Arte contemporáneo Mamá full Time
Al final la naturaleza… ¡vence!

Nos dijeron que no nos lo podían
recomendar porque es tremendamente peculiar, o lo amas o lo odias, no se puede
decir que sea para todos los públicos ni para todos los gustos. Y en todo eso que nos dijeron tenían
mucha razón.

El Museo Vostell en Malpartida de
Cáceres es todo eso y más. El entorno es único y lo que encierra
este antiguo lavadero de lana sin duda también lo es.¿Conocéis la corriente artística
denominada “Fluxus”? Nosotros tampoco hasta que visitamos el Museo Vostell en
Malpartida de Cáceres y como bien nos dijeron, no nos dejó indiferentes a
ninguno.


Vaya una confesión así, de principios: No somos muy afines al arte
contemporáneo en esta familia,
sí… somos personas de gustos sencillos que no
entendemos de arte más allá de si nos gusta o no nos gusta.

Visitar este museo fue una casualidad,
una recomendación muy sincera y muy poco ortodoxa, nos avisaron de que no era
como los demás y sobre todo de que su contenido era rompedor, era distinto.

Y nos encantó, eso sí, no son obras
que se entiendan a simple vista y personalmente creo que es un arte que
pretende más remover conciencias que transmitir belleza, algo que no es en
absoluto criticable y que está de rabiosa actualidad por necesidad.

Entramos y ya en la taquilla, la
persona que nos atendió nos transmitió perfectamente su pasión por su trabajo y
su respeto al entorno en el que entrábamos y eso ya es bueno, eso despierta la
curiosidad, las ganas y la afinidad del visitante. Pocas cosas contagian más
felicidad que encontrar a gente feliz en nuestro camino.

Arte Fluxus Mamá full Time
Un molino de agua para lavar un millón de toneladas de lana al año…

Nos enganchamos a la visita guiada que
hace el museo y el paseo por la historia y por las intenciones de los artistas
empezó de inmediato a remover nuestras conciencias.
¿Vosotros sabíais algo del movimiento artístico denominado “Fluxus”?¿De sus intenciones?¿De sus miembros?¿De sus obras? 
Nosotros no, nada, rien de rien.. hasta que cruzamos el portón y empezamos a descubrirlos.

Pupitres de colegio con televisiones
encima y sobre ellos hormigón, duro, pesado, gris…
Motos que forman un telón, motos de la
guardia personal de un dictador, una dictadura que cae como un telón. Las
imágenes se suceden a partir de lo que el autor quiere provocar con sus obras.
Ese coche, ese insecto, esos platos vacíos
de unos para la opulencia absurda de otros, esos cuerpos que se quedan por el
camino y se olvidan y se ignoran cruelmente.

Todo eso con el contraste de una
presa, de un lavadero de lana, de un entorno natural tranquilo, limpio, verde y
lleno de vida. Todo eso como una bofetada que día a día le da el progreso a la
naturaleza, un proceso de autodestrucción en el que nos empeñamos como si nos
fuera la vida en ello, sin darnos cuenta de que dejamos que se nos vaya la vida
en ello.
El Museo Vostell es atípico y original
y a nosotros nos gustó, a los niños les llamó la atención lo suficiente como
para recorrer las salas, como para jugar con las lanas o para alucinar con las
bombillas del piano.
Mamá Full Time Museo Fluxus
Comiendo al sol, en medio de la naturaleza y delante de obras de arte…

Y después el paseo por el entorno es
de obligado cumplimiento. Imaginar que al año en lo que ahora es un museo, se lavaban toneladas
de lana española y portuguesa que después salía para ser trabajada en el norte
de Europa  y exportada desde allí en
forma de finas manufacturas. El sino de nuestro país, vender materia prima para
comprar manufactura, qué poco hemos aprendido de nuestros errores a lo largo de
la historia.

Bueno pues como no todo va a ser
alimentar el espíritu, viendo una de las esculturas más espectaculares, la que
está en el exterior, junto a otra creada por Yoko Ono. Decidimos aprovechar el
clima benigno y disfrutar de la comida que ofrecen las instalaciones del museo,
el restaurante estaba lleno pero nos permitieron comer en la terraza cerca de
la puerta para facilitar un poco el desplazamiento de los camareros. Un
acierto.

Espacio para moverse y jugar y un menú
atractivo y ajustado, historia de nuestro país, de nuestra podríamos llamar
¿industria? y arte, arte contemporáneo, arte que provoca el diálogo y la
reflexión abandonando un poco lo que podría considerarse prioritario en otras
corrientes como es la belleza. Arte que no entra tanto por el ojo al ver la
obra como por el oído al escuchar las razones que movieron al autor, lo que
buscaba, lo que quería expresar y por qué quería expresarlo así.

Es evidente que volveremos. 

** Nota de la autora:  Me habría encantado haber podido ilustrar esta entrada con fotografías de las obras de las que os he hablado, las que me han gustado, las que consiguieron removernos.. pero no es posible hacer fotos dentro del museo ¿por qué? pues no lo sé, supongo que se me escapa… son cosas de esas que no termino de pillar.. ¿y vosotras?

4 thoughts on “Museo Vostell. Arte Contemporáneo o La Belleza del Entorno y la Fuerza de la Expresión Artística.”

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