No se me ocurre una historia más adecuada para leer en otoño y para dejarse emocionar por las vivencias y los recuerdos que se recogen y reparten que «El amante japonés» de Isabel Allende.

Un libro que os va a tener con la sonrisa pintada en los labios a pesar de que no siempre sea amable lo que viven los protagonistas de esta historia en la que como suele ser habitual en ella, Isabel Allende vuelve a mezclar ficción y realidad. Retazos de la historia para ubicar una relación que podría haber sido perfectamente real.

«Había querido a su marido con la feroz lealtad de quien no cuestiona su destino de esposa, pero enviudar fue una liberación para ella.» El amante Japonés, Isabel Allende

La novela ve la luz en 2016 y la historia se desarrolla en dos tiempos, por un lado corre el año 2010 pero en gran medida son recuerdos de esos personajes, de años muy anteriores los que van descubriendo el grueso de la historia entre los dos protagonistas principales.

El amor, los prejuicios raciales, el desarraigo, la añoranza de aquello que se ha perdido. Como decía Serrat «no hay nada más bello que lo que nunca he tenido, nada más amado que lo que perdí» bueno pues aquí vais a encontrar mucho de esto pero no todo porque también hay disfrute y gozo, hay aprovechar el momento y vivirlo a manos llenas, hay lealtad y amor de distintos modos, a distintas personas y en distintos momentos.

Alma Belasco es la protagonista de la historia y es ella la que va descubriendo su propia vida a través de los recuerdos que van encontrando Irina, su asistente en sus últimos días y el nieto de Alma, Seth.

Aunque también es verdad que nos encontramos con dos historias de amor, cuatro personajes distintos, cada uno con sus circunstancias vitales que van entrecruzándose.

«El amante japonés» se encuentra entre los cinco libros más vendidos del mercado hispano y una vez que lo lees reconoces que es un puesto más que merecido.

Además, el libro ganó el Premio Libro de Oro de 2015 por la Cámara Uruguaya del Libros por ser superventas del año en su categoría.

¿Vosotras habíais oído hablar de los campos de concentración que creó Estados Unidos durante la II Guerra Mundial para la población japonesa que vivía en tierra americana? Daba igual si habían nacido o no en territorio americano si sus padres eran de ascendencia nipona.

Yo lo he descubierto de la mano de Alma y sobre todo de Ichimei, claro.

«La muchacha no podía imaginar el coraje que se requiere para envejecer sin asustarse demasiado; su conocimiento de la edad era teórico.» El amante japonés, de Isabel Allende

Dice la autora que la vejez es una estado vital deprimente por mucho que lo poetices y es innegable que tiene razón, como es innegable reconocer que hablar de El amante japonés, nos lleva a hablar del derecho a morir dignamente como lo plantea uno de los personajes.

El tema de la eutanasia acompañó a las presentaciones del libro y a las entrevistas que realizaba la autora. Morir dignamente, más allá de «razones religiosas o de otra índole es sólo una opción» comentaba Isabel Allende y añadía en distintas entrevistas que «al legalizar la eutanasia se toman las medidas necesarias para que no se abuse de ella».

«Todos nacemos felices. Por el camino se nos ensucia la vida, pero podemos limpiarla. La felicidad no es exuberante ni bullicioso, como el placer o la alegría. Es silenciosa, tranquila, suave, es un estado interno de satisfacción que empieza por amarse a sí mismo» El amante japonés, Isabel Allende

Isabel Allende publicaba su primera novela tras cumplir los cuarenta años, La casa de los espíritus. Después le siguieron numerosos títulos que han sido siempre muy bien recibidos por el público de distintos países, de hecho, su obra ha sido traducida a más de 30 idiomas por todo el mundo.

Ha sido galardonada con el Premio Nacional de Literatura en su país, Chile y con el Premio Hans Christian Andersen por su trilogía Memorias del Águila y el Jaguar.

Ha vendido más de 65 millones de libros y no es la primera vez que traemos uno de sus libros a las estanterías de nuestro Uno al Mes ¿os acordáis de cuando hablamos de «El Juego de Ripper» y de cómo nos enganchó también escribiendo novela negra?

Incluso hemos hablado de la última adaptación a serie de una de sus novelas, «Inés del alma mía», la vimos en Amazon Prime después de haber recorrido la historia de esta mujer a través de la pluma de la autora chilena.

En El amante Japonés de Isabel Allende seguimos encontrando esa forma en la que la autora se siente tan cómoda escribiendo y describiendo ambientes, personajes y situaciones.

Dice que es su influencia por «vivir en inglés» lo que la está llevando en sus últimas obras a economizar en el uso de adjetivos, además según ella misma ha reconocido en distintas entrevistas «vivimos en un mundo mucho más audiovisual, con comunicaciones instantáneas y una capacidad de atención de la gente más limitado» lo que no deja de ser una descripción muy ajustada de la realidad.

«…cualquiera con fanatismo, poder e impunidad puede transformarse en una bestia,» El amante japonés, Isabel Allende

Lo que os decía al principio del post, El amante japonés, de Isabel Allende es un libro perfecto para leer en cualquier estación del año pero el otoño está especialmente pensado para esta historia, para este libro y para que lo disfrutéis, sin duda.