Esto de las modas es algo superficial normalmente pero en ocasiones también es peligroso porque a veces se ponen de moda cosas que sí, además de absurdas ponen en riesgo nuestra salud y nuestra integridad e incluso demuestran que somos más frágiles de lo que nos imaginamos.

Vale que hay cosas como la moda de los batidos detox pues que allá cada una.

Según todos los nutricionistas no es que tenga una base científica, no es que depuren especialmente nada pero mira si así vas a tomar frutas y verduras pues no hay mal que por bien no venga, creo yo.

Luego ya vienen otras modas que pueden ser incluso peligrosas como la de introducir ciertos alimentos para «depurar» la vagina o usarlos como ungüentos mágicos para rejuvenecerla no sé exactamente por qué, la verdad.

No, no me he inventado yo estas dos modas, no tengo ni tanta creatividad ni una mente tan retorcida, sinceramente. Son sólo dos ejemplos de supuestas rutinas de higiene que casualmente se han puesto de moda entre las mujeres.

El caso es que nosotras tenemos que rejuvenecer nuestra vagina o depurarla o yoquésé, el caso es que nosotras siempre estamos pensando que debemos vernos mejor, sentirnos mejor, aparentar estar mejor ¿a vosotras no os cansa tanta presión y tanta tontería?

No, no son tratamientos que cuenten con ninguna base científica e incluso los médicos y científicos advierten, como os decía antes, de que pueden ser peligrosos para nuestra salud si los ponemos en práctica.

Son modas peligrosas

Como la de introducir en la vagina (¡que fijación!) bolas de purpurina que se deshacen al llegar al orgasmo femenino y «lo llena todo de brillo». ¿No lo habíais oído nunca? Pues sí, esto también se está poniendo de moda si nadie lo remedia antes.

Ojo que mal informados podemos estar cualquiera, las noticias sobre algunos nuevos hábitos que están teniendo algunas personas en plena pandemia para tratar de evitar contagiarse son para echarse a temblar.

En 1999 empezó a hablarse del tampodka. Empezó a oírse hablar de introducir un tampón por la vagina o por el ano, empapado en alcohol porque se suponía que así se notaban más los efectos embriagadores de la bebida.

Lo bueno es que en nuestro país fueron contados los adolescentes que necesitaron recibir atención hospitalaria por esta práctica porque según los médicos la cantidad de alcohol que se puede absorber es muy mínima. Lo que sí provoca es escozor similar a introducir una cerilla encendida en la vagina.

Y no nos olvidemos de esos supuestos remedios de esos que se vienen haciendo desde siempre pues lo mismo también ha llegado el momento de dejar de lado como aplicar ajo en la zona si tenemos candidiasis o yogur o baños de vapor vaginal con hierbas que se supone «limpian» la vagina y el útero.

Sí, ya veis que muchas de estas cosas que se ponen de moda de un día para otro nos afectan sobre todo a nosotras. No vaya a ser que pensemos en otras circunstancias de nuestra vida más allá de nuestro aspecto físico y no vaya a ser que perdamos esa inseguridad que nos tiene convencidas de que siempre podríamos y deberíamos vernos mejor, lucir mejor, mostrarnos más de acuerdo con lo que marcan los cánones.

Por si teníais algún tipo de duda al respecto os dejo unas declaraciones de Belén Gómez, Ginecóloga del Hospital Infanta Leonor de Madrid que dice taxativamente que «la vagina tiene la capacidad de auto limpiarse ya que posee bacterias propias que ayudan a mantener el PH vaginal en el nivel correcto».

O lo que es lo mismo que la ducha diaria es más que necesaria pero todas esas demás modas que surgen de vez en cuando y que corren como la pólvora, esas cuanto más lejos mejor, mucho mejor.

Las modas raras de las famosas

Sí, es innegable que muchas de estas modas peligrosas vienen de la mano de alguna que otra celebrity y por eso hay que hablar inevitablemente de Gwyneth Paltrow.

Podríamos hablar de sus remedios, sus velas y sus perfumes o sus inventos y sus creaciones pero al mismo tiempo deberíamos hablar de los enormes beneficios económicos que le reporta su empresa poniendo de moda determinados comportamientos o determinadas costumbres.

Lo importante, como siempre, aplicar el sentido común y hablar con nuestros adolescentes, con nuestras adolescentes que están en una edad muy vulnerable para todas estas cosas que se ponen de moda, estas modas que surgen no sabemos de dónde y no sabemos por qué.