“Mamá, hoy en clase hemos guardado un minuto de silencio por la mujer que murió ayer cuando salió a correr”.

«¿Murió? No cariño, la mataron por ser mujer

Sí, una más, otra de las millones de mujeres en todo el mundo que son agredidas, violadas o asesinadas por el mero hecho de ser mujeres.

Algo estamos haciendo mal como sociedad, algo hacemos mal cuando no paramos estos crímenes, estos feminicidios como les llaman algunos, estos asesinatos continuos y estas agresiones constantes.

“No, cielo no murió, la mataron cuando salió a correr, a hacer deporte. Se encontró con una persona mala y la mató, en este caso con un hombre, un hombre malo y por eso habéis guardado un minuto de silencio como respeto y recuerdo hacia ella y como repulsa y denuncia hacia los asesinos y hacia los que tienen que hacer leyes que eviten que pasen estas cosas.”

Mi hijo tiene sólo 10 años pero en su colegio, todas las clases se han solidarizado con Laura, una profesora como la mayoría de docentes del colegio de mi hijo. Como la mayoría de docentes de los centros educativos de nuestro país.

la mataron por ser mujer

Laura sólo salió a correr, sola, por el campo, en un pueblo pequeño donde empezó a trabajar hacía sólo unos días. A las cuatro de la tarde más o menos, quizás después de haber terminado las clases, a plena luz del día, con ropa de deporte pero sola.

Quizás sólo quería hacer deporte, respirar aire limpio, conocer la zona, organizar sus pensamientos, lo mismo que hacen miles de personas que salen a correr.

Cientos de esas personas son mujeres que a todo eso y a diferencia de los hombres, tienen que añadirle cada vez más el miedo de estar solas en la calle, a cualquier hora, en cualquier momento, en el campo, en la ciudad. Da igual, estar sola es peligroso si eres mujer.

Un virus mortal para nosotras

la mataron por ser mujer

Justo el día de antes a que apareciera el cuerpo sin vida de Laura, desde Médicos del Mundo se ponía en marcha una campaña de denuncia de un virus que sólo nos afecta a las mujeres pero que está dejando a muchas, a demasiadas, en el camino. Nos está matando.

Ellos lo han llamado EVA y es según esta ONG el primer virus social que nos afecta simplemente por ser mujeres.

Han tenido la brillante idea de comparar los efectos de este virus con el cualquier otra pandemia porque es igual de grave o quizás hasta más.

la mataron por ser mujer

El virus EVA es la forma de llamar la atención que ha encontrado esta ONG sobre la vulnerabilidad que padecemos las mujeres sólo y exclusivamente por el hecho de serlo y el caso de Laura no es más que el penúltimo ejemplo, tristemente.

El ébola afectó a casi 30.000 personas en África Occidental, sin embargo la violencia de cualquier tipo contra la mujer afecta a más de tres mil millones de mujeres en todo el mundo.

Las desigualdades y la discriminación nos afectan como colectivo, nos hace vulnerables y en ocasiones como la de Laura, nos lleva a la tumba.

Los datos que maneja Médicos del Mundo tras una labor de más de 30 años son incuestionables:

  • 1 de cada 3 mujeres ha sufrido o va a sufrir una agresión física o sexual a lo largo de su vida
  • cada día más de 800 mujeres mueren en el mundo por causas prevenibles relacionadas con el embarazo o el parto, cada año son más de 300.000 mujeres, año tras año.
  • más del 60% de los adultos infectados de VIH en África Subsahariana son mujeres
  • la mutilación genital femenina pone en riesgo a miles de mujeres en más de 30 países

Y ante todo esto… ¿qué hacen los gobiernos y los ciudadanos? Entre poco y nada, esa es la verdad.

Siguen cayendo, nos siguen matando y al mismo tiempo hay quien habla de feminazis, de histerismo colectivo y de denuncias falsas como si todo valiera, como si fueran los mismos datos, como si la vida de la mitad de la población no valiera lo mismo que la vida de la otra mitad.

Aunque esto último es cierto, es evidente que la vida de una mujer no vale lo mismo que la de un hombre y para eso no hay más que esperar, seguro que tristemente muy poco, para conocer el nombre de la próxima víctima que por cierto, podemos ser cualquiera de nosotras, no os quepa ninguna duda.