Minimalism un documental de Netflix para pensar sobre lo que de verdad importa

consumo planeta sensatez
Hoy encendemos la televisión para
ponernos a pensar sobre nuestra vida.
Puede parecer una contradicción pero de
eso trata “Minimalism” un documental que tenéis a vuestra disposición en
Netflix y del que quiero hablaros hoy porque es de lo más interesante que hemos
visto este verano en casa.
Sí, para ver juntos, en familia y para
ir haciendo pausas y comentando lo que se plantea en cada uno de los ciento y
pico minutos que dura, tiene tanto sentido común que nos sorprende.
Os va a gustar y sobre todo, os va a
mostrar lo que está pasando en nuestras vidas sin que nos estemos dando cuenta.

Nos hemos convertido en el hámster que
da vueltas en la rueda y aunque no somos felices, no nos hemos parado a pensar
que nos podemos bajar de la rueda e incluso que podemos ir a un paso más
cómodo, no hace falta estar toda la vida corriendo.

Más o menos con esa metáfora os
resumiría el enorme mensaje que vais a encontrar en “Minimalism” un documental dirigido por Matt D’Avella en el que distintas personas hablan desde su
experiencia personal de cómo ha cambiado su vida cuando se han dado cuenta de
que no importa tener, tanto como ser y sentir.

La realidad que nos rodea

comprar sentir vivir perder

No nos cuenta nada que no sepamos, es
así de rotundo pero también lo es el hecho de que porque lo sepamos no queremos
verlo, no parece que nos detengamos a pensar en el sin sentido de vida en el
que nos vamos metiendo poco a poco.
Los análisis de los sociólogos y de
los neuropsicólogos que se incluyen en el documental abundan en los mismo:
somos la sociedad con un nivel de vida más alto de la historia y sin embargo
somos los más infelices
, los que tenemos las expectativas por encima de lo que
tenemos, los que sufrimos por unos anhelos que no son reales. Los que perdemos
el tiempo dando valor a las cosas y no a las personas.
Joshua Fields Millburn y Ryan
Nicodemus
son el hilo conductor de la historia. Dos personas que en un momento
de su vida decidieron que había que parar en esa rueda que les aislaba de su
entorno, que les incomunicaba de los demás y les convencía de que ese vacío
sólo se llenaba comprando cosas.
Comprar es el verbo veneno, comprar
cosas pagando con tiempo
, comprar un coche más grande, una casa más grande, una
chaqueta más para un armario lleno de ropa que no usamos.

vivir sentido común felicidad

No se trata de irnos a vivir a un
rincón perdido del planeta o de pasar hambre, frío o vestirnos con cualquier trapo que encontremos por ahí. Se trata de valorar lo que tenemos, el ejemplo que ponen Joshua y
Ryan sobre la persona que amaba los libros que tenía es muy claro en ese
sentido.

¿Realmente necesitamos todo lo que
tenemos?¿Realmente nos hace feliz lo que nos rodea?¿Qué supone tener tanto por
lo que preocuparse, por lo que ocuparse, por lo que empeñarse (en el sentido
más amplio del término)?

Desde el proyecto 333 del que también
se habla en el documental, a la familia de 6 hijos que se plantea su forma de
consumir de una manera más sensata, más equilibrada, lo que influye
directamente en su felicidad y sobre todo, en la educación de sus hijos.
Desde la pareja que van a ser padres,
hasta los arquitectos que replantean el uso racional del espacio en los
hogares, al matrimonio que se enfrenta a su vida a partir de sus deseos y no de
unos convencionalismos que no les aportan nada positivo como personas o el
periodista que sufre un ataque de pánico en directo y descubre que cambiar sus
hábitos de consumo y ser más consciente de sí mismo, le ayudan a encontrarse de
nuevo.
Muy recomendable, nos ha gustado mucho
y aún más verlo con un preadolescente que aún está aprendiendo qué
es lo que verdaderamente importa
en la vida, que está despertando y que siente
la necesidad de formar parte de un grupo de iguales.
Muy recomendable para replantearnos
muchas de nuestras propias costumbres, de nuestras supuestas necesidades
y de
nuestra relación con el entorno
, con el medio ambiente, con nuestro planeta.

No somos lo que consumimos y sin
embargo no dejamos de medirnos en función de lo que tenemos y no de lo que
somos. La generación más preparada de la historia está demostrando ser una
perfecta estúpida, llegó el momento de cambiar.

Comer mejor y andar más, los secretos de una vida sana

Fruta Verdura Actividad Física
Comemos mal y nos movemos poco. Esto
es una realidad, aunque algunos pensemos que en nuestro caso no es cierto, si
nos fijamos bien no comemos lo que mejor afectaría a nuestra salud ni nos
movemos todo lo que podríamos.

