Hay Vida Después de los 6. Y es Más Divertida Cuando Hay Hermanos.

Pues sí, es evidente que los niños cambian, las experiencias y las preocupaciones, las alegrías y el estrés. Todo va cambiando a su ritmo.
Este mes en #HayVidaDespuésDeLos6 se plantea el tema de “los hermanos” en el más amplio sentido de un concepto como este, ya de por sí bastante amplio.
Los hermanos.
En nuestro caso algo que teníamos meridianamente claro incluso antes de que naciera el primero de nuestros hijos, esto es así.

Y os cuento por qué.. 

Hermanos mamá full time
Uno de los momentos más hermosos dl “hermano mayor”

Si algo teníamos claro es que no
podíamos tener sólo un hijo.

¿Un hijo sin primos ni hermanos?
Cuando se juntan dos padres que son
hijos únicos, no pueden tener sólo un hijo. Si no va a tener primos, al menos
primos carnales, tiene que tener un hermano.
El concepto de “hermano” que tiene una
persona que no hay tenido ninguno es distinto a quien ha tenido uno o más
hermanos, es evidente.
Yo os hablo desde esa perspectiva,
desde la que conozco, desde la de hija única.
Lo que no se conoce se idealiza y se
anhela “No hay nada más bello que lo que nunca he tenido” que diría Serrat. No
os quepa duda, es así.
Durante mi infancia nunca eché de
menos tener un hermano, ya había cumplido los catorce cuando pensé que quizás
haber tenido un hermano mayor habría estado bien pero tampoco ha sido una
carencia demasiado notable. Y creo que al SantoPadre le ha pasado más o menos
igual.
Primos y sobre todo amigos, juegos en
soledad, imaginación, muchos libros y complicidad con nuestros padres han
podido suplir cualquier posible carencia, eso es cierto.
Cuando nació ElMayor teníamos claro
sin embargo que él no podía ser hijo único, que sus abuelos no podían tenerle a
él de nieto único, que tenía que saber lo que era tener un hermano y convivir
con él y relacionarse y crecer juntos.
Y entonces llegó ElCanijo.

Hermanos compartir experiencias mamá full time
Cuando empiezan a compartir momentos, empieza a fraguarse su relación

Dos niños, dos chicos, dos hermanos.

¿Cómo gestionan una relación de
hermanos dos padres que no la han conocido?
Esa es la cuestión, ahora de vez en
cuando nos paramos y pensamos antes de intervenir en una discusión o incluso en
algún conato de pelea.
Son niños buenos, se llevan bien en
general, nunca se han pegado con ganas pero sí discuten, sí riñen, sí se
incordian y sí se buscan cuando no están juntos.
A veces el SantoPadre y yo esperamos
un minuto antes de intervenir y a veces lo que parece un conflicto con toda la
pinta de acabar en lágrimas se diluye y termina en risas y en bromas entre
ambos. A veces no, eso también es verdad.
A veces recordamos lo que nos dicen
amigas y conocidas sobre su relación con sus hermanos: “Mi madre nos decía que hasta que no hubiera sangre no quería saber
nada de nosotras.”
Sí, es una broma, pero nos lo han llegado a decir y
ahora, con dos en casa… no te digo yo tanto como sangre pero a veces… uff!!

Hermanos necesidad compartir mamás full time
Compartir momentos como espectadores y como actores, generando la interacción, jugando

La cuestión es que veo cómo van creciendo
juntos y me gusta lo que veo, son dos diamantes en bruto y a su padre y a mí
nos toca ir puliendo entre otras cosas su relación como hermanos.
ElCanijo busca a su hermano, le
imita,  le copia, le admira con la misma
intensidad con la que le incordia y le vacila cuando toca.
ElMayor necesita más espacio y le
busca menos pero nunca reniega de él, le protege, le enseña, le explica y
también le saca de sus casillas y le lleva por donde a él le interesa.
Son dos niños que se relacionan de
manera sana y sincera y eso es lo que quiero que sigan haciendo toda su vida.
Que se quieran y se apoyen y que se digan siempre la verdad el uno al otro.
Son hermanos y me gusta que
lo sean y que les guste, tienen un regalo el uno en el otro y nosotros sólo
tenemos que enseñarles a verlo y vivirlo juntos.

