El post de hoy es de servicio público porque vengo con 13 recomendaciones que demuestran y dejan muy claro porqué hay que ver series de chicas seas chico o chica y tengas la edad que tengas, eso es lo de menos.

Distintas series de televisión me sirven para mostraros lo mucho y bueno que se puede aprender viéndolas.

Que no se trata sólo de entretenimiento que también es bueno no me entendáis mal.

Es que además lo de cambiar el punto de vista, lo de ponerse en los zapatos de ellas, lo de visualizar los sentimientos y las frustraciones también viene muy bien.

Y no, no se trata de que sean series sólo para chicas. No van dirigidas sólo a nosotras en exclusiva, de hecho creo que son muy ilustrativas para verlas con chicos, de distintas edades.

A veces es más fácil ver en la pantalla lo que ocurre en nuestra vida normal y a lo que no le damos la menor importancia, no estamos preparados para percatarnos de ello, por eso son tan recomendables todas estas series «de chicas»

Hay que ver series de chicas para darnos cuenta de que…

  • las mujeres cobramos menos que los hombres haciendo el mismo trabajo en distintos países y en distintas épocas.

Esto lo veis muy bien y muy pronto en The Good Girls Revolt, cuando ellas se plantan y deciden que quizás sea una idea muy sensata lo de cobrar igual que los hombres por el trabajo que hacen, que es el mismo que el que hacen ellos.

  • las mujeres somos las que tenemos que conciliar, básicamente.

Aquí lo mejor es ver algún capítulo de Madres trabajadoras, donde queda claro quién y cómo se reincorpora al trabajo cuando finaliza la baja maternal.

  • las mujeres también decimos «no» aunque no siempre se nos entienda.

Y no hablo de agresión, mejor lo veis en uno de los estupendos capítulos de The Bold Type, donde un hombre se da cuenta de aquella vez que no terminaba de entender las reticencias de una mujer por tener una relación.

De esos capítulos con los que se aprende da igual la edad y el sexo que se tenga.

  • las mujeres tenemos que tener muy en cuenta nuestro vestuario y se nos juzga por cómo nos ven los demás.

Hay un capítulo perfecto para dejar esto dolorosamente claro en Nola Darling, se titula «The LBD» (el pequeño vestido negro, un básico del fondo de armario) y sería más que deseable pasarlo por las clases de educación secundaria de nuestros hijos. Sin duda alguna.

  • las mujeres debemos obedecer mucho más los cánones de belleza que establece nuestra sociedad.

El ejemplo más sencillo es sin duda Uggly Betty, algo así como el éxito de la transformación. Que sí, que le podemos poner todas las capas de humor y romanticismo que queramos y que es verdad que la belleza importante es la del interior menos si eres una chicas que la belleza exterior tiene mucha importancia.

  • Las mujeres no queremos ser invisibles cuando hemos cumplido una edad.

Y para eso es más que recomendable que veamos la serie Grace y Frankie en la que dos mujeres llenas de vitalidad nos dan una lección de vida cargadas del sentido del humor más constructivo y sensato del momento.

  • las mujeres no queremos ni más derechos ni más privilegios que los hombres

Queremos igualdad, de oportunidades, de respeto, de opciones. Lo mismo que les pasa por poner sólo dos ejemplos, a las protagonistas de dos series que merece la pena ver: The Good Wife y Borgen.

Una americana, la otra nórdica pero las dos apuntan al mismo problema, la irreal igualdad de oportunidades para las mujeres cuando acceden a ámbitos de poder.

  • las mujeres no nos cuidamos con la misma intensidad con la que se espera que cuidemos de los demás

De hecho a veces hasta los malos tratos se normalizan de una forma muy poco sana como se muestra en la historia de una de las protagonistas de Big Little Lies. Siempre está el cuidado a sus hijos por encima del cuidado de sí misma.

  • las mujeres y las niñas, necesitamos referentes femeninos que nos ayuden a encontrarnos a nosotras mismas

Para eso el ejemplo más sencillo es una miniserie estrenada el mes pasado en Netflix y titulada Madam C.J. Walker, basada en una historia real e interpretada por la magnífica Octavia Spencer.

Ya veis que series de chicas para todos los públicos y para todos los gustos hay un montón y se puede encontrar justo la que más se ajuste a lo que nos apetezca ver o comentar en casa y no será porque estos días no tenemos tiempo para dedicarnos a ver una o dos series ¿qué no?