Pero cómo no íbamos a verlo en casa si ha sido el tema de conversación de las últimas semanas. El documental «El dilema de las redes» en Netflix ha sido uno de los más vistos en lo que llevamos de mes y la verdad, no es para menos.

Hoy vengo a recomendároslo si es que no lo habéis visto aún porque tiene mucho, mucho que contarnos de algo que nos afecta mucho, mucho a todos: nuestra dependencia de las redes sociales. Más de lo que nos imaginamos o nos reconocemos a nosotros mismos.

El Dilema de las Redes es un documental de hora y media más o menos que tenéis disponible en Netflix. Una plataforma en la que un algoritmo te va ofreciendo contenido en función de lo que has visto, lo que has dejado de ver, lo que ves así como por encima, lo que no haces ni caso, lo que ves mas de una vez y precisamente de eso es de lo que van a hablarte distintas personas muy implicadas en el desarrollo de internet.

Si no pagas por el producto es porque el producto eres tu

Dirigido por Jeff Orlowski y con guion del propio directos junto a Davis Coombe y Vickie Curtis, El Dilema de las Redes te pone en la pantalla lo que podría ser el nuevo capitalismo en el que el producto eres tu, básicamente.

Lo que compras, lo que consumes, donde viajas o qué opinas son algunos de los temas que se tratan en este documental que mezcla las entrevistas a expertos con momentos más o menos dramatizados pero cargados de realidad con los que cualquiera nos podemos sentir plenamente identificados. Y ya si tenéis hijos adolescentes en casa ¡ni os cuento!

El «capitalismo de vigilancia» es un concepto que debería hacernos pensar y los últimos diez minutos del documental también y sobre todo, es una excusa magnífica para verlo en familia, para comentarlo sobre la marcha haciendo las pausas que sean necesarias y por supuesto, exponiendo ideas que pueden coincidir o no con las que nos plantean.

Otro concepto muy interesante es sin duda el de las «fake news» porque El Dilema de las Redes nos deja muy claro que campan a sus anchas por las redes sociales en general.

Cuando convives con adolescentes el tema de las «fake news» sale más de un día en más de una conversación. Todos las conocemos y más o menos, todos tratamos de enseñarles la necesidad de combatirlas, de rebatirlas, de no expandirlas y si es posible de denunciarlas.

La relación de niños y adolescentes con las redes sociales quizás debería ponernos más en alerta a tenor de lo que menciona Jonathan Haidt psicólogo social, en El dilema de las Redes, sobre el aumento de casos de depresión y ansiedad en estas edades.

En Estados Unidos, las cifras oficiales de suicidio se han situado en la segunda causa de muerte entre los niños en edad escolar y jóvenes superando a los accidentes.

Es verdad que la culpa no es sólo del mal uso de las redes sociales y de la adicción que tenemos por ellas pero sí es uno de los factores más importantes o quizás sea la gota que colma el vaso, puede ser.

Aunque según El dilema de las Redes no es tanto por el uso irresponsable de las redes sociales sino por la forma irresponsable en la que las redes sociales tratan a sus usuarios.

Es innegable que somos adictos a las pantallas, en mayor o menos medida todos lo somos, adultos, niños y adolescentes. Es una adicción insana, nos hace daño, nos hace peores personas pero es tan nueva que no sabemos cómo conseguir soltarnos de estas redes que mezclan psicología con tecnología para que no sintamos que estamos enganchados.

De hecho, al final del documental Jaron Lanier, autor del libro «Diez razones para borrar tus redes sociales de inmediato», lo señala abiertamente, lo mejor que podemos hacer como sociedad y como individuos es eliminar todas nuestras redes sociales, cuanto antes mejor.