Hay libros de adolescentes recomendables para toda la familia, hay libros que se supone que son para young adults pero que los disfrutas tu prácticamente igual que ellos y encima hay libros que van y los escriben las amigas y eso ya pues es como hacer una doble pirueta y caer de pie.

Y todo eso lo ha hecho Ana González Duque con su Proyecto Bruno (del que espero esté ya dando los últimos toques a la segunda entrega), uno de esos libros de adolescentes recomendables para toda la familia y no lo digo porque lo halla escrito ella.

«Una señora que pasa con un perrito frunce el ceño. Como si la felicidad apestase.» Proyecto Bruno, de Ana González Duque

Se supone que es un libro destinado a los adolescentes porque habla su lenguaje y trata los temas que les interesan a la mayoría de ellos y ellas.

Pero además, es que es un libro de adolescentes porque los protagonistas de la historia están ubicados en esa franja de edad tan elástica que nos hemos inventado los adultos.

Los tres protagonistas principales son Bruno, este era obvio, Elena y Ed y entre exámenes parciales y juegos sobre Harry Potter surgen los primeros enamoramientos, esos arrolladores que no se ven venir y que no hay forma de sacarse de la cabeza, hasta que salen o no.

Y como todos hemos sido adolescentes antes que padres y madres y todos hemos tenido ese amor que nos quitaba el hambre y la concentración para estudiar, es una novela que merece la pena que os leáis en una época tan gris como esta que nos ha tocado vivir como adultos.

«Mientras oigo su risa al otro lado del teléfono -un eco cómplice de la mía-, tengo la certeza de que algo despierta en mi interior, como si me bajara del huracán en blanco y negro para aterrizar en la maravillosa tierra en tecnicolor de Oz.» Proyecto Bruno, de Ana González Duque

Vais a volver a sonreír recordando o comparando ese instalove que siente Ed y ese proyecto de ciencias que se plantea Elena para conseguir enamorar a la misma persona.

La autora consigue dibujar perfectamente a cada personaje con lo que la lectura es ágil y sencilla porque siempre reconoces a quien te está contando sus ideas y sus sentimientos. Además, cada capítulo arranca con el nombre de uno de los protagonistas. Vamos viendo cada acontecimiento desde la perspectiva de cada uno de ellos y eso además de entretenido es muy visual y hace la lectura muy dinámica.

Por cierto que la historia de este libro nace un poco del talento y de la intención de la hija adolescente de la autora.

Por una parte le pidió a su madre que escribiera una historia más o menos como esta y decirle eso a una madre escritora es como apretar un resorte en su imaginación, es abrir el cajón de las historias de chicos, chicas y amigos como «los parguelas», los amigos de su hija que empezaron con ella en el colegio cuando todos iban a educación infantil y que ahí siguen compartiendo historias, frustraciones, alegrías y sobre todo crecimiento.

Pero además de la petición, Eva es la autora de la portada y contraportada del Proyecto Bruno así que sí, hay mucho de adolescentes en este libro, por dentro y por fuera.

Y además de todo ello tenéis que quedaros con los matices y los detalles de los personajes secundarios que acompañan a los protagonistas a lo largo de la historia, en ese salto al vacío que es la propia adolescencia como la describe la propia autora.

Por todos esos motivos y por muchos más que seguro que se me quedan en el teclado, Proyecto Bruno de Ana González Duque es nuestro Uno al mes prenavideño perfecto.

Si tenéis que regalar un libro a un adolescente este es perfecto y no dudéis en leerlo vosotras también, antes o después que ellos, eso es lo de menos pero leedlo y disfrutadlo, os merecéis la sonrisa que os va a pintar en los labios cuando lo terminéis.