Aparecieron por sorpresa en nuestras vidas hace menos de un año pero parece evidente que las clases online han llegado para quedarse y merece la pena que nos paremos un poco a recopilar los errores que cometimos y cómo podemos solucionarlos, cada uno en la medida de sus posibilidades como es lógico.

Hoy toca post de esos de buscar soluciones y no tanto de localizar culpables que a esos los tenemos todos más o menos localizados.

Según distintas encuestas la mayoría de los padres y madres estamos preocupados por lo que supone para nuestros hijos la educación online y la mayoría de los centros y de los educadores de nuestros hijos, han reconocido abiertamente en numerosas ocasiones que han sufrido para adaptar como han podido sus materiales al modo online.

Y es que las clases online aparecieron en nuestra vida de forma sorprendente para todos. No era algo que se hubiera planeado ni ensayado y claro, con lo que se tuvo se hizo lo que se pudo.

Las madres y los padres nos vimos obligados a supervisar las clases online de los más pequeños y a ejercer en numerosas ocasiones de profesores improvisados.

Se echaron de menos recursos tecnológicos y herramientas para facilitar la formación a distancia, para motivar a los alumnos, para gestionar las tareas, para evaluar los conocimientos adquiridos.

El mes de marzo de 2020 fue bastante caótico y nos pilló a todos con el paso cambiado. Por no saber, los alumnos no sabían ni gestionar el correo electrónico con el que se tenían que comunicar con sus profesores.

Hubo que ir improvisando en casa unas nociones básicas de correo electrónico, de organización de documentos en el ordenador, de procesadores de textos para presentar trabajos online. Improvisaciones que hizo quien pudo porque quedó muy claro que en muchos casos la brecha digital tiene las dimensiones de un acantilado.

Ahora que nos ha quedado claro a todos que las clases online han llegado para quedarse en mayor o menor medida y a la vista de la que tenemos encima vemos que es una realidad, hay que ir solucionando todos esos problemas que nos sorprendieron a principios de año y de los que fuimos saliendo como pudimos.

Hoy es imprescindible contar con centros educativos digitalizados y que los planes de enseñanza tengan una transformación digital para que se puedan impartir tanto en el habitual formato presencial como en formato online.

Y a todo eso hay que sumarle que la pandemia ha acelerado y adelantado en el tiempo el uso intensivo de dispositivos electrónicos por parte de los niños y niñas más pequeñas de la familia.

La mitad de los menores de 9 años dedican entre 6 y 10 horas semanales al uso de dispositivos electrónicos y de ellos, el 77% tuvo que aprender a utilizar el ordenador o la tablet para poder seguir las clases desde casa.

Los niños han tenido que acercarse a una edad más temprana a la tecnología, muchos de ellos han tenido que aprender demasiado deprisa e incluso al mismo tiempo que lo hacíamos sus madres y padres e incluso ha habido profesores que también han tenido que acelerar ese aprendizaje.

Todo eso ya lo llevamos aprendido para este formato semipresencial que tienen en la actualidad miles de alumnos en nuestro país pero aún así hay aspectos que se deben solucionar cuanto antes, realmente deberían estar solucionados antes de arrancar el curso en septiembre pero no ha sido así.

El acceso a los contenidos ha sido uno de los grandes problemas que se encontró durante el confinamiento: las tareas, los materiales, los deberes, los recursos formativos.

Y lo peor es que de momento sigue habiendo una falta de adaptación a la tecnología aunque se van consiguiendo superar barreras y problemas sobre todo por el empeño de miles de profesoras y maestros en todos los centros educativos tanto de educación primaria como secundaria y superior.

Y desde casa también hemos aprendido mucho sobre herramientas que pueden ayudar a nuestros hijos a que esta adaptación sea más fluida y cómoda, herramientas y aplicaciones como estas:

  • MyHomeWork : Funciona como una agenda escolar que sirve para que alumnos y padres puedan ir incluyendo entregas de tareas y exámenes. Se activan recordatorios para hacer más fácil la organización
  • GoConqr : permite elaborar fichas, tests, apuntes o incluso presentaciones de maneta fácil y con recursos de calidad e incluso se puede compartir o trabajar en equipo.
  • Exam Countdown: Se encarga de hacer una cuenta atrás hasta el día del examen. motiva al alumno a hacer ese esfuerzo con sus alertas y recordatorios personalizados
  • Duolingo: para repasar idiomas de una forma entretenida y gamificada
  • Sleep Cycle Alarm Clock: regula la calidad del sueño y notifica la hora óptima para irse a la cama y levantarse al día siguiente
  • Brain Focus: es una herramienta que utiliza la llamada técnica Pomodoro que favorece la concentración y la productividad dividiendo el tiempo de estudio en intervalos y pausas.