A estas alturas de la película no vengo a hablaros de los premios Goya porque habréis leído y visto todo lo que os pueda interesar sobre ellos e incluso habréis leído, visto y oído cosas que no os interesaban ni lo más mínimo. No, yo prefiero hablaros de cine español porque a fin de cuentas ese fue el verdadero protagonista de la noche y más de lo que se veía a primera vista durante la gala e incluso antes.

Como cada año desde hace ya una treintena, empezamos febrero hablando de cine español.

Este año además hemos hablado también de sentido del humor, un poquito de política (y qué no falte nunca) y un tanto de feminismo, igualdad e incluso se ha oído “patriarcado” pronunciado por un hombre en el escenario y no por error sino con toda la intención del mundo.

Hemos hablado de moda y ropa como siempre pero sobre todo hemos hablado de cine español, de industria, de atraer al público, de ver historias propias, nuestras, con las que sentirse identificados, de esas que nos tocan de cerca aunque a veces no queramos mirar.

Se ha oído hablar de corrupción, de historia, de políticos, de amor, de tradiciones pero sobre todo de visibilidad, integración y normalización, con mayúsculas. Todo ello mientras veíamos cine español.

El mejor director y el mejor guionista de 2018 han sido la misma persona, Rodrigo Sorogoyen y además, en unos días sale para Holywood porque puede que también haya realizado el mejor cortometraje de ficción del año pasado.

Nominado al óscar por “Madre” como hace años lo estaba Juan Carlos Fresnadillo por “Esposados”. Esto es también cine español con grandes letras.

La fiesta del cine español

La fiesta del cine y de la música porque este año cuatro mujeres se han subido al escenario para sonar como suena el cine español.

De Rosalía no hay mucho más que decir que no se haya dicho antes, personalmente me encanto lo que hizo con el tema de Los Chunguitos, casi tanto como a ellos mismos o a sus hermanas que así se lo dijeron vía TW a la propia Rosalía.

Y del momento de Amaia, Rozalén y Judit me quedo con la naturalidad, la sensatez y la espontaneidad de esa Amaia reconociendo que no se oía el retorno y que por favor empezaban de nuevo. Y no pasa nada que esto no es una operación a corazón abierto que equivocarse es tan humano que reconocerlo como ella lo hizo la convierte en divina.

La fiesta de los números y las taquillas podría ser aunque no es todo lo alegre que nos gustaría a todos cuando hablamos de cine español.

El año pasado se estrenaron 217 películas españolas, de ellas 14 sólo recaudaron 100€ en taquilla y 66 sólo obtuvieron 1000€ así que 80 películas de esas 217 fueron un estrepitoso fracaso en taquilla. No las vieron ni los familiares de los que trabajaron en ellas.

Una película con un reparto de lujo y un director internacional como es “Todos lo saben”, recaudó en nuestro país poco más de tres millones de euros y no tengo claro que con eso se haya ganado dinero por parte de la productora teniendo en cuenta que el coste medio de una producción en España en 2016 estaba entre el millón y medio de euros y los tres millones.

“Campeones” fue coronada como la mejor película de 2018 y coincidió con lo que pensaron los más de tres millones de espectadores que la vimos a lo largo de este tiempo en las salas.

“Campeones” ha llegado a recaudar más de 19 millones de euros en taquilla, muchísimo más de lo que costó la película sin lugar a dudas y eso es un mérito enorme de una productora pequeña como es Pendellton que no estaba pasando precisamente por su mejor momento económico cuando se embarcó en esta magnífica historia.

No, el cine español no vive de las subvenciones pero muchas veces son imprescindibles para poner en marcha proyectos que de otra forma no verían la luz.

Es verdad que hay que tener un complicado equilibrio entre lo que se quiere contar y lo que el público quiere ir a ver a las salas y no siempre se consigue. De hecho en 2018 han sido sólo 19 las películas españolas que han conseguido recaudar más de un millón de euros en las salas de cine, de cine español.

Lo que nos quedó claro a todos es que la gente del cine, del cine español, se ha dado cuenta de que no todo es taquilla, que no todos vemos cine en las salas, que no todo lo marca la fecha del estreno o la distribución de las copias.

Nos quedó claro que son conscientes de que hay más pantallas, hay más formas de ver cine y nosotros, los espectadores, somos los que tenemos el mando, los que decidimos que vemos en casa a la hora que nos apetezca y tumbados o sentados donde nosotros decidamos.

“Roma” De Cuarón, se llevó el Goya a la mejor película iberoamericana como era de esperar y varias veces se escucharon agradecimientos a alguna plataforma de streaming por parte de los premiados. De hecho incluso entre los monólogos de los presentadores se mencionaba a alguna plataforma de reparto que ahora también hace cine.

Porque los tiempos cambian, los modos cambian, lo único que permanece es el talento y la calidad de las historias y en eso, quedó claro en la pasada gala de los Goya que la gente del cine español tiene mucho que contar y que sea por mucho, mucho tiempo.

Foto de Portada | Miguel Córdoba para la Academia del Cine