Ha llegado el momento de tomarnos más
en serio como personas a la vista de los datos de distintos estudios sobre
nuestra alimentación, nuestra falta de actividad física y nuestra salud.

Que no se trata de que nos apuntemos
en masa al gimnasio o nos dejemos el hígado en clase de spinning o empecemos a comer comidas especiales traídas de nos se sabe dónde y con no sé cuantas supuestas sustancias beneficiosas, se trata de
que empecemos a pensar en nuestra salud y en la de nuestros hijos por encima de
los malos hábitos adquiridos.

Sí, este es el momento porque llega el
buen tiempo, los días son un poco más largos y es más fácil si nos lo
proponemos encontrar tiempo para cambiar.
Tiempo para cocinar o para comprar
comida
que esté menos procesada, incluso comida que podamos comer cruda. No hay
nada más rápido que comer una o dos piezas de fruta y según un nuevo estudio, si
comiéramos 800 gramos entre fruta y verdura cada día, reduciríamos en un 31% el
riesgo de sufrir una muerte prematura.
Son datos que asustan ¿verdad?

Disfruta la fruta

Alimentación Salud
¿Qué son 800 gramos de fruta y verdura
al día? ¿Lo pensamos, así por encima?
Una manzana en el desayuno, una ración
media de fresas a media mañana, un plato de verdura para comer, una pera y un
plátano a media tarde, una ensalada para cenar y si nos apetece mucho, antes de
irnos a la cama nos comemos un par de fresas más que andaban por la nevera. Si
no hemos llegado a los 800 gramos yo diría que hemos estado muy cerca.
Bueno pues con eso reducimos un 24% el riesgo de tener cardiopatías, un 33% el riesgo de sufrir un ictus, un 28% en detener enfermedades cardiovasculares y un 13% en de padecer un cáncer. Y todos
estos porcentajes se han sacado después de estudiar nada menos que a dos
millones de personas en el mundo.
Sí son cifras que asustan y a pesar de
eso es increíble lo poco que las tenemos en cuenta viendo, por ejemplo, que en
el año 2012, sólo en Estados Unidos se registraron más de 700.000fallecimientos en adultos atribuibles a enfermedades cardiometabólicas. De las
que hablábamos antes que podemos evitar en un tanto por ciento nada
despreciable si modificamos nuestros hábitos alimenticios, si comemos más fruta
y verdura a diario.

Su veneno, gracias

Alimentación Salud Enfermedades
A finales del año pasado se presentaba
una campaña contra la alimentación que nos enferma o que no nos ayuda a estar
sanos, la alimentación procesada, la que llena la cesta de la compra de las
familias españolas en un 70%.
Es que sólo en nuestro país, el país
de la famosa y olvidada “dieta mediterránea”, cada año mueren 90.000 personas
por enfermedades relacionadas con una alimentación insana
.
La publicidad no ayuda a cambiar esos
hábitos, al contrario, el 80% de la publicidad es de alimentos poco o nada
saludables
, el 70% de la dieta de los españoles se basa en alimentos procesados
con la excusa de la falta de tiempo y hay un 44% de la población que reconoce
no poder tener una alimentación más equilibrada, más sana en definitiva, por
culpa del coste que tiene.
Ya es triste que sea más barato comer
comida basura que alimentos saludables pero lo es, la realidad es esa.

El movimiento se demuestra
andando

Muerte Prematura Cuidados Familia
Y eso es lo que tenemos que hacer
cuanto antes por nosotros y por nuestros hijos, por su salud y porque si
nosotros estamos sanos podremos disfrutar de una vida mejor junto a ellos. Es
así de sencillo y sin embargo ¡lo que nos cuesta darnos cuenta!
Ya hemos visto que lo primero es
aumentar la presencia de la fruta y la verdura
en nuestra dieta diaria, poco a
poco pero de forma continua y constante. Al principio quizás haya quejas pero
habrá que hacerles oídos sordos porque sabemos que es más saludable para ellos
y es nuestra obligación cuidarles y cuidarnos.
El segundo paso es ese: dar el paso,
movernos, salir del sofá, apagar la televisión y empezar por ejemplo por
caminar juntos.
El aumento de una hora diaria de
actividad física, andar rápido o subir escaleras, supone una protección de
entre un 3 y un 6% frente a la obesidad y a la diabetes, según un ensayo clínico multicéntrico que ha durado 8 años.
Por el contrario, aumentar una hora
diaria de sedentarismo se relaciona de manera directa con una mayor presencia
de los factores cardiometabólicos que antes comentábamos.
¿Vosotros no lo tenéis claro después
de todo esto?

