Agua, nos falta aprender a quererla

ecología planeta agua

Sí, lleva varios días lloviendo y
parece que se nos sale el agua por las orejas pero no, no es así.

Hoy vengo a hablar de agua que no es
que sea un tema muy maternal… o quizás sí lo sea, más de lo que imaginamos así,
a primera vista.

Vivimos en un país en el que gastamos
mucha agua.
A veces con cabeza y otras no tanto.
Ya no nos dejamos el grifo abierto al
lavarnos los dientes o al afeitarnos, ya no dejamos el agua del grifo correr hasta que salga fresquita y hemos aprendido a ahorrar el agua, a no
desperdiciarla. 

Al menos muchos de nosotros estamos en ello, en aprender a tener unos hábitos de consumo de agua mucho más respetuosos, aunque aún quedan algunos que
parece que viven en otro mundo ¿verdad?

Después de que aprendimos allá por los
años 90’, que las sequías son siempre “pertinaces” parece que se nos había
olvidado que vivimos en un país en el que las sequías son periódicas.
Se van pero para volver, no como el
tango.
Cada ocho o diez años según las
estadísticas, tenemos una época de sequía
por estar donde estamos y en parte
también por ser como somos. Una de las dos cosas podríamos plantearnos
modificarla ¿verdad?

¿Falta agua o cabeza?

medio ambiente sequía agua

Claro, una sequía es eso, falta de
agua. Sin embargo en España lo que tenemos es poca cabeza con todo aquello
relacionado con el medio ambiente, la conciencia ecológica y el respeto por
nuestro entorno.
Somos el país con más embalses por habitante de todo el mundo, en algo teníamos que ser los primeros. Ya no se
pueden construir embalses sin destruir parajes protegidos o zonas de alto valor
ecológico.
No tiene ningún sentido prometer
nuevos embalses para paliar la sequía, no es esa la solución, así no
demostramos que queremos paliar el problema en la medida de lo posible.
Porque quizás no nos estamos dando
cuenta de que como dicen las asociaciones ecologistas, el verdadero problema de
nuestro país no es su realidad climática que ha sido así siempre.
El verdadero problema que tenemos con
el agua es que la gestionamos peor que mal
, hay mucha demanda para un bien que
sabemos es escaso y no queremos darnos cuenta.
La despilfarramos, sobre-explotamos los
acuíferos, las administraciones se echan la culpa unos a otros porque ninguno
de los políticos que las dirigen quieren perder votos con una gestión impopular
pero responsable.
Y la cosa de cara al futuro no tiene
pinta de que mejore por sí sola, la situación es que para los próximos veinte
años, nuestro país estará entre los países con lo que ahora se llama estrés
hídrico extremadamente alto
o lo que viene siendo, problemas con el agua,
serios problemas con el suministro y el consumo de un elemento imprescindible
para la vida.
Ya os decía que quizás no sea este un
post típicamente maternal pero sinceramente creo que educar es una de las
labores que tenemos los padres y las madres.
Educar a nuestros hijos en el consumo responsable y a nuestro entorno en lo necesarias que son a veces las medidas
menos populares, las medidas que miran a largo plazo, las políticas que
respetan el medio ambiente y la naturaleza por encima de los propios intereses
de los malos políticos y peores gestores.
Hablamos de agua, no nos olvidemos que
hablamos de la vida, la nuestra y la de nuestros hijos, a mí no se me ocurre
nada más importante ¿a ti sí?

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