Todas tenemos claro que la lactancia materna es lo mejor para alimentar a nuestro bebé, no cabe discusión alguna, pero a partir de los 6 meses nos planteamos empezar con las leches de continuación como parte de una dieta diversificada.

A veces no podemos mantener la lactancia materna todo el tiempo que quisiéramos o directamente ni siquiera hemos podido arrancarla, aunque nos frustre.

Sin complejos de culpa ni nada parecido, hay una enorme variedad marcas de leche de continuación para bebés en el mercado de todos los precios y ante esta enorme oferta, en lo que hay que empeñarse es en encontrar aquella que se adapta más y mejor a las necesidades de nuestro bebé, siempre bajo el consejo y supervisión del pediatra.

Lo dicho, la lactancia materna es sin duda el método más recomendable para alimentar a nuestro bebé. 

La OMS recomienda que sea el único método como poco durante los seis primeros meses de vida del recién nacido.

Más allá de sentimientos de culpa que no están justificados, las leches de fórmula de continuación constituyen la principal fuente de líquido de una dieta progresivamente diversificada. Nuestro empeño en este punto debe ser el de encontrar aquella leche de fórmula que mejor se adapta a las necesidades de nuestro bebé.

Leche de continuación o artificial

Lo más importante para elegir una leche de continuación para nuestro bebé a partir de los 6 meses es que se adapte perfectamente a sus necesidades y como es de esperar, en este caso y siempre, la ayuda profesional del pediatra es más que necesaria.

Lo que no podemos olvidar es que puede darse el caso de que a nuestro bebé no le siente del todo bien la leche de continuación que hemos elegido para él y tengamos que cambiar de marca de leche de cara a mejorar la digestión de la misma por parte de nuestra hija o hijo.

Para cambiar de marca de leche para bebés, lo más sensato y eficaz es que lo hagamos progresivamente y siguiendo las instrucciones de preparación de la marca seleccionada.

Y sobre todo hay que tener en cuenta siempre algo fundamental, hay que comprobar que la leche que has seleccionado sea lo más nutricionalmente parecida a la leche materna para cubrir perfectamente las necesidades nutricionales del bebé.

En el mercado existen numerosas marcas de leche para bebés que aportan en su fórmula proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales.

Hay unas pautas básicas y sencillas para arrancar con la leche de continuación a partir de los 6 meses y como parte de una dieta diversificada, y que la alimentación con biberón sea fluida y eficaz:

  • Preparar un biberón correctamente. Sí es una obviedad, pero hasta la llegada de tu primer bebé ¿cuántos biberones habías tenido que preparar? Aunque no te lo creas, en esto de la maternidad no dejamos de aprender cada día y preparar el primer biberón puede ser más complicado de lo que pensabas, sobre todo con un bebé en brazos llorando porque tiene hambre.
  • Ten en cuenta que el bebé debe de estar cómodo y el adulto que le da el biberón también. La postura a la hora de la alimentación es muy importante de cara a facilitar la digestión y a evitar que el bebé trague aire.
  • La tetina es una parte fundamental en el proceso de alimentar al bebé con biberón, debe estar llena en todo momento y el bebé debe respirar con normalidad por su nariz.
  • Cuando el bebé ha terminado con el contenido del biberón lo más indicado es ayudarle a eliminar los gases que haya podido tragar para evitar que estos le molesten durante la digestión.
  • Aunque no lo creas, hablarle mientras toma el biberón es algo que le ayuda, le relaja y evita que los nervios del momento y la impaciencia se traduzcan en una digestión o deglución más complicada de lo que sería deseable.

Como es lógico, ante cualquier duda acude siempre al pediatra o al especialista y no tomes decisiones sin su apoyo y su consejo, aunque pienses que no es importante siempre es mejor que su opinión te ayude a solucionar cualquier duda.

Advertencia importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés. El pediatra es el que mejor te puede asesorar sobre el cuidado y la alimentación de tu hijo, y sobre los alimentos que debes añadir a la dieta conforme va creciendo.