Bofetadas de realidad, niños sin derecho a ser niños

musicoterapia y el efecto Mozart
Derechos Infancia Presión Social
Hoy iba a hablar de otra cosa pero la realidad ha decidido calzarme un guantazo con dos historias, sobre todo una de ellas, que hacen que sea demasiado superficial hablar de otros temas y demasiado injusto no hablar de niños, niñas separadas de sus madres, niños que se sienten distintos aunque no lo sean. Niños que parece que en este país y en esta época no tienen derecho a tener derechos.
Todos habéis oído hablar del autobús
de esa organización ultra pero muy pocos habéis puesto nombre a los niños que
sufren esa discriminación
y pocos, muy pocos habéis oído hablar de Izar, yo la
descubrí el viernes y no puedo dejar de pensar en ella.

Yo iba a hablar de otra cosa. Sí, algo relacionado con nuestra vida, nuestra experiencia como familia, la mía como madre, como mujer pero no, voy a hablaros de cosas que no he vivido, que no he sentido y que ojalá no viviera nunca nadie y no tuviera que sentir nunca una persona.

Castigar a una hija

convivencia violencia género infancia

Sí, porque en el fondo es eso lo que
iba a pasar con Izar, una niña que el jueves pasado cumplía tres años y a la
que hace sólo unos meses su padre trató de asesinar acuchillándola.
Sí, a eso se le llama violencia de
género.
Matar a los hijos para hacer daño a las madres, pero no es ese el tema
que me empuja a escribir hoy. Como tampoco lo es el hecho de que su madre sin delito de sangre y con tres cuartos de su condena cumplidos, haya conseguido el
2º grado gracias a la presión social y no el 3º como consiguen muchos otros
presos en situaciones menos favorables que la suya.

No, yo sólo quiero pensar y escribir del daño
que se le hace a una niña de menos de tres años desvinculándola de su madre
porque eso es lo que dice la ley.

No, lo siento. En casos como este sólo
consigo acordarme de esa frase que dicen dijo Gandhi: “Cuando una ley es
injusta lo único correcto es desobedecer”
. Lo mismo ni siquiera es de Gandhi
pero es que eso también da igual en un caso tan sangrante como este.
Cuando empezaba a escribir este post
la noticia es que Izar iba a ir a un centro de acogida de Valencia o iba a
vivir con su abuela, no lo tenía muy claro. Antes de terminar de redactarlo me he enterado de ese segundo grado que va a permitir que madre e hija sigan viviendo juntas, en un centro de acogida en Madrid.
No es la mejor solución pero sí es
mejor que separar a esa niña de su madre, sin lugar a dudas.

Más que hacerte oír, mejor
háztelo ver

igualdad respeto cariño infancia

La presión social ha tenido mucho que
ver en la noticia que os contaba antes, en el hecho de que Izar pueda seguir
viviendo con su madre como venía haciendo hasta ahora.
La presión social ha hecho también que
los mensajes de ese famoso autobús naranja financiado por esa organización
ultra y minoritaria, dejen de circular por las calles, dejen de herir a cientos
de niños y niñas en nuestro país, dejen de estigmatizarlos ante los ojos de los
demás, presión social que ha llegado desde muchos sitios y parece que ha
avergonzado a más de uno.


Lo bueno que ha tenido esto es que estamos hablando de personas como Ángela que decidió que tenía que estudiar más
que nadie porque siendo trans lo iba a tener más complicado que nadie. Personas
como Elizabeth que tuvo que cambiar de instituto o como Paula que dejó dos
veces de estudiar. Personas como Rion que se plantean cómo firmar cuando tiene
que enviar un curriculum de trabajo a sus 21 años ¿con su nombre real o el
legal?
Sí, al final la realidad me ha llevado
a escribir de situaciones que no he vivido.
Nunca me han separado de mis hijos
cuando han sido bebés por una ley injusta y mis hijos no sufren de
discriminación por ningún motivo ni en su centro escolar ni en su entorno.
¿Somos unos privilegiados? No, lo injusto es lo otro, lo que os he contado.

Lo injusto es que no velemos por
encima de todo por la felicidad de los niños. 
Lo injusto es que las leyes no
cuiden de los más desprotegidos, los menores de edad. 
Lo injusto es que esta
sociedad esté enferma cuando ve “pecados” o errores, donde los niños ven normalidad. 
Eso
es lo injusto y lo extraño y lo que deberíamos empeñarnos en cambiar, cuanto
antes. 

Viajar leyendo, un vicio confesable

libros leer viajar escapar
Muchas veces decimos/digo que leer y viajar
tienen un punto en común
, hoy os traigo historias que reafirman esta
idea y con las que vais a poder viajar a distintos lugares y a distintas circunstancias.
Leer, ese vicio que nos gustaría que
fuera muy contagioso entre nuestros hijos.
El único vicio del que nos sentimos orgullosos,
que compartimos sin pudor y que nos hace ser mejores personas. Leer y el maravilloso viaje que nos envuelve cuando encontramos esa historia que nos llega de verdad.

