y en lengua, creo..
– Y en francés
– Sí, también
– ¡Qué estáis
todo el día juntos en el cole!

– ¡Venga tía eres
una plasta!”