Hoy toca echarle un poco de imaginación y me sumo a la iniciativa de Marta y sus 150Palabras.
Un relato de sólo 150 palabras, ni más ni menos.
Además un relato en el que hay que incluir estas tres: amanecía  –  picoteaban  –  puerta
Y con todos estos mimbres… este es mi relato, a ver qué os parece a vosotros…

¿Ya?
¿En serio?
¿Tan pronto amanecía?
¿Desde cuándo amanecía tan pronto?
Esa luz que entraba por debajo de la puerta no podía ser de una
farola, era demasiado intensa, esa luz tenía que ser el amanecer.
Sí, amanecía.
Confirmado después de mirar el reloj de la mesilla.
Y ella no había dormido más de tres horas seguidas durante eso que
llamaban noche  porque sus polluelos “picoteaban
cada dos horas desde que nacieron.
Sí, colechaba con ellos y eran eso, sus polluelos, sus
cachorritos, sus bebés.
Estaba feliz al verlos dormidos a su lado, justo en medio de la
cama, entre ella y el padre de esos polluelos que habían puesto sus vida patas
arriba.

Se acurrucó de nuevo, les arropó otra vez y cerró más fuerte los
ojos, todos dormían tranquilos en su casa y en su cama amaneciera o no y eso
era algo muy parecido a la felicidad.

2 thoughts on “150 Palabras: Momentos Felices de Verdad (picoteaban, puerta, amanecía)”

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