Mientras que el número de títulos
publicados ha aumentado mucho en los últimos años, el número de lectores sólo ha
aumentado en un 7% si hablamos de lectores frecuentes. 
Se publica mucho más de lo que se lee, eso es evidente. 
Pero lo que nos sigue preocupando a muchos
es que un 39% de la población reconoce sin ningún pudor que no lee ningún libro
al año.
Ni uno solo. Y supongo que lo interesante sería saber por qué ¿no han encontrado ni un solo libro que les invite a disfrutar de la lectura o es que ni lo han intentado?¿por qué?

Peligro: leer incita a pensar

lectura literatura pensamiento crítico
Los más jóvenes, los adolescentes y
preadolescentes, se inclinan por las nuevas tecnologías incluso para leer.
Plataformas de préstamo bibliotecario como eBiblio están ayudando al aumento
del hábito lector entre ellos, algo que siempre es una buena noticia.
Quizás los booktubers también hayan
puesto su granito de arena para que los más jóvenes se acerquen al vicio de
leer. Muchos de ellos han provocado una renovación e incluso una revolución en
algunos aspectos de la industria cultural y el consumo literario y eso es
bueno.
Siempre hablamos de los youtubers por
sus comportamientos poco adecuados pero ya veis que también hay gente sensata a
la que seguir en esa red social, gente que cuenta cosas interesantes y que
anima a que algunos jóvenes se aventuren a adentrarse en la literatura.
Lo que es cierto es que cuando se lee
es más posible que se empiece a pensar por uno mismo
como le pasó a Ellery Schempp de Filadelfia, Estados Unidos.
Ellery se leyó entre otros libros la
constitución norteamericana y entonces se dio cuenta de que se estaban
vulnerando uno de sus derechos fundamentales cuando en el instituto les
obligaban cada día a leer diez versos de la Biblia, nada menos que la primera
enmienda.
Es lo que tiene leer que Ellery, siendo cristiano y católico, protestó ante esa violación de sus derechos y de sus compañeros y las autoridades reconocieron que el chico tenía razón. Desde
entonces ya no se lee la Biblia obligatoriamente cada mañana en los centros
educativos norteamericanos
¿no os parece que leer puede ser un arma muy
poderosa?
La pena es que no pueda ser la única arma,
sobre todo en lugares en los que el conflicto se ha enquistado como pasa en
Siria, en Yemen y en tantos otros…

Libros que ayudan a escapar

Libros Siria Biblioteca
Un lugar sitiado durante años, un país
donde se convive con la violencia, con el hambre y con la guerra, un libro
puede ser como una isla en medio de la masacre
, una especie de vía de escape.
Eso pensaron unos amantes de la lectura que han creado una biblioteca subterránea precisamente en Siria, con
los libros que rescatan cuando pueden, en los edificios bombardeados. Libros
cargados de vida en un país herido de muerte y recopilados, reunidos en una especie de búnker subterráneo del conocimiento y la belleza. 

No son unos descerebrados, no son unos
locos inconscientes, en el fondo son unos valientes que piensan en lo que les
puede aportar esos libros a los desesperados ciudadanos que esquivan la muerte
cada día en Siria.

Una realidad estremecedora ¿verdad?
lectura compartir librerías solidarias
Pero está claro que a veces una
lectura, puede llevarnos muy lejos de nuestra realidad aunque sólo sea un
momento
, sólo el tiempo que estamos volando entre las páginas y la historia de
un libro. Por eso es tan importante que los libros no “se aburran” en nuestras
estanterías, no se llenen de ese polvo que los mata y que sus historias se
expandan por las mentes de muchos, de miles de lectores en todo el mundo.

Los libros nos hacen viajar y también
viajan aunque a veces lo hagan sin nosotros. ¿Habéis pensado alguna vez en
donar libros?

Hay distintos establecimientos donde
se pueden donar libros, hay ONGs que también los reciben, los recogen y los
reparten entre ávidos lectores que no tienen la posibilidad de comprarlos. La
pobreza no tiene piedad, nunca la ha tenido.
Libros que ya os habéis leído,
historias que podéis liberar en sitios como Tuulibrería e incluso allí podéis
encontrar otras historias, otros libros y otros viajes. Un intercambio de
sueños con unos libros que tu liberas y otros que adoptas y que primero fueron
liberados por alguien como tú. La magia y el vicio de leer que no se detiene
nunca… 

Adolescencia, madurez y responsabilidad: trío de ases en la crianza de nuestros hijos

crecer madurar convivir
Las primeras responsabilidades, esos
primeros recados, esa independencia que van demandando cada vez más y por el otro
lado, asumir que están haciéndose mayores y que es necesario que poco a poco
empiecen a dar esos pasos y dejemos de llevarlos sobre nuestros hombros.
¿Cómo afrontarlos? ¡Ni idea! Pero es
cierto que sí, hay que ir dándoles poco a poco independencia y responsabilidades, y todo ello a pesar de las tremendas
dificultades con las que nos encontramos las madres y los padres.

