Las ganas de viajar son directamente proporcionales al tiempo que hemos estado en casa sin salir, es inevitable así que me puse a soñar que eso sí puedo hacerlo y sale mucho más económico y pensé ¿si me fuera mañana a Canarias dónde me iría?

Como no tenemos nada claro cuando ni como, vamos a empezar a viajar de nuevo, como pronto espero que sea para este verano que la vacuna ya corra por nuestras venas con alegría, me he puesto a planear nuestro próximo viaje a Canarias y esos sitios en los que me encantaría que nos perdiéramos unos días por lo menos.

Sí, es complicado encontrar lugares poco transitados en un sitio por donde pasan, en un año normal, más de 20 millones de turistas de todo el mundo pero por lo que he podido encontrar sí que hay sitios menos conocidos y solo frecuentados por «los guanches» o sea, los isleños.

Como lo de elegir sólo una isla es un imposible si me fuera mañana a Canarias pasaría unos días en cada una de las islas, serían unas vacaciones de esas en las que no paras de descansar ni de moverte. Unas vacaciones de las que nos gustan.

Si me fuera mañana a Canarias pasaría por…

La Playa Montaña Amarilla en San Miguel de Abona, al sur de la isla de Tenerife.

Tiene unas formaciones rocosas que han ido creando el batir de las olas que son impresionantes, además la Montaña Amarilla fue nombrada monumento natural por su composición única y aunque la playa no tenga arena sí tiene unas aguas transparentes que han ido excavando en la piedra una especie de solarium con acceso al mar. No se le puede pedir más a este lugar.

Al sur de la isla de Tenerife también está la Cueva del Tancón con una piscina natural en su interior en la que sinceramente no sé si me atreverá a bañarme porque me conozco pero que me encantará descubrir, de eso estoy segura.

Y otra cueva sorprendente es la Cueva del Viento de 17 kilómetros de longitud. Se trata del túnel volcánico más largo de Europa que se formó tras una erupción volcánica.

No nos podemos ir de Tenerife sin visitar sus piscinas naturales, estas dos en el norte de la isla, la zona más verde y más húmeda. El Charco de La Laja y el Charco del Viento, dos piscinas naturales que nacen de la actividad volcánica de la isla y que bien merecen una excursión para pasar el día tranquilos.

Tras unos días en Tenerife si me fuera mañana a Canarias saldríamos para Fuerteventura, por ejemplo.

Una isla con más de 150 kilómetros de playa pues es uno de esos destinos ideales para que los adultos descansen lo que quieran y necesiten, mientras nuestros adolescentes disfrutan con los deportes acuáticos. Planazo para toda la familia ¿qué no?

Justo al lado de Fuerteventura está la Isla de Lobos, una isla casi virgen que sólo permite la entrada a 400 visitantes al día y que me parece un sitio perfecto para pasar el día en su playa de Las Conchas, por ejemplo. Un día de relax y descanso en la playa siempre es un buen día.

Seguimos en Fuerteventura y hoy nos vamos a las piscinas naturales Aguas Verdes, después de hacer un recorrido por el Parque Natural de Betancuria, por ejemplo. Un poco de naturaleza, que la hemos echado de menos durante meses.

De Fuerteventura, si me fuera mañana a Canarias, nos vamos precisamente a Gran Canaria. Podríamos pasar por Maspalomas o la Playa del Inglés pero casi mejor buscamos algo un poco más tranquilo, un sitio al que sólo se puede llegar con marea baja como es la Playa de Güigüi al oeste de la isla y dentro de un Parque Natural Especial, algo que no se recorre todos los días.

Gran Canaria también tiene numerosas piscinas naturales gracias a lo abrupto de su litoral así que va a ser fácil elegir alguna para pasar la mañana antes de hacer otros recorridos por zonas más o menos conocidas de la isla.

No nos podemos ir de las islas Canarias sin hacer una visita a «la isla bonita» la isla de La Palma declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO y a su Parque Nacional de la Caldera de Taburiente.

Ni que decir tiene que en todas y cada una de las islas hemos ido catando con muchas ganas las delicias de la gastronomía canaria, así que los paseos y las caminatas seguro que nos sientan estupendamente.

Lanzarote es una de esas islas que te enamora la primera vez que la recorres porque es un poco mágica y un poco como de otro planeta. Los colores, los paisajes volcánicos, las playas de arena negra, las espectaculares sabinas.

No sé si nos dará tiempo a recorrer La Graciosa, una isla que sigue siendo casi un lugar secreto donde no hay aún carreteras sino que sigue habiendo caminos que es mejor recorrer a pie, según señalan los 700 habitantes que pueblan esta pequeña isla.

Nos quedan dos islas que no podemos perdernos en nuestro viaje imaginario si mañana me fuera a Canarias: La Gomera y El Hierro.

La Gomera es una de las islas más pequeñas del archipiélago canario y tiene el sobrenombre de la «Isla Mágica», por algo será.

Es sin duda un paraíso para los amantes de la naturaleza, la terrestre y la submarina. Seguro que en nuestra estancia en La Gomera nos animamos a hacer alguna excursión submarina o por lo menos a hacer snorkel más en la superficie que me conozco.

La isla siendo la segunda más pequeña, cuenta con una red de más de 40 miradores por sus montañas, el más conocido y más espectacular es el de Alto de Garajonay, ubicado en el punto más alto de toda la isla. Es evidente que no podemos perdérnoslo.

Y terminamos en El Hierro quizás la más tranquila de las islas Canarias, la más volcánica y desde hace un par de años la más televisiva después de que se rodara la serie «El Hierro» en su territorio. Con la serie esta isla nos puso la miel en los labios y nos quisimos acercar a visitarla y a conocerla más de lo que habíamos pensado nunca.

El Hierro es una isla protegida por la UNESCO desde el año 2014 y es la primera isla del mundo que tiene previsto funcionar sólo con energía renovable en un futuro muy cercano.

Estando aquí tenemos que recorrer el Mar de las Calmas, el Charco Azul y el Pozo de las Calcosas, sitios con nombres mágicos ¿verdad?

Si mañana me fuera a Canarias de vacaciones, no sé un par de semanitas con mi familia, más o menos creo que este sería mi itinerario. Lo que decíamos antes, de momento soñar es gratis y muy seguro pero en cuanto que podamos ¡allá nos vemos!

Fotos: Turismo de Tenerife