Literal.

Así fue.
Dicho y hecho.
Con el primer rayo de sol después de las interminables lluvias de las pasadas semanas, nos preparamos el petate, nos hicimos unos bocatas y nos fuimos al campo con las pequeñas fieras…
Si nosotros necesitabamos salir… ellos estaban ya deseándonlo con todas sus fuerzas.

Poder correr, saltar, jugar con la tierra, buscar tesoros, encontrar palos, descubrir bichos, hacer una cabaña,…. de todo lo que se puede hacer al sol y en un precioso día perdidos por el bosque.
Somos unos privilegiados y tenemos este paraje al lado mismo de casa, de hecho fuimos andando con el carrito del peque y pasamos un día de lo más relajado y de lo más divertido como podeis ver en las fotos… Esto sin duda habrá que repetirlo muy pronto.

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