Hoy vuelvo a unirme a las reflexiones que un grupo de madres blogueras nos hacemos cada mes, cada una desde su experiencia, su punto de vista y su blog compartimos la realidad de que sí, “Hay Vida Después de los Seis” y toda ayuda para afrontarla con una sonrisa es siempre bien recibida.

Es complicado ir dándoles
responsabilidades cuando por poner sólo un dato, la mitad de los padres no
tiene tiempo para divertirse con sus hijos
según un estudio sociológico en el
que Javier Urra y la plataforma “Gestionando hijos” asistieron como asesores.

A más de la mitad de los niños
entrevistados en ese estudio les gustaría poder pasar más tiempo con sus
padres
, participar más con ellos de su ocio habitual y sin embargo unos y otros
no pueden hacerlo.
convivencia conciliación compartir

De niña a mujer

Ya sé que lo decía la canción pero
realmente no es fácil entender el paso, el viaje que dan nuestros hijos de la
niñez a la adolescencia.
No digo que cuando nos tocó a nosotros fuese más
sencillo, sólo digo que ahora como madres y padres nos toca tratar de entenderlo desde este lado.
Se empieza a cuestionar el modelo
paterno y los amigos empiezan a ser claves
para que esa evolución llegue a buen
puerto. La autoridad la va a encontrar entre sus iguales y el tema de
responsabilidades va directamente relacionado con esa relación entre iguales.

La influencia del grupo de amigos y
amigas es vital para lo malo sí, pero también para lo bueno.
Porque no estamos tratando ya con un
niño aunque nos cueste entenderlo como padres, pero tampoco estamos tratando
con adulto aunque sea a ellos a los que más les cueste entender eso.

La parte de su cerebro que se encarga
de los impulsos y las emociones está a mil por hora por culpa de las hormonas
que les hacen tener comportamientos impulsivos, mayor emotividad y la necesidad
del aquí y el ahora, la prisa por todo, sobre todo aquello que les resulta
placentero.
madurez autoridad paternal

Teoría y práctica

Es que entre ambas a veces hay un
abismo y esta es una de esas veces.
Sólo les daremos responsabilidades
cuando puedan asumirlas, cuando sean maduros, cuando estén preparados.
Responsabilidades acorde a su edad y a su madurez. Esa es la teoría.
Después llega la inexistente
conciliación y lo manda todo al garete. Hay que dejarles la llave de casa para que
entren en su domicilio cuando vuelven del colegio y no hay nadie allí. Hay que
organizar la nevera para que puedan hacerse la merienda y hay que confiar en que se
van a poner a hacer deberes hasta que llegue el padre o la madre y pueda
ayudarles si lo necesitan.
Los niños necesitan hablar con sus padres y con sus madres, de las cosas que piensan, que sienten y que les pasan.
Y lo necesitan porque les es vital sentir que existe un vínculo con ellos pero ¿cuándo pueden hablar con ellos de lo que les preocupa, de lo que les inquieta, de lo que les resulta curioso si ellos no están en casa?
Es duro leer que muchos se relacionan
con sus hijos a través del whatsapp porque no les quedan muchas más vías para conseguirlo.
No existe la conciliación ¿cómo plantearse la necesidad de que sean maduros
para asumir determinadas responsabilidades?

¿Pensamos en ellos cuando hablamos de
la conciliación familiar y laboral?¿Pensamos en los niños?

Complicado, muy complicado encontrar
el punto medio para hacerles responsables de algunos aspectos de sus propias
vidas. Complicado frenar y distinguir cuando les ayudamos, cuando les enseñamos
y cuando les sobreprotegemos.
Preparando este post me acordé de esta
charla, son sólo 14 minutos más o menos que merece la pena invertir en conocer esta reflexión de Julie Lythcott. Con algunos aspectos no estoy del todo
de acuerdo quizás porque no vivo en Estados Unidos y el problema, el tremendo
problema, de la educación superior aún no ha llegado a mi país pero con otras
reflexiones estoy tremendamente de acuerdo.
Echadle un vistazo y ya me contaréis
si también coincidís en que las tareas domésticas y el amor pueden ser dos de
nuestros grandes aliados en la educación de nuestros hijos, en su crianza y en su felicidad.

Mi lista de deseos (que no propósitos) para el nuevo año

lista deseos año 2017
Debo ser la única persona en el mundo y en la historia que publica su whislist días después de su cumpleaños, una es que es así de original y pizpireta.
También es verdad que a
una buena intención en forma de regalo nunca se le echa en cara que llegue un par de días tarde
¿no? Vamos que estas cosas no es que caduquen como los yogures, ya me entendéis.

Bueno, yo lo dejo ahí. El caso es que
me he apuntado algunas cosas e intenciones que me encantaría localizar y
conseguir para este año que empieza.