Hermanos necesidad mamás full time
Creciendo juntos y desarrollando gustos personales y de los dos, son hermanos.

Familias Numerosas en España. Aquí y Ahora.

Después de ver hace meses el programa
“El Objetivo” de Ana Pastor en LaSexta sobre el envejecimiento de nuestro país
la verdad es que me quedé pensativa y sorprendida, son cosas que a veces me pasan.

¿Cuánto tiempo lleva nuestro país envejeciendo? 
¿Cuántos años? 
Porque esto no es de ahora..
Recuerdo las pirámides poblacionales casi desde el colegio y desde entonces ya
hablábamos de que cada vez había menos niños y cada vez llegábamos a edades más
avanzadas. 
Obviamente la cosa no ha mejorado ni un poquito.


¿Pero por qué no ha mejorado?
¿Por qué nos
vamos convirtiendo en un país cada vez más envejecido? 
Pues supongo que porque
realmente nadie se ha querido tomar en serio lo de fomentar la natalidad en ese
país. 
Perdón, nadie excluyendo a las madres, a los padres, a las propias familias.
Sin ir más lejos, una reciente
mamá de familia numerosa como es LaMadre Ninja lo tiene meridianamente claro al respecto y así me lo explicaba ella: “Pues, en mi opinión, tener tres hijos sale más rentable que tener dos. Me
explico: en realidad, los gastos generales de alimentación, gas, luz, etc… no
cambia mucho de cuatro a cinco personas (a no ser que tu tercer hijo sea
una lima y se lo deje todo encendido) y, gracias a las reducciones por familia
numerosa, las matrículas de colegio, universidad, etc… te salen a la mitad; o
sea que con dos hijos pagas dos carreras; con tres pagas una y media.

Lo de las
familias numerosas, como es menos común, la gente lo mira como que es marciano.
Lo normal es tener dos hijos (1,3 por mujer) y si quieres el tercero estás loca
o eres una valiente. En realidad, con el primero ya eres valiente, el tercero
está chupao, de hecho, mi gordi es la bebé que yo más estoy disfrutando. Lo
malo, claro, que da mucho trabajo; pero dos niños también dan trabajo, y cuando
yo estaba en la facultad tenía un ficus que daba mogollón de trabajo. Ser madre
es un trabajo, de los que más dedicación, paciencia y entrega requieren; y como
todos los trabajos tiene sus partes duras; esto hay que saberlo cuando “firmas
el contrato”; pero luego la recompensa es mucho mejor que cualquier súper
sueldo de consejero de Bankia.
A mí me
gustaría haber tenido, ya puestos, el título de familia numerosa especial y no
solo el de general, pero tres cesáreas son muchas cesáreas y ya hay que cerrar
el grifo.”

O sea que sí,
las madres y los padres, las familias sí ponen de su parte aunque obviamente
sin leyes que protejan y fomente esa natalidad, ese esfuerzo se queda en
heroicidades puntuales que no terminan nunca de cuajar y que dependen casi en
exclusiva de la situación y las circunstancias económicas (fundamentalmente) de
cada familia.

¿Es tan
difícil hablar de medidas que fomenten la natalidad y no la maternidad?
¿Es tan
difícil que las bajas sean por natalidad y no por maternidad?
¿Es tan complicado
que la educación de 0 a 6 sea tan obligatoria como a partir de los 6 años?
¿Es
tan extraño que los horarios de trabajo se conjuguen algo mejor con los
horarios escolares de lo que lo hacen ahora?

Vivimos en uno de los países europeos en los que es más difícil la conciliación de vida laboral y familia, según el Informe de Evolución de la Familia Europea de 2014 del Instituto de Política Familiar. Un informe que se presentó hace pocos meses a la opinión pública.
Nuestro país es uno en los que los horarios son menos flexible, de hecho en España las empresas definen totalmente el horario de sus trabajadores en el 88’2% de los casos, en Finlandia esta cifra se reduce a la mitad, un 44’8% de empresas en Finlandia marcan el horario de sus trabajadores. 
Las comparaciones son odiosas pero hay que tenerlas muy en cuenta también cuando hablamos de resultados escolares… son detalles que tienen mucha importancia y que hay que conocer y relacionar para sacar conclusiones que se acerquen de verdad a la realidad, si lo que queremos es de verdad, buscar e implementar una solución.

