No es que estemos viviendo unos momentos tranquilos y sosegados así en general, por eso es tan importante para nuestra salud que aprendamos a combatir la tensión del trabajo, la que provoca también trabajar en casa o la que nos ataca por la espalda en cualquier momento del día sin avisarnos.

Hoy quiero que respiremos un poco y que tratemos de buscar un momento para nosotras, para sacudirnos esa tensión que vamos acumulando y que no nos hace ningún bien.

Vamos a tomar un respiro o como dicen los ingleses, vamos a hacer un breathwork. Vamos a respirar de manera consciente para combatir la tensión del trabajo y la negatividad que inevitablemente y casi sin darnos cuenta vamos acumulando cada día.

Más de la mitad de los trabajadores de este país, durante este año tan complicado que estamos teniendo, ha reconocido que sus empresas han apreciado los beneficios del trabajo en remoto de sus empleados por lo que ven complicado deshacer ese camino.

Es verdad que las empresas, durante estos últimos meses han tenido que adaptarse más o menos a las nuevas prácticas laborales en las que trabajar no es sinónimo de ir a la oficina.

Podríamos decir que el futuro ha llegado pero nos ha pillado por sorpresa en muchos casos.

La nueva forma de trabajar tiene que implicar también una mayor flexibilidad que muchos empleados no han encontrado y que muchas empresas no han sabido implementar de forma colaborativa, comprometida, productiva y visible para sus clientes y sus empleados.

Es complicado adaptar la cultura empresarial a los requisitos actuales. Los responsables de la toma de decisiones muestran su preocupación sobre la dedicación de sus equipos cuando trabajan en remoto y por otra parte, los trabajadores sienten una mayor presión para que sigan conectados más allá de su horario laboral habitual.

Es imprescindible reorganizar las ideas y sobre todo las formas de gestión tradicional para no sobrecargar a los equipos y tensionar innecesariamente a los trabajadores, por eso es tan importante también aprender a combatir la tensión del trabajo.

¿Hacemos un breathwork?

Vamos a combatir la tensión del trabajo, vamos a disminuir la tensión y la negatividad que a veces nos invade, vamos a hacer un breathwork, vamos a respirar.

Se trata de respirar de forma consciente y aunque pueda parecer un poco absurdo o demasiado superficial, teniendo en cuenta que hablamos de una técnica con la que se viene trabajando desde los años sesenta seguro que tiene más importancia de la que creemos.

Mediante la respiración consciente conseguimos desbloquear nuestro cuerpo, controlamos el estrés y los pensamientos negativos. Conectamos con nuestro cuerpo y al mismo tiempo calmamos nuestra mente.

¿Cómo empezamos?

Comenzamos inhalando durante cinco segundos y exhalando durante cinco segundos, así hasta coger un ritmo natural y tranquilo.

Un buen momento para hacerlo es antes de irnos a dormir o en el momento de despertarnos, una forma de coger una rutina en la que empezamos y terminamos el día sintiéndonos mejor en nuestra piel.

El pasar mucho tiempo en una mala postura durante las horas de trabajo, el estrés o los problemas del día a día hacen que acumulemos tensiones que habitualmente se agarran a nuestro cuello y a nuestros hombros.

Para relajar esta zona es muy recomendable hacer estiramientos sencillos con los que liberar la tensión acumulada.

– Podemos empezar a estirar la zona poniéndonos de pie frente a una pared. Apoyamos las manos sobre la pared, separadas entre sí por el ancho de los hombros y los brazos totalmente extendidos hacia arriba.

Mantenemos las caderas en vertical. Flexiona las rodillas, baja la cabeza entre los brazos y mantén la postura durante 10 segundos. Repite un par de veces el estiramiento.

– Otro estiramiento que nos puede ayudar sería también de pie, con las piernas ligeramente abiertas, las rodillas ligeramente flexionadas y las manos en la cadera. Gira lentamente hacia un lado con la mitad superior del cuerpo hasta sentir el estiramiento de hombros y espalda. Mantén la posición durante 10 segundos. Relájate y repite el movimiento hacia el otro lado.

– Un tercer estiramiento que nos puede ayudar a combatir la tensión en el trabajo sería uno de los más sencillos. Ponte de pie y coloca los brazos por encima de la cabeza. Sujeta el codo con la mano del brazo opuesto. Empuja el codo por detrás de la cabeza inclinándote hacia un costado. Mantén el estiramiento durante 10 segundos y repite con el otro brazo.

– Un estiramiento sencillo y eficaz para terminar nuestras rutinas sería, sentados, colocamos la mano derecha por encima del hombro izquierdo y empujamos el codo derecho hacia el hombro izquierdo con la mano derecha. Mantenemos así unos diez segundos y repetirmos con el hombro contrario.

Todo ello manteniendo una respiración consciente que nos servirá para combatir la tensión del trabajo y aprender a gestionarla mejor pero no hay que olvidar una alimentación equilibrada y en la medida de lo posible hacer algo de actividad física cada día para encontrarnos mejor, para sentirnos mejor.