No, no es una lista de propósitos, es
una lista de deseos
en el sentido más hedonista y personal del término, sí… un
capricho al año (o varios) tampoco es que sea algo grave ¿no?

Debilidades superiores a mi

Para ir abriendo boca confieso que me
encantan los zapatos rojos
, es amor total y absoluto.
comodidad zapatos calidad diseño
Zapatos planos, de tacón, sleepers,
botas, bailarinas… me rechiflan y no sé cómo lo hago para que prácticamente
todos los años y sin que me lo proponga de forma consciente, termine localizando unos zapatos rojos que se vienen a casa
irremediablemente.
Este año me he encontrado con unas bailarinas,
de una empresa española que se llama “De flores y floreros” ¿no os encanta ya
el nombre?
Es una empresa pequeña pero de esas
que miman lo que se traen entre manos y lo que nos ponen en los pies. Sus tres pilares, según ellos mismos reconocen en su web son la comodidad, la calidad y el diseño de sus zapatos.
Son una preciosidad ¿verdad?
Continúo con otra de mis debilidades:
los bolsos o mochilas.
Santa Claus llegó con un precioso
bolso para esos momentos en los que sobre todo prima la comodidad, que son los
que más me gustan por otra parte. De hecho el año pasado llegó a casa una preciosa mochila naranja de Fjällräven Kanken que me ha acompañado a un montón de sitios y lo que le queda aún
calidad mimo ecofriendly Barcelona
Estas mochilas, hace tiempo que me robaron el corazón, las hacen en Barcelona entre Nuria yRamón, son mochilas únicas, no se trata de una producción industrial sino más
artesanal y además tienen un diseño tan bonito que enamora.
A mí me tienen loca las mochilas, las
grandes y las pequeñas, pero el catálogo de productos es mucho más amplio, sólo
tenéis que dar una vuelta por su web para ver los monederos, los bolsos avión,
los bolsos pequeños,… lo complicado será que dejéis la web sin comprar nada.

Con dinero o sin dinero

En mi lista de deseos este año está
incluido con letras bien grandes: BUSCAR TIEMPO PARA…

hacer algo de deporte o moverme un poco más, con andar unos treinta minutos
cada día empezaría por conformarme

leer más; aunque este año ya ha caído el primer libro (del que os hablaré en el próximo UnoAlMes) creo que quitando tiempo a cosas que me gustan menos puedo
dedicarlo a algo que me encanta como es la lectura

terminar de escribir y publicar la primera novela que lleva aparcada demasiado tiempo en la memoria de
mi ordenador. Sí, hace ya cuatro años desde que publiqué “Mamá Full Time” así
que siguiendo mi línea temporal de “partos” este año toca sacar la novela.
cambiarle la cara al blog, cambiar
la plantilla, organizarlo mejor, que sea más claro, más atractivo, más bonito y
que sea muy fácil de leer, muy intuitivo, que no agobie. Todo eso teniendo en
cuenta que no tengo ni idea de cómo demonios hacerlo no parece tarea fácil, lo
intuyo pero me gustaría mucho conseguirlo, la verdad.
… o quizás organizarnos mejor para descubrir los sitios tan
chulos que están apareciendo en Madrid
últimamente, lugares donde comer o picar
algo pero que además hacen exposiciones y en los que puedes encontrar ese
capricho que llevabas no sé cuánto tiempo buscando o que ni sabías que te iba a
gustar tanto antes de encontrarlo. Bueno pues sí, descubrir esos
establecimientos, salir un poco de la rutina y disfrutarlos juntos, yo creo que
no se puede pedir más ¿no os parece?

De cartas a estudiantes suspendidos con falta de ganas en escuelas rancias

Suspender clases profesores
Lo confieso, soy una de las miles de
personas que encontramos oportuna y acertada la carta de Pablo Poó a sus
alumnos que han suspendido.
Sí, así os lo digo ¡a bocajarro! como dice mi amiga
Vero que hay que soltar las cosas importantes.
Y también mantengo que el sistema
educativo español es anacrónico, carca y huele a naftalina, que una cosa en mi
modesta opinión no quita certeza a la otra, como también pienso que hay grandes profesores que intentan hacer lo que pueden con lo que tienen, aquí y en muchas
otras partes del mundo. Y eso es bueno, muy bueno.

No es que yo vea un charco y tenga un
tendencia irrefrenable a meterme dentro, de verdad que no y tampoco quería yo
empezar el año con polémica sino más con “flower power” pero estas cosas no se
eligen.