No es que
haya mucho por hacer, es que hay que hacerlo prácticamente todo en torno al
tema de la natalidad en nuestro país. Mientras tanto claro que seguiremos
envejeciendo, es ley de vida ¿no os parece?

Llegó un Nuevo Bebé. Llegó TuBebeBox para Crecer Contigo

Ha llegado el mensajero y yo no estaba..así que ha dejado una caja en el despacho de al lado. Una compañera ha tenido a bien recogérmelo y me lo ha dado un día después (hay gente maja en mi curro..)
Una caja llena de cosas útiles para una reciente mamá y cuando digo llena es porque la caja de TuBebeBox venía llena, literalmente.
Los productos están colocaditos como en el tetris, sin  dejar casi ni un hueco libre y eso.. eso está muy bien, la verdad.
Una caja que va a llegar cada mes a casa para que os cuente lo que esconde en su interior.
Una caja con una clara intención de ayudar a la reciente mamá y eso se nota en sus “tarjetas”.
Sí.. ¿queréis saber que cuentan estas tarjetas?
jejejejeje.. pues venga.. ¡¡dadle!!


Como os decía, viene cargada de productos y estos a su vez, están comentados y “juzgados” en unas útiles tarjetas por un nutrido grupo de “mamás expertas” que aportan su granito de arena a través de su sincera opinión, de cada uno de ellos.
Sí, en alguna de esas tarjetas puede que leáis algo de lo que yo pienso de algunos de los productos que se seleccionan para estas cajas de TuBebeBox.

Esta es la primera caja de TuBebeBox y ha venido repleta de contenido de lo más interesante para un recién nacido. Desde un chupete de MiPipo a una pegatina de PegatinasEnFamilia pasando por una pulsera y un chupetero de Maminebabá.
Todo es una delicia, la pulsera por supuesto ya imagináis lo poco que ha tardado en aterrizar en mi muñeca..


La libreta de MySalus es muy útil para apuntar “de todo” las primeras semanas de tu primer hijo en casa, obviamente después todo se relaja bastante pero ¡una libreta siempre es bienvenida!
Y el juguete de Tomy de su linea LAMAZE, específica para bebés, es de los que siempre son bienvenidos. El peque lo disfruta, le relaja, le entretiene y es un acompañante ideal para paseos en el carro o en el coche. Debo reconocer que la firma CATTIER no la conocía aunque ahora que he investigado, veo que tiene muy buenas referencias ¿y qué decir de los productos de Crea-M? sólo se puede ser una auténtica fan de ellos.

Perchas pequeñitas para bebés recién llegados a casa que quieren estar bien guapos con ropa que no se deforme por unas perchas demasiado grandes, de la firma Erum
Una pegatina de PegatinasEnFamilia que une diversión con ternura y para ternura, como no podría ser de otro modo, un arrullo amoroso de BonjourBébé, con unas rayas de lo más delicadas. Los arrullos me encantan, ya lo sabéis, me parecen de esos productos prácticos y que se pueden usar desde que tenemos entre los brazos a nuestro bebé por primera vez y hasta… ¡¡no sé, yo los sigo usando aún!!

Lo que os decía, esta primera caja de TuBebeBox me ha encantado, tanto como el proyecto de Lola, una mamá valiente que se ha puesto el mundo por montera o mejor.. lo ha metido en una caja ideal para nuestro bebé o el de nuestra amiga, prima, hermana, vecina, compañera de trabajo,…. jejejejeje

La Epidural y Yo

ácido fólico

Dos veces. No una sino dos veces he tenido una
relación intensa con la epidural. Una por cada cachorrito.Y digo intensa por no decir.. en fin..Que sí, que la analgesia funciona lo pude comprobar pero poco, sin excesos,
un poquito y ¡ya!..¡al tema!Eso sí, si tuviera que volver a entrar al paritorio llevaría tatuado en la
frente algo así como “me ponen la epidural a la de YA o no respondo, aténganse a las consecuencias”.

