Si algo va bien ¿por qué cambiarlo? Es una máxima que solemos poner en práctica en casa siempre que podemos y que tiene entre otras cosas mucho sentido común y mucha lógica. Bueno, pues siguiendo con esta lógica nos encontramos hace unos días un interesante artículo sobre la lactancia materna prolongada hace muchos muchos años nada menos que entre los fósiles encontrados en el yacimiento de Atapuerca. Durante sus primeros cuatro años de vida, los niños de la zona (y de la época) resulta que se alimentaban prácticamente en exclusiva de la leche de sus madres, algo que repercutía muy positivamente en su calidad de vida cuando llegaban a la edad adulta que lo de tomar leche de otros animales (como hacemos en la actualidad) fue un invento muy reciente y que por supuesto no proporcionaba los mismos beneficios que la leche materna de la propia especie.
Por si os apetece entrar más a fondo en este tema, en este enlace podeis encontrar más datos sobre la lactancia materna que ya praticaban nuestros antepasados de Atapuerca. La pregunta es obvia: si algo funcionaba tan bien ¿quién o qué nos convenció de dejar o al menos reducir una buena costumbre como esta?

http://www.publico.es/agencias/efe/259581/estudio/atapuerca/concluye/conveniencia/leche/materna/anos

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