Sí, me encontraba con el video (porque
la carta es en video, que digo yo que Pablo asume que los chavales que han
suspendido lo mismo ganas de leer tienen pocas y yo conozco a alguno que así lo
confirma) y lo colgaba en mi muro de FB después de verlo con ElMayor.
En FB se abrió un interesantísimo
debate con una “amiga de redes” con la que habitualmente siempre estoy de
acuerdo salvo en este caso, si es que sino ¡sería tan aburrido todo Almudena! jejejeje

Coincidencias con Pablo

La vida es una putada, en eso el
profesor tiene razón y es cierto que quizás a un niño de 12 años eso le viene
grande pero a uno de 16 (que legalmente ya puede trabajar) pues ya no tanto y
la Enseñanza Secundaria Obligatoria, va de los 12 a los 16 con todo lo que eso
significa.
“…en una mente abierta es más
complicado entrar, en las mentes cerradas es más sencillo, sólo tienen una
puerta…”
no hace falta añadir nada más y esta sentencia es aplicable a todas
las edades, de los 12 años al infinito y más allá. 

No tienen ni idea de cómo va a ser su
futuro, ni ellos ni sus padres ni sus profesores. Nadie. Ni nuestros
gobernantes, por mucho que pongan pose de que sí. No, no lo saben, no lo sabemos.

También es cierto que no lo hemos sabido nunca pero cuando era yo quien estaba en el instituto se
podía intuir un poco más o menos por donde podían ir los tiros, las
posibilidades, los cambios que podrían llegar. 
Ahora quizás sea todo más
incierto aún si cabe ¿y qué hace ante eso un niño de 12, 13, 14, 15 o 16 años?¿se
deja llevar por la corriente como los peces muertos o se “hipercheta” para
tratar de estar preparado ante las distintas opciones a las que pudiera
enfrentarse? Me parece bastante obvio lo que creo que debería hacer pero lo creo como adulta y como madre, lo que me parece complicado es hacérselo ver a algunos de esos niños.
Y me diréis que las asignaturas que se dan en clase quizás tengan poco protagonismo en su futuro y quizás volváis a
tener razón pero es que estos nos gusten o no: son lentejas.

El sistema educativo huele
a rancio

Eso es una verdad innegable, huele y
se le escapa el tufillo rancio por cada ladrillo de cada instituto de cada
ciudad en la que los estudiantes siguen suspendiendo en gran parte gracias a
que no conectan con este sistema o que el sistema no se plantea conectar con
ellos, esa lectura también me sirve.
En mayo de 2015 le escribía una carta abierta al entonces Ministro de Educación y Cultura, el culpable creador de la ley
Wert, esa ley por la que la escuela pública se sigue desangrando en cada uno de
sus tramos: primaria, secundaria y universitaria. El problema no se ha tratado
para solucionarlo, sino todo lo contrario.
Y mientras sigamos teniendo gobiernos
y gobernantes a los que la escuela pública les importa menos que nada, habrá
que seguir reivindicando lo que es justo pero entre tanto, nos guste o no,
nuestros hijos siguen en las aulas y les toca jugar con estas cartas.
Estas son las cartas (los exámenes,
los terribles libros de texto que a veces seleccionan los claustros de profesores, los trabajos en power point,
las clases magistrales,…) con las que jugar esta partida, la de ahora, la de
los estudiantes que han suspendido en clase de Pablo y en miles de clases de
toda España.
Podemos y debemos tratar de actualizar
el sistema pero mientras ¿cómo demonios hacemos que miles de estudiantes
reaccionen y se impliquen en su propia educación?
Seguro que formas hay muchas e
impedimentos también, los mismos o más pero ¿esto qué es, la decisión personal
de un maestro en un aula?¿hay algo más injusto que plantearlo en estos
términos?¿qué si el alumnado no consigue motivarse es por qué el profesor de
turno no se lo curra lo suficiente?

No soy de cargar las tintas o las
culpabilidades en una sola pata,
no creo que toda la culpa la tengan los
profesores aunque estoy convencida de que tienen una parte, ni pienso que la
responsabilidad sea sólo de los alumnos pero sí, también estoy convencida de que
su parte en algunos casos no quieren asumirla. Por lo que sea, no lo sé.

Falta de madurez, falta de sentido
común, exceso de permisividad en lo que a disciplina se refiere por parte de
los padres, aburrimiento extremo que les impide la concentración y contra el
que no saben o no quieren poner nada de esfuerzo, falta de motivación porque el sistema no sabe dársela y ellos no saben encontrarla. Os juro que no
lo sé y a día de hoy sería uno de los conocimientos que más desearía tener para
aplicármelo a mí la primera, podéis creerme.

Mi bebé desapareció y un adolescente entró en mi vida

peor momento maternidad hijo adolescente
Sí, los bebés son adorables y los
adolescentes complicados
, esto es una verdad tan irrefutable como inevitable porque los adorables bebés deben crecer aunque eso implique esa transmutación en una especie de Mr.Hide que no siempre es fácilmente controlable.
Mi bebé creció y se esfumó de la noche
a la mañana como quien dice y ahora tengo por la casa a un adolescente. He llegado
al peor momento en esto de la crianza según los últimos estudios ¡y yo sin
saberlo!