Lo de llegar a parir a eso de las 11.30 de la noche de un sábado y más si
es tu primer hijo pues como que mejor no, ¡atentas amigas embarazadas a punto de caramelo!
No digo
que os programéis el parto pero.. mejor a primera hora de la mañana del sábado
o a media tarde, después de la siesta y sino.. pues dejadlo ya para el lunes.
A las 23.30h yo debí pillar fatal al anestesista, estaría viendo el fútbol,
el final del “Sexto Sentido”, leyendo algún libro de Danielle
Steele… ¡¡qué sé yo!!
El caso es que por más que le llamaba la matrona el señor anestesista no
tenía ganas de bajar a atender a una primeriza a esas horas.. ¡¡qué mal gusto
ponerse de parto a estas horas de la noche de un sábado, por favor!!

Cuando bajo amenaza a su integridad física, deducible por el tono de la
matrona, el pedazo de gañán se digno a bajar a atenderme, me plegó para poder
pinchar en la columna como si pretendiera meterme en una maleta más bien. Me pinchó, me pintó media espalda de betadine, me pegó
la cánula por la columna con esparadrapo que debía de estar de oferta, me dejó
la bomba colgando de mi hombro izquierdo y con una jeringuilla me administró
una dosis (un bolo, le llaman en el argot, creo..) y se fue por donde había venido a hacer cosas mucho más importantes (que no estaban ni en los quirófanos ni en los paritorios, todo sea dicho..) y yo noté que aquello dejaba de doler, que no me transmutaba en la niña del
exorcista y que la vida de una parturienta podía ser maravillosa… hasta que
se pasó el efecto de esa primera y única dosis…

Y mi parto siguió su curso en vivo y en directo para todos, incluída aquí la que suscribe. Con su episotomía, con sus forceps… ¡y me lo quería perder!
El segundo parto coincidencia o karma, no lo sé, no fue en fin de semana,
fue en la madrugada del lunes cuando rompía la bolsa y como una madre
responsable, me fui a duchar, me vestí y desperté al SantoPadre, colocamos a
ElMayor con los abuelos y entonces y sólo entonces, cogimos la bolsa del bebé y
la mía y marchamos para el hospital y allí nos quedamos hasta que unas cuantas
horas después ElCanijo decidió salir a ver mundo.
Sí, aquí sí tuve maquinita con epidural y comentario de la matrona dejando
las cosas claras “Oye maja que aquí has venido a parir…” ante mi
sugerencia de que si era posible me subiera la dosis que me molestaba un poco..
un poco más cada vez..
Así que me aguanté con un dolor soportable hasta que dejó de serlo
sumándose al agotamiento que tenía mi cuerpo y el de mi niño y solicité
amablemente en medio del paritorio casi a grito pelao: “¡¡¡Sacadlo yaaa!!!” porque en
este caso sí había epidural pero no ginecóloga y no se atrevía la matrona y la
enfermera a hacer el trabajo de la doctora que no estaba y que esperábamos
todos como agua de mayo incluído el SantoPadre que se ofreció a hacerle una foto
al niño para enviársela a la ginecóloga pero que por favor lo sacaran ya que
veía transmutarse a su querida esposa de elfa a horco si no le ponían fin al
laaaaaaargo parto.
Sí mis relaciones con la epidural ya véis que no han sido un camino de
rosas, debe ser eso lo que quieren decir los adultos cuando nos repiten
insistentemente en nuestra adolescencia que “las drogas son malas”
¿qué no?

Denominación de Origen

¿Le habéis echado ya un ojo?
Columna de la izuiqerda.
¡¡De nada!!

La creatividad maternal, en los tiempos que corren y en todos los tiempos, es un pozo sin fondo.
Esto es una de esas verdades universales irrebatibles.
Que sí, que toda regla tiene su excepción pero tan mínima que no entra en las estadísticas.

Lo que os decía, la creatividad de una madre se sabe cuando empieza (cuando entra en el paritorio..) pero ya no se sabe cuando se termina, de hecho no se sabe si se termina en algún momento. Y se extiende como una plaga, es viral, completamente.
Y toca absolutamente todo aquello que forma parte del universo de una madre.
Así que.. ¿cómo iba a salvarse de ella su propio hijo?
Por que.. ¿no habéis alucinado nunca con la forma que tienen las madres de denominar cariñosamente no siempre pero eso es otra historia a sus hijos?

