Cada vez son más las voces y las razones que nos hacen replantearnos la frecuencia con la que ponemos carne en el plato de nuestros hijos y hoy vengo a hablaros de ello y de nuevos motivos por los que comer menos carne va a ser decisivo en nuestras vidas.

Es bueno para nosotros desde dos puntos de vista fundamentales y transversales: es positivo para nuestra salud y es positivo para el planeta que empecemos cuanto antes a comer menos carne, seguro que lo habéis oído y leído más de una vez, en este blog lo venimos hablando desde hace tiempo.

Comer menos carne en el colegio

Más de un millón de niños a partir del próximo mes de septiembre van a comer menos carne en los comedores escolares de las escuelas públicas de Nueva York.

Los lunes pasan a ser Green Mondays en los centros escolares públicos de Nueva York y se ofrecerán a los alumnos menús vegetarianos tanto para el desayuno como para el almuezo.

El alcalde de esta ciudad lo tiene muy claro. Bill de Blasio señalaba a la prensa que esta pequeña reducción de consumo de carne mejorará la salud de los niños y además reducirá las emisiones de gas invernadero a la atmósfera, lo que también mejorará la salud de esos niños y del resto.

Alexandria Ocasio-Cortez, senadora demócrata por Nueva York y una de mis nuevas heroínas, comentaba en tono irónico que quizás los americanos no deberían estar comiendo hamburguesas para desayunar, almorzar y cenar y proponía además regular la ganadería intensiva para cuidar del medio ambiente.

Está claro que lo podemos mirar desde distintos ángulos pero siempre estamos hablando de nuestra salud.

Comer menos carne a la semana

Pequeños pasos como los que se van a dar en estos centros educativos se pueden dar también en casa.

Dejar de comer productos cárnicos un día a la semana es uno de esos pequeños pasos. Los lunes verdes o lunes sin carne cada vez van cogiendo más fuerza, se van extendiendo y provocando poco a poco que seamos más conscientes de nuestra propia dieta.

Se trata de plantear la mayor parte de nuestra alimentación diaria sobre una base de verduras, frutas y legumbres, si además conseguimos comprárselas a productores locales el beneficio será aún mayor.

Se trata también de ampliar el número de alimentos que ingerimos y reducir el de productos procesados o ultraprocesados en nuestro día a dia.

Comer menos carne para respirar mejor

No nos ha quedado aun claro que no podemos seguir degradando el planeta como lo estamos haciendo porque necesitamos seguir respirando y nos lo estamos poniendo cada vez un poco más difícil.

Desde cambiar los métodos de producción y distribución de los alimentos para hacerlos más sostenibles hasta cambiar también nuestros patrones alimentarios.

Poco a poco pero a buen ritmo, tenemos que comer menos carne y al mismo tiempo tomar más proteína de origen vegetal.

Las legumbres están de nuestra parte, tienen esa proteína vegetal y además captan el nitrógeno del aire. Aumentan la fertilidad del suelo donde crecen, reducen el impacto hídrico al ser cultivos de secano y se almacenan mucho tiempo sin necesidad de refrigeración.

En 100 gramos de legumbres encontramos entre 19 y 35 gramos de proteínas, teniendo en cuenta la necesidad de proteína diaria y que para mejorar su absorción sólo tenemos que consumir cereales o semillas a lo largo del día, es una opción real a tener muy en cuenta para comer menos carne de lo que comemos actualmente.

Además, un plato de legumbre aporta prácticamente toda la fibra que debemos comer en un día y se cocinan rápidamente en una olla exprés por ejemplo, lo que además consigue reducir nuestra propia factura energética si lo comparamos con otras técnicas culinarias.

Comer menos carne por ser mujer

Sí, esto así sin explicar suena raro pero según las últimas conclusiones de un estudio científico sobre esto resulta que el riesgo de cáncer de mama podría reducirse si disminuimos el consumo de carne, sobre todo carne roja y procesada.

Un estudio en el que están trabajando dos investigadoras del CIBERESP y del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III.

Tengamos en cuenta que una de cada ocho mujeres va a padecer cáncer de mama a lo largo de su vida en nuestro país. Se trata del tumor más frecuente entre las mujeres y representa el 28% de todos los tumores que podemos presentar las mujeres.

Si comer menos carne puede hacer que sea menos probable que tengamos una enfermedad como esta ¿no es motivo más que suficiente para intentarlo?

Sí, la alimentación que tenemos es una elección, es un acto político aunque no lo pensemos, es una acción que decidimos, es un poder que tenemos como consumidores y es una reivindicación que hacemos a nuestros gobiernos. Simplemente con comer menos carne ya estamos dando un toque de atención mayor del que imaginamos en muchos aspectos.