Las noches en blanco por los lloros,
los cólicos, las tomas nocturnas, los pañales sucios, los dientes o la pérdida
del chupete, eran una minucia comparada con lo que se nos viene encima a partir
de su décimo segundo cumpleaños.
No lo digo yo, lo dice el último
estudio realizado por las profesoras Suniya S. Luthar y Lucia Ciciolla, de la
Universidad de Arizona, en EEUU. Lo han titulado “What’s feels like to be a mother” y han llegado a la conclusión de que para una madre, los niveles más
altos de angustia llegan cuando su hijo cumple los doce años
, cuando se empieza
a despertar el monstruo de la adolescencia en su interior.
Entrevistaron a unas 2.250 mujeres con
estudios universitarios
¿por qué? Pues porque curiosamente este segmento de
población es el que menos se estudia y es el que más tiempo dedica a sus hijos
aunque trabaje fuera de casa. Curioso ¿verdad?
Madres hijos adolescentes sufriendo

Hola, soy su pubertad

Los primeros cambios hormonales, los
granos, los cambios físicos, la voz, los nuevos amigos, las nuevas realidades,
el entorno escolar que se complica, los nuevos contactos con el alcohol, con el
sexo, con sustancias legales o ilegales… todo eso se empieza a vislumbrar a
partir de los 12 años en millones de hasta ese momento niños en todo el mundo que empiezan a dejar de serlo.
Obviamente las circunstancias son
distintas
en cada país, en cada ciudad, en cada barrio pero hay algo que
coincide
según han podido comprobar las autoras del estudio: las madres estamos
en primera línea
cuando se producen esos cambios en nuestros hijos. Y nos
angustiamos, nos asustamos, sufrimos y nos preocupamos, mucho.
Empieza de nuevo el complejo de culpa
ante una situación desconocida y de la que habíamos oído hablar muy poco. No es
lo mismo ser tú la adolescente que ahora convivir y educar al adolescente en el
que se ha convertido tu hija o tu hijo. ¿Lo habré hecho bien?¿Le habremos
educado correctamente?
Las investigadoras hablan de “la
separación que más duele”
justo en este punto, cuando nuestro hijo comienza a
separarse psicológicamente de sus padres. Sí, es ley de vida pero no por eso es
menos desconcertante ¿no?
Pasar de “los besos mágicos que curan”
a las malas contestaciones es muy duro y nos hiere, eso es así. Los niños y las
niñas empiezan en general a hacer menos visibles sus muestras de cariño hacia
sus padres y eso también nos duele. Nosotros los adultos no hemos cambiado, les
seguimos viendo vulnerables y necesitados de afecto y ayuda, ellos empiezan a
tratar de mover sus alas, tratar de tomar decisiones, tratar de conocerse a sí
mismos y de crecer. Hasta ahora sólo han crecido físicamente ahora tienen que
hacerlo en más aspectos que les son completamente nuevos y a nosotras también.
maternidad adolescencia separación reinvención

Agotamiento del ego

Así es como definen la sensación de
las madres las dos investigadoras responsables del estudio.
Porque ellas siguen organizando las
actividades de sus hijos y además ocupándose generalmente de sus
desplazamientos tanto por estudios como por nuevo ocio, salir con los amigos,
quedar. Ellas siguen, seguimos, realizando esas “labores invisibles” pero no
encuentran la respuesta afectiva que había antes, comienzan las respuestas más
rudas, los cambios de humor de los preadolescentes que tenemos en casa.

Todo eso hace que las madres sobre
todo se sientan desorientadas y vacías en el plano emocional.

La pubertad es una etapa desconocida
mucho menos estudiada que la adolescencia e infinitamente menos comentada que
la infancia y si no me creéis no dejéis de ver en este video a Carles
Capdevilla
, director del diario “Ara” y padre de hijos adolescentes,
postadolescentes y preadolescentes.

Recuperando espacios

No hay más solución que seguir hacia
adelante, no hay más ayuda que la que nos demos entre nosotros, no hay manual
ni libro de instrucciones en esto de educar y convivir con un adolescente sin
que nos arranquemos los pelos.

Lo más recomendable es que poco a poco
vayamos recuperando espacios, propios y con nuestra pareja si la tenemos, espacios para los dos.
Porque según todos los estudios, la relación con la pareja desciende a los
niveles más bajos en esta etapa familiar y los enfrentamientos son más
frecuentes. No, no es bueno pero es lo más común en las distintas familias. La
culpa no es de nadie, la convivencia se ha complicado y hay que echar pie a
tierra y plantearnos una estrategia conjunta en la que nadie salga herido.
Y siempre nos queda el consuelo de que sólo es una etapa, no es para toda la vida y esos cambios de humor se atemperarán antes o después… ¡¡recemos para que sea antes!!