Yo hoy cojo el bisturí y le pego un repaso a las denominaciones materno-filiales de la blogosfera… ¡¡vais a alucinar!!

Y empiezo por mí misma que siempre es buena la autocrítica pero sin pasarse, ojito..
Yo soy poco original como podéis leer, el mayor es ElMayor y el pequeño es ElCanijo. Así no me pierdo y siempre tengo claro de quien os hablo. Lista la autocrítica, ya os dije que sin pasarse.. ¡¡paso a hablar de las demás!!¡¡Muajajajaja!!
Siguiendo mi estilo las hay que enumeran a su progenie con gracia y salero.. LaPrimera, LaSegunda, LaTercera,.. más que nada por evitar confusiones.
Me encantan las que se lanzan a la piscina peliculera para denominar a sus churumbeles, lo normal es que no sea precisamente comedia-romática lo que las inspira, sino más bien cine de terror… desde Critters a Gremlins y alguna en algún momento (sobre todo durante el embarazo) seguro que se ha referido a su futuro peque como Alien.. no, no lo neguéis que nos conocemos…
Luego vienen las sagas, como la Padawan o Chewy, que puede ser la misma o no, dependiendo de los blogs.
Después pasamos a las leguminosas y tenemos lentejitas, guisantes y garbancitos por doquier, sobre todo en la fase germinación, o sea en el vientre materno.

¡Para comérselo! ¿Verdad?

Y con lo asquerositas que somos a veces, no nos importa denominar a nuestra prole como cucarachita, bichillo o saltamontes… sí, hay gente para todo.
No se me olvida que hay gente más normal que llama a su hijo con su nombre de pila que para eso lo eligieron ellos.. eso es lo lógico ¿no? pues desde aquí os digo que son las menos.
Luego están las que ponen la inicial del peque o la peque por aquello de la intimidad del interfecto y para que no se cabree de mayor cuando se entere que su madre le llamaba cualquier cosa, hay que reconocer que estas mamás ¡¡son listas!!
Y no me olvido de las que recalcan su tendencia monárquica con sus príncipes o princesas o princezaz en este terreno la república lo tiene todo perdido.
Las mamás que enfatizan alguna cualidad física de su prole como ElRubio, El del Rizo, gordito relleno,.. son también frecuentes en la blogosfera. Algunas se nota que lo hacen desde el cariño y otras… desde la desesperación más absoluta. ¡Cómo os comprendo amigas!
Y no podemos olvidar las que andan aún confudidas y lo definen como Querubín ¡¡madre del amor hermoso la mili que les queda a estas!!
Me gustan las que tienen claro que sus peques cuando dejen de serlo las van a querer de una forma desinteresada, ahí tenemos a LaHeredera o al Srto.Escarlato (no hay nada como mantener las distancias desde pequeños..)
Y de momento lo dejo aquí pero me han quedado muchos, muchos nombres en el tintero que seguiré recopilando para otro post que a una esto de la psicología de la red le llama mucho la atención..

Y Luego Llegó el Segundo

Ya sabéis que tras la lectura del parto de lamadrenovata (la mamá bloguera más “pinturera” que conozco) me animé a contaros el nacimiento del peque-mayor con pelos y señales AQUI.
Y claro, no os iba a contar el primero sin dejar de contaros el segundo.
Así que paso a contaros mi segunda experiencia en el paritorio, cuando nació el peque-peque que así, entre nosotras, tampoco tiene desperdicio…

