Si no la viste aún y puedes, no dejes de hacerlo. Patria es una serie para verla y hablarla en casa, con tranquilidad, con sentimientos y con datos pero sobre todo con los adolescentes que tenemos en casa y a los que la historia del terrorismo en este país les resulta a la mayoría casi de ciencia ficción.

Basada en el libro de Fernando Aramburu, Patria llega a las pantallas de la mano de HBO y con la producción de Aitor Gabilondo y distintos directores en cada uno de los capítulos de la serie que tiene un hilo común: los dos lados del drama de ETA.

Patria es una serie para verla y hablarla en casa por lo que cuenta y por cómo lo cuenta, la historia de un ambiente, de un entorno y de cómo dos familias están arrolladas por unas circunstancias que algunos conocemos de oídas pero muchos, miles de personas vivieron durante años en primera persona.

Bittori es un poco la figura de todas las viudas que generó ETA y Marien es el perfil de todas las madres de aquellos terroristas. Ellas, Elena Irureta y Ane Gabarain son las que les ponen piel a esas dos mujeres, a esos dos personajes que en el fondo son miles de personas reales, ellas han humanizado ese problema político y social, ese conflicto que tuvo durante décadas en vilo a todo un país.

Pero no están solas, Aitor Gabilondo quería desde el primer momento que todo el elenco fuera de actores y actrices vascos e inevitablemente, por una cuestión de edad, muchos de ellos vivieron el conflicto directamente. Por eso también Patria es una serie para verla y hablarla en casa porque nunca vamos a ver una ficción tan pegada a una realidad tan dolorosa y tan cercana como en este caso.

José Ramón Soroiz interpreta el papel del personaje asesinado por ETA y en distintas entrevistas ha reconocido que «sólo se trataba de ser tú mismo. Si ya llevamos dentro la historia… Hemos vivido sabiendo cuándo podíamos decir una cosa y cuándo no.»

Él era cuñado de Juan María Jáuregui, asesinado por ETA hace veinte años a los 49 años de un tiro en la nuca en el bar Frontón de Tolosa, en el verano del año 2000.

Patria se ha emitido en 62 países simultáneamente y a la vista de las críticas que ha despertado entre los grupos más próximos a la extrema derecha es evidente que es una de esas series que hay que ver y hablar en casa y que cada uno saque sus propias consecuencias sobre lo que pasó.

Por cómo se ha rodado, por cómo se han cuidado todos los detalles técnicos, por cómo se ha mimado la ambientación e incluso la forma de hablar de los personajes, por lo cuidado del casting y por supuesto, por la arrolladora historia que cuenta, la de este país, Patria es una serie para verla y hablarla con los más jóvenes.

Unos meses antes, Movistar+ estrenaba La línea invisible, de la que os hablé en su momento y que también os recomendé para entender de dónde viene nuestra propia historia.

Primero La línea invisible y después Patria, son casi dos clases de historia contemporánea de España muy bien contadas, que se centran en los hechos y que permiten que cada uno saque sus propias conclusiones al respecto.

Sería muy injusto no fijarnos en las metáforas y en los personajes que apoyan y acompañan a Miren y a Bitori, el marido y los otros dos hijos de Miren o los hijos de Bitori, son los ejemplos de cómo les arrolló la vida una tarde y cómo cada uno trata de recomponerse y seguir adelante.

Muchas veces hablamos de la calidad de las series españolas y de nuevo este es un ejemplo de cómo se hacen productos audiovisuales que conectan con el público en general, con contenido y con calidad.

Patria es una serie para verla y hablarla con amigos que vivieron esa época (ETA abandonó las armas oficialmente en el año 2011) y con los jóvenes que a veces se confunden y piensan que el atentado de Atocha en el 2004 fue cosa de ETA.