No, no seré yo quien te anime a limpiar los azulejos aunque sé de muchas amigas que se han liado la manta a la cabeza y tienen la casa más brillante y desinfectada de lo que la habían tenido nunca.

A esos extremos no llego pero darle una vuelta a la casa así, en general y aprovechar para tirar, reparar, limpiar (un poco solo), organizar y preparar para donar o regalar cuando se pueda salir a la calle, eso sí que podemos hacerlo durante estos días y si contamos con la ayuda de los niños, además los mantendremos entretenidos que eso ya es un triunfo.

Quizás sería bueno empezar por motivarnos un poco más con algunos documentales específicos para darle una vuelta a la casa.

Ya os hablé de Minimalismo hace tiempo porque nos gustó mucho cuando lo vimos y porque se plantea que realmente la necesidad de acumular cosas no es tan real como nosotros nos creemos.

Tenéis también los programas que hizo la famosísima Marie Kondo para Netflix en los que se metía en las casas de distintas familias y les daba una vuelta de arriba a abajo. No terminaron de convencerme del todo pero ideas prácticas sí que se podían extraer de la mayoría de ellos.

Además tenéis infinitos libros donde se van tratando los distintos pasos recomendables para meternos a darle una vuelta a la casa sin perder la cabeza

Y por supuesto, el número de webs es incontable. Hay webs para todos los gustos y en todos los idiomas, con indicaciones, propuestas, reflexiones y recomendaciones para ayudarnos a arrancar que siempre es lo más complicado.

Para ir metiéndonos en harina hay unas premisas muy básicas a la hora de reorganizar un poco tu hogar.

Para elegir lo que se queda contigo y lo que se va, respóndete a algunas sencillas preguntas:

  1. ¿Realmente te gusta y significa algo para ti como para que se quede en casa?
  2. ¿Realmente es algo que usas habitualmente o como mínimo con cierta regularidad como para que se quede en casa?
  3. ¿Realmente se adapta a tus necesidades actuales y futuras?

Pero vamos que cómo mínimo, lo de sacar la ropa de verano e ir guardando la de invierno es lo menos que deberíamos hacer durante estas semanas de confinamiento.

Cuando podamos ir recuperando, poco a poco nuestras rutinas, seguro que nos van a hacer más falta las sandalias que las botas. ¿Cuántas veces podéis dedicarle tiempo y hacer el cambio de armario con tranquilidad y sin agobios? ¡Aprovechemos la ocasión!

Vamos a darle una vuelta a la rutina

La actividad física diaria la tenemos más o menos cubierta con darle una vuelta a la casa pero hay más.

Vamos a darle una vuelta también a todos esos productos de cuidado facial y corporal que tenemos muertos de risa en el armario del baño.

Normalmente lo de darse la crema hidratante después de la ducha no es algo que de normal podamos hacer a diario. Ahora sí podemos y estaría muy bien que lo hiciéramos a diario para que se convierta en costumbre, en un hábito.

Una hidratante corporal después de la ducha, después de cada ducha. Una crema reafirmante en algunas zonas o una anticelulítica que estábamos a punto de perder porque iba a caducar.

Tenemos tiempo para aplicarnos esas cremas después de la ducha todos los días y eso es bueno.

¿Y si además encontráramos algo de tiempo para relajarnos un poco o para ordenar nuestras emociones y nuestros pensamientos?

Sacar tiempo para meditar, para reflexionar o para empezar a practicar yoga puede ayudarnos mucho a afrontar con otro ánimo estos días de confinamiento.

Tenéis apps para todos los gustos y niveles. Los gimnasios a los que muchas estabais inscritas, han sacado propuestas en sus perfiles de IG o incluso de Youtube.

Un momento para frenar, para dejar de darle vueltas a todo este flujo de información que a veces parece que nos engulle puede ayudarnos a afrontarlos mejor ahora y en el futuro.

Hay muchas opciones para darle una vuelta a la casa, a la rutina, a nuestro propio cuidado personal. No podemos dar una vuelta fuera pero ya veis que dentro de casa aún nos quedan muchos campos que explorar para que la cuarentena no nos pase factura.