Mis hijos no son madrugadores y lo mismo esto les viene de nacimiento.
El primero llegó en torno a las doce de la noche, un poquito antes. Y el segundo no, se hizo de rogar un poco más y llegó de madrugada, en torno a las tres de la mañana, más o menos cuando cierran los bares… je,je,je.
Yo dormía plácidamente junto al santo padre cuando me desperté sorprendida con la extraña sensación de que me estaba haciendo pis encima, así, sin avisar.
Fui al baño y sí, parecía que mi vejiga tenía vida propia, me sentaba y salía algo de líquido, me levantaba y paraba,… o tenía más incontinencia que Concha Velasco en el famoso anuncio de compresas o la culpable de todo eso no era mi vejiga…
En las pelis siempre hay que ducharse antes de ir al paritorio y mi madre siempre ha sido de esas madres de “ponte muda limpia por si tienes que ir al hospital”, así que por supuesto me duché y cuando iba a vestirme desperté suavemente al santo padre… por lo que pudiera pasar.
– Que digo que… o me estoy haciendo pis de forma incontrolada desde hace media hora o lo mismo es que se ha roto la bolsa mientras dormía y estamos de parto…
– ¡¡En serio!! ¿me ducho?¿me da tiempo?¿nos vamos ya?… ¡¡No tardo nada!!
– Vale, voy a preparar las cosas… pero antes llama a tus padres para que vengan a quedarse con el niño, ten cuidado no les asustes…
– ¡¡Ah claro, ahora mismo!!

Y nos fuimos al hospital. En el coche mis sospechas se confirmaron al ver como iba mi pantalón: se rompió la bolsa mientras dormía. ¿Quién dijo eso de que no hay dos partos iguales? Pues tenía razón.
Llegamos, entramos, nos metieron en una salita de dilatación diminuta y al cabo de un ratillo, cuando la cosa se ponía chunga en lo que a dolor se refiere, me pusieron la epidural y esta vez ¡me conectaron a la dichosa máquina! ¡Qué gusto!
De un parto sin epidural a otro con ella, tengo que reconocer que va un abismo y de los grandes…
Ya dilaté lo necesario, charlé con mi chico de todo lo que se nos ocurrió, hablamos por teléfono con los abuelos que habían llevado al peque-mayor al cole,… todo rozaba la perfección.
Entramos en el paritorio y aún llevábamos la sonrisa puesta.
El paso del tiempo se encargó de quitárnosla…
Todo iba estupendamente, la matrona estaba haciendo su trabajo, la enfermera ayudándola, la epidural haciendo efecto y mi chico apoyándome y animándome. Faltaba la ginecologa y parecía que no iba a llegar nunca.
– ¿Por qué no lo sacamos ya? – preguntó mi chico a las profesionales cuando la matrona le enseñó la cabeza del peque asomando por mi útero.
– No te preocupes, todo va bien, en seguida llega – es matemático, cuando alguien te dice que no te preocupes es porque tienes que preocuparte.
Llegó un momento en el que la epidural me evitaba el dolor pero el agotamiento, la posición, el hecho de tener al bebé encajado tanto tiempo, todo eso me estaba agotando por completo.
La matrona mantenía el tipo, hasta que por uno de los ventanucos redondos de la puerta se vió la cara de la ginecóloga haciendo el gesto de que iba a cambiarse antes de entrar con nosotros.
– ¡¡Qué se lave y que entre ya!! – indicó tajantemente la matrona a mi lado mirándola con ojos no de preocupación sino lo siguiente.
Ariel salió completamente morado, inmóvil, con los ojos hinchados y la boca muy abierta… Evidentemente necesitó reanimación al nacer y por la tarde se nos privó un par de veces, tuvieron que ponerle un aspirador para limparle los líquidos que debía haber tragado durante el parto.

No, no fueron dos episodios amorosos ni deliciosos ni dignos de repetirlos… pero trajeron dos preciosidades a nuestras vidas, a pesar de todo la cosa no estuvo nada mal…

El Primero en Llegar

Hoy me voy a remontar casi casi al principio de todo esto.
Este blog tiene razón de ser porque llegó a mi vida el primero de mis peques y esta entrada nace a partir de la sugerencia de mi “envidiada mamá novata” que dibuja con la misma gracia con la que cuenta sus cosas y las de N. su peque.
Ella AQUI contaba como fue su parto, yo le comenté que me recordó mucho al mío, después ella me animó a que lo contara y… pues eso, aquí estamos, intentando contaros mi primer parto.
El nacimiento del peque-mayor.
Allá vamos.

