A ver que lo mismo escondidos no es que estén pero sí que este verano es el momento perfecto para hacer turismo en España y descubrir algunos rincones, algunos monumentos y algunas opciones a los que hasta ahora no les habíamos hecho mucho caso.

Las vacaciones han cambiado mucho de un año a otro por culpa del COVID19 es innegable, así que si tienes unos días libres para desconectar de la rutina y los malos rollos, te traigo algunas de esas opciones que estoy segura te van a sorprender y con las que vas a disfrutar en familia o con amigos o en pareja puede que mucho más de lo que imaginabas.

Tenemos tantas posibilidades que hacer turismo en España debería estar subvencionado por la Seguridad Social, ahí lo dejo como propuesta.

¿Ya conoces los famosos dólmenes de Antequera? Bueno pues por si aún no los has visitado, ya han abierto de nuevo para poder visitarlos, obviamente tienen límite de aforo por lo que es muy conveniente reservar antes de plantarse allí.

Además y dadas las temperaturas de la zona, es muy interesante la opción de realizar una visita guiada nocturna a este conjunto arquitectónico Patrimonio Mundial de la Humanidad que quizás no sea todo lo conocido por el viajero español que merece. Este verano es perfecto para recorrerlos.

Por la zona seguro que encuentras alojamientos distintos, seguros, tranquilos y originales. Las cabañas rurales pueden ser una opción muy apetecible y algunas son un sueño no sólo para niños sino también para nosotros los adultos.

Este verano nos escapamos un poco de los lugares masificados. Nos estamos decantando la mayoría por un turismo diferente y me parece una idea muy positiva e interesante. Una idea, incluso que podemos mantener cuando la pandemia remita. Es perfectamente compatible con la playa y el dolce fare niente, estoy convencida.

Unos días en alguna de las playas más hermosas de España según las votaciones de los propios viajeros y otros días recorriendo por ejemplo algunas de las juderías más importantes que esconden las callejuelas de muchas de las ciudades de nuestro país.

Conocernos más y mejor a través de nuestra historia, saber de dónde venimos para entender un poco mejor cómo somos. Todo eso en un verano puede ser un plan de esos que no se olvidan, que se enredan entre nuestros recuerdos.

Con algunas de estas ideas, con un poco de buena intención y algo de planificación, lo que podría plantearse como un verano aburrido puede convertirse en unas vacaciones sorprendentes, de esas que se recuerdan siempre.

¿Os apuntáis al plan?