Sábado 20 de Marzo. Hemos quedado en casa para cenar con dos amigos J. y A.
La tarde ha sido tranquila, yo ya he salido de cuentas, tengo una tripa enoooorme porque he engordado más de 12 kilos pero la verdad es que estoy bastante bien.
Esta semana he empezado la baja, llevo una semana en casa descansando así que no me puedo quejar, además hoy sábado ha salido un sol estupendo y me he pasado un rato en la tumbona del patio poniéndome morenita que cuando llegue el peque… a saber cuándo podré descansar así de nuevo.
La tarde comienza bien aunque… parece que me duele un poco la tripa, como si quisiera ir al baño a hacer “algo” pero no… no hago nada.
Cenamos tranquilamente aunque yo hago cada vez más visitas al baño… sin saber qué pasa…
A. se da cuenta de que algo no va bien y mi chico empieza a ponerse algo más nervioso.
Yo creo que estoy negando la evidencia… pero tampoco me doy cuenta.

– ¿Por qué no os vais al hospital? que te miren y si no estás de parto pues te vienes a casa y punto…
Y así lo hicimos. Mientras cogíamos las cosas para irnos, nuestros amigos recogieron los platos y la cocina, ¡qué gusto!
Nos vamos.

Llegamos al hospital y empezamos con los papeleos… ¡cómo odio la burocracia!
Estamos ya en la habitación y viene la matrona:
– ¡Hola! Que me han dicho que vienes con algo de dolor ¿no? Vamos a ver – me explora… – ¡Uy, no!¡Tú vienes de parto! Acuéstate que llamo a un celador para bajarte…
Así, sin avisar… ya estamos metidos en el lío.
Bajamos a la sala de dilatación.
Ahora ya me duele todo, sí es evidente que esto son contracciones. El dolor va y viene y cada vez se va menos y viene más…
Estamos en la sala de dilatación y después de mucho llamarle llega por fin el anestesista, debn ser la una de la madrugada más o menos…
Me pincha en la espalda y encima el muy salao quiere que me doble hacia delante y que no me mueva… ¿me habrá visto la pedazo de tripa que tengo?
Después del pinchazo se va porque a esas horas… debe estar muy liado o muy dormido… y ya no vuelve nunca más. Mis saludos desde aquí que en su momento no nos despedimos…
Y ya está… a partir de ahí, sin epidural y con un dolor hasta el momento nunca experimentado, empieza el proceso del parto.
Viene también la ginecologa, estamos las tres y mi chico que está sufriendo porque a él le habían contado que eso de ver nacer a su hijo era una experiencia maravillosa y… él sólo ve sufrir a su mujer.
Tengo un frío terrible, me tiemblan las piernas y me muerdo la boca por dentro de los temblores. La ginecóloga y la matrona me hablan y yo contesto mirando a mi chico… estoy un poco descompesta.
El peque no sale así que…. hay que usar forceps.
Un par de “cortecitos” en sálvese la parte y meten los forceps para sacarle.. sale sangre sin cesar según puede apreciar el pobre futuro papá.
A mí ya me duele todo y más pero aún no ha llegado lo peor…
Sale el peque, está estupendo, lo ponen encima de mí, se lo llevan para limpiarle, taparle y explorarle mientras a mí…. me cosen!! En vivo y en directo… uff!!
Pues sí… fue un parto muy do-lo-ro-so y me acordé de toooooda la familia de mi anestesista durante años…
Por lo demás… je,je,je…. todo bien…
De hecho otro día os cuento el parto del peque-peque que también tuvo su aquel…

Y este es ahora ese peque que fue el primero en llegar… un “mayorazo” que no para de crecer y que me hace sentir cada vez más lejos los sinsabores de esa “llegada”, lo normal en estos casos ¿no?

Ese Nombre me Suena…

Escuchando música el otro día me di cuenta de que hay muchas, muchísimas canciones que hablan de alguien, que cuentan una historia a partir del nombre de una persona. Y también pensé en lo que nos costó a  nosotros decidir el nombre de nuestros hijos… así que uniendo ambas cosas os presento una nueva sección del blog que espero que os guste. Se trata de recordar o descubrir grandes canciones a partir de un nombre, no sé si me explico, lo mejor es que os ponga las primeras de ellas….
1) La Historia de MARIO por M-Clan:

2) Una chica para no olvidar nunca, LUCIA de Joan Manuel Serrat, por supuesto:

Y esto ha sido sólo la primera entrega, dentro de poco, tendremos más…si